lunes, enero 29, 2007

De la semana pasada

(2 artículos -o intentos de-, sobre algunas percepciones acerca de lo acontecido la semana pasada)

El efecto Alasitas

La verdad es que nunca me había percatado de la tremenda afinidad de la actual cámara de senadores con la idiosincrasia paceña hasta el anterior miércoles, día en el que se eligió de presidente de la cámara alta un senador de alasitas haciendo honor al día del Ekeko que se celebraba ayer en la ciudad de La Paz. El proceso histórico que nos circunda va mostrándonos poco a poco que la democracia liberal-representativa no está hecha solo de salidas, sino también de laberintos (por no decir callejones).

Cuando me refiero al señor Villavicencio como un senador de alasitas esta claro que no hago alusión a su talla física, empero si a su talla representativa. Y es que los motivos para preocuparse no son pocos; la democracia, como sistema político, se balancea en el entendimiento de las mayorías y minorías, se entiende que las mayorías deben gobernar, esto sin olvidarse y respetando siempre los derechos de las minorías. Hasta donde mi ciclopédica ignorancia me permite entender, la democracia no tiene como voluntad de existencia el gobierno de las minorías respetando a las mayorías (en esta figura apoyada por ellas). Parece ser que las voluntades democráticas no solo no se configuraban en el imaginario colectivo que hizo que en 1989 terminara gobernándonos, por 4 años, la minoría; sino que actualmente parece ser que el imaginario colectivo de la cámara alta tampoco tiene dichas voluntades configuradas, pues tenemos en la presidencia, por un año, al único senador de una fuerza política, esta vez de forma ilegítima.

Porque ilegítima? Veamos. El señor Villavicencio obtuvo 4,740 votos en la última elección en el departamento de Pando, esta claro que este departamento tiene todo su derecho, en democracia, de elegir a sus representantes departamentales (2 por mayoría y 1 por minoría), así como todos los departamentos. Pero la lógica representativa de la cámara alta del órgano legislativo, a su vez, concibe que su presidente (el tercero en la sucesión presidencial) tiene que ser representativo de una voluntad nacional, esto a través de la voluntad de la mayoría de los votos de los senadores. Hasta acá todo bien. Es decir si Podemos (13 senadores) o el MAS (12 senadores) hubieran accedido a la presidencia hubiera sido legítimo, pues un puesto NACIONAL de tamaña importancia hubiera sido además representativo. Pues, a pesar, de que se vote por la persona para la presidencia, en realidad se está votando por la fuerza política, que al tener varios representantes se legitimiza para representar al país con uno de sus miembros, que responden a un proyecto político por el que mucha gente en el país (más de 5.000 al menos) votó. Por eso pregunto: cuán representativo de país es que el actual presidente electo presida la cámara alta cuando representa a un proyecto político y una visión de país por el que a nivel nacional solo votaron unas cuantas personas?

El senador Villavicencio no tiene la culpa, por supuesto, de que nuestra Constitución no prevea este ajedrez político y que asegure términos de representatividad nacional solo al poder ejecutivo y no así a la cámara alta, lo que si habría que prever en el futuro, y en el marco de la Asamblea Constituyente, es que la representatividad esté asegurada no solo en el poder ejecutivo (donde como señala la constitución solo puede ser presidente el primero o el segundo más votado) sino también en la cámara alta, donde debería pasar lo mismo (en términos de fuerzas políticas) pues bajo el entendido de que la representatividad del presidente del senado tiene que ser a nivel nacional es necesario que exista un candado constitucional que permita cumplir la misma, evitando el acceso a la presidencia del senado a fuerzas minoritarias. Y, mientras, nos toca conformarnos con su actual presidente de alasitas.

La mano invisible (de la política)

En alguna clase de economía (allá por los noventa) se me dijo que había una teoría que se denominaba la “mano invisible”, la misma se refería a las fuerzas invisibles que mueven el mercado (la oferta y la demanda); dicha teoría había sido postulada por un señor llamado Adam Smith. Tiempo después preferiría quedarme con la denominación -altamente precisa- de dicha teoría pues hasta algo de poético tenía en su verdad. Lo que nadie me dijo, en ese entonces, es que de la misma forma que hay fuerzas invisibles que mueven el mercado, hay fuerzas invisibles que mueven la política. Y estas fuerzas, a pesar de ser invisibles (porque nadie las ve pero están y mueven -cuando no destrozan-) están tan presentes como siempre en el juego política nacional de cada día, incluso, podría asegurar que conocemos bastante a estos “fantasmas” políticos.


Veamos un poco estos fantasmagóricos movimientos en un pequeño muestreo de los sucesos políticos de la anterior semana. El día miércoles 24, Podemos, UN y el MNR lograron otorgar la presidencia del senado nacional al único senador de UN a través de un acuerdo, literalmente, de último momento. Con sus peros, todo bien hasta ahí. Es decir, al parecer el MNR hizo un “mea culpa” de su decisión de llevar a Santos Ramírez a la presidencia en la última gestión y decidió participar en/con la oposición. Bueno. Sin embargo, apenas dos días después vimos como (y este suceso ya no fue tan mediático como el anterior) el MNR dejaba de lado a sus aliados políticos en el senado, para reincidir con el oficialismo, esta vez en la Asamblea Constituyente, donde mientras sus aliados UN y Podemos esperan la modificación del reglamento de debates, el MNR decidió empezar a participar del mencionado cónclave y obtuvo la vicepresidencia de varias comisiones, entre ellas: la de autonomía, recursos naturales-tierra-territorio, judicial y estructura del nuevo estado. Que tal? Poco después comprenderíamos el voto de este partido político para la presidencia del senado, cuando el día 26 nos enteraríamos de las firmes intenciones del único senador de este partido de presidir la comisión de Constitución –encargada de los juicios de responsabilidades- a cambio del mismo.


En el contexto actual existen varias lecturas de democracia: 2/3, simple mayoría, representatividad, voto(s); todas ellas se ponen en juego en las decisiones de congreso y de la asamblea constituyente. Sin embargo hay, dentro de ellas, una no-lectura, pues se ve que poco o nada les interesa la gobernabilidad y la democracia a grupos políticos tan pequeños que con una votación mínima configuran (o más bien desfiguran) el escenario político nacional una y otra vez, hará falta preguntarse de donde viene esta mano invisible? No lo creo.

viernes, enero 26, 2007

Apología a Dulcinea




(La foto es del disco mencionado, la caricatura de abajo del gran Liniers,
la canción está cantada por René Uzqueda y el dúo entre dos aguas "Melo y Mau"
y el texto al medio de la canción está escrito y leído por Galeano,
este post es bastante personal y está, como la Vero Vero,
pletórico de vida y alegría.
Hagansé un favor y conozcan a Dulcinea.)

Hay, en esta vida, muy pocas cosas materiales a las cuáles les tenga cariño, en general mi filosofía es de desprendimientos por lo que no me aferro mucho a las cosas materiales. Sin embargo, anoche, la vida me hizo un regalo de esos maravillosos/deslumbradores y en mis manos tengo una propiedad material a la cuál desde ya le tengo mucho cariño.Es curioso, en la vida tengo muchas cosas que me pertenecen y son mías para siempre, como diría el gran Virgilio Ferreira “Nada me pertenece, lo tengo todo” y así es, nada me pertenece pero tengo todo, o al menos eso creía hasta ayer. Uno no es lejano o ajeno a los descubrimientos/deslumbramientos constantes, pero generar este sentimiento de pertenencia sobre las cosas creo que son palabras mayores.

“Cuatro Siglos, Dulcinea” es la canción que le faltaba a mi vida. Nuestra historia es corta, la primera vez que la oí –algo así como hace 2 años- yo caí fulminantemente enamorada de ella y eso fué todo. Dulcinea es una canción chiquita, la componen 98 palabras, varias de ellas son de mis favoritas: aventura, lucha, libertad, locura, caminos, esperanza y, aunque no lo dice en la canción, tiene una de las palabras más hermosas del mundo: utopía. La primera vez que la escuché se me vino a la mente la ventana a la utopía de Galeano, alguna vez se lo dijé al René, y gracias a la oportuna lucidez de nuestro amigo Chapi, la canción tiene la ventanita de Galeano al medio, lo cuál la hace una canción cabal, no le falta ni le sobra nada y yo, yo la quiero mucho.

Así y por azares del destino generé una amistad/hermandad con su creador: René Uzqueda y desde que lo conozco y nos vemos entre guitarras –que benditamente es casi siempre- le pido esa canción y mi concebida ”Quiero abrazarte tanto” algunas veces el no se sentía en ánimos de tocarla, otras las tocaba sin que se la pidiéramos (porque debo aclarar que el romance de esta canción, parece ser, no es solo conmigo) y todos sonreíamos; es de esas canciones que la gente canta sonriendo, en la que tratas que tus labios hagan dos ejercicios y se conjugan en uno, una imagen de canto sonrisa. Tanto así es mi romance con Dulcinea que en la presentación del primer disco del René, anoche, el Dani y yo le dijimos frente a todo el público: Tigro, no has tocado Dulcinea!!! A lo que él respondió: Ah, no he tocado? En cualquier otra circunstancia hubiera recibido un golpe por ser tan alevoso con Dulcinea, a quién todos queremos tanto, pero anoche no, era su presentación, la presentación que tanto habíamos esperado junto con el disco. En él se puede leer: Este disco está hecho en su totalidad entre amigos. Y, fiel a su estilo el René no nos miente; todos ayer vimos nacer un pedacito de lo que tanto habíamos esperado, todos los amigos de alguna u otra forma hicimos ese disco, seguramente por que, todos sabíamos, que su existencia era necesaria en este tiempo y en este mundo, el René no nos creía mucho pero al final le ha cascado nomás. Todos los cuates, socios, amiguis, hermanos del René fuimos muy felices ayer.

El disco tiene 13 canciones, todas hermosas, hay varias que me gustan mucho: “Bajo el Sol” (que ha grabado con la Dani Pabon), “Aire de Rosa” (con los Quimbando), “Para no respirar” (con el Sergio Antezana), “A lo mejor” (con su fotito del Evo y todo), las hermanas de Dulcinea: “Diamela” y “Ven”. “Ven” probablemente es la mejor muestra de cómo nos hemos apropiado de las canciones del René pues esta canción tiene 5 títulos: “Todo lo que sueñas”, “Graffiti”, “El libro de las almas”, “Grozni” y “Ven” como dice el René: el título original era Graffiti, los amigos se encargaron del trámite informal que acabó con bautizarla “Ven”. Y además el disquito tiene 2 instrumentales: Simeónica Nº 2 (denominada así por la influencia de Simeón Roncal) y Santiago (en honor de Santiago de Cuba) que son supremas.

Les recomiendo altamente este disco que es tan especial y conjunciona varias cosas de las mejores que tiene el hombre, da fé. Y regala sonrisas. Les recomiendo al René como músico, es uno de los mejores que he conocido. Pero, principalmente lo recomiendo como amigo. Bienvenido disco, bienvenida Dulcinea, gracias René por darme la posibilidad de escuchar esta canción que faltaba en mi vida y gracias por ser también. Eres. Y harto.



domingo, enero 21, 2007

¿Por qué escribe?






Quizás la musicalización de Sara González, por una parte, y de Juan Carlos Baglietto, por otra, logran ponerle a la obra del gigante maestro uruguayo – el buen Benedetti- un importante énfasis en el poema “Por qué cantamos?” cuando, en el mismo, responde con firmeza: “Cantamos porque nuestros muertos quieren que cantemos”, la pregunta –por demás elocuente- hace referencia a una de las preguntas básicas y quizás primarias en torno a una de las más entrañables expresiones de la humanidad: la música. Lo cuál me hizo recordar que hace 20 años el gigante escribió un ensayo que titula “La soledad comunicante” en el que en una magistral analogía de la soledad y los “que escribimos” o, mejor dicho, de la soledad de los que escribimos; termina concluyendo que: “El mundo es materia prima de cada soledad; la suma de soledades es la savia del mundo” y acaba, consistente, con la siguiente interrogante: ¿Qué es después de todo, la soledad sino un homenaje al prójimo?.

Que es entonces la soledad? Si todo aquél vacio que tenemos no toma cuerpo y adopta consistencia hasta conocer el espacio exterior? De donde vienen las palabras que hacen de lo escrito una sólida forma de decir que estando solos, aún existimos porqué comunicamos? La soledad es un sentimiento mal publicitado, pues a diferencia de lo que se cree la soledad es tierra firme. La soledad es una isla. Pero en que lugar físico se puede generar más independencia que en una isla? En una isla como la soledad? La soledad –junto con otros sentimientos, de buena y mala imagen,- es un estado que puede producir adicción, no solo por los infiernos y cielos que provoca, sino más bien por las letras a las que se ve obligado a evocar/recurrir para (sobre)vivir. Cómo entonces se puede condenar un estado que produce resultados tan hermosos?

La palabra –ese maravilloso resultado- es, desde mi punto de vista, dos cosas: una morada (o refugio) y una forma de vida, en el segundo caso el asumir la militancia plena con la vida, implicará, pues, asumir una militancia con la palabra, como reza la presentación de este espacio: la palabra leída, escrita, dicha y cantada. Esta afirmación, más allá de ser retórica pura es una de mis verdades incuestionables (de aquellas pocas que poseo) pues haciendo un análisis cotidiano de mis rutinas y desrutinas, el papel de la palabra, de “lo escrito” es simplemente protagónico. Junto con ella (o quizás por ella) he sido capaz de elevarme a los niveles más altos y más bajos de mi montaña rusa emocional. Cuántas veces he llorado en mi cama sobre un libro? Cuántos libros tienen manchas de vino por aquellas largas noches en que conversábamos? Cuántas poesías rodean mi paisaje privado? Cuantas veces “la palabra” me ha salvado?

El ensayo de Benedetti hace referencia a una encuesta realizada en 1985 en el diario Libération de París, en la misma 400 escritores de 80 países y en 18 lenguas responden a la siguiente pregunta: ¿Por qué escribe? He aquí algunas respuestas que el autor rescata:

Lawrence Durrell: “A pregunta idiota, respuesta idiota: escribo para vigilarme”

José Donoso: “Escribo para saber por qué escribo”

Enrique Lihn: “Escribo porque escribo”

Alvaro Mutis: “Escribo por asco de mí mismo y del mundo”

García Márquez: “Para que mis amigos me quieran más”

Bryce Echenique: “Escribo para que quieran más”

Juan Goytisolo: “Si lo supiera, no escribiría”

Philippe Soupalt: “Porque me divierte”

Leonardo Sciascia: “Porque me gusta”

Francoise Sagan: “Porque adoro eso”

Mary McCarty: “Porque sé como hacerlo”

Carlos Fuentes: “Porque es una de las raras cosas que sé hacer”

Gunter Grass: “Porque no puedo hacer otra cosa”

Gram. Greene y Fred Uhlman: “Por necesidad”

Danilo Kis: “Para sobrevivir”

Samuel Beckett: “Porque solo sirvo para eso”

Rachid Boudjedra: “Escribo para no tener frío”

Roberto Juarroz: “Porqué la poesía es la conjunción más profunda del azar y el destino”

Ricardo Piglia: “Porque la poesía es la forma privada de la utopía”

Osvaldo Soriano: “ Para compartir la soledad”

García Hortelano: “Porque no soporte el vacío que es un día sin escribir”

Adonis: “Para hacer eco a aquello que Dios ha dicho y no ha escrito”

Jan Eric Vold: “Porque si no lo hiciera, faltaría una voz”

Roa Bastos: “Para evitar que el miedo de la muerte se agregue el miedo a la vida”

Doris Lessing: “Porque soy un animal escribiente”

Henri Michaux: “Escribo para que lo real se vuelva inofensivo”

William Faulkner: “Escribo para ganarme la vida”

Así, después de que de forma coincidente en mi soledad pudiera abrir mis ojos y mis oídos hacía algo que había conocido ya hace mucho, me dí cuenta de que en realidad todo aquello que escribo resume lo peor y lo mejor de mí, por lo que me he dado cuenta de que hacerlo hace que pueda respirar y no atorarme en la vorágine de la vida.

A lo que respondo: “Escribo para respirar mejor”

Y va la pregunta/desafío. Y usted. Por qué escribe?

lunes, enero 15, 2007

Y si el infierno no son los otros?



Son los otros
acrílico sobre tela (2006)
Autora: Sarelisa Rodríguez


El infierno son los otros
Hell are others
L'enfer sont les autres...

Y Sartre tenía razón.





Como se hacen nuevos ropajes?

O nuevas vidas?

O nuevos días?

Nuevas gotas de lluvia

…o de sentimiento…


Si hoy, desnuda,

me quedé sin ti sobre mi cuerpo

-tú, mi mejor y única piel-


Y mi humanidad, inerte,

sin hálito, ni latido,

- corazón, otra vez me has traicionado:

tu sístole solo oprime el alma

y tu diástole ya no me tira para adelante-.


Y las mañanas,

ya sin luz, ni aromas,

-Sol: hipócrita, brillas solo para algunos-

(eres de papel, no de verdad)


Y la lluvia,

no tira gotas, sino cuchillas,

-dicen que lloras, pero sangras-


Y mis ojos, mi sal: seca,

no corre ya. Solo amarga para adentro,

- mentirosa, ya no hay nada que dé sabor a mis días-.


Y tú, espejo,

que me devuelves:

esta traidora,

este intento de mujer.


Me das lo que nunca tomé

(y ya te llevaste):

la niña, la mañana,

-lo que queda-

en la esquina.

viernes, enero 12, 2007

Banderas blancas sobre palos y pistolas

Banderas blancas sobre palos y pistolas. Aquella paradójica imagen fue el día de ayer la antesala perfecta para los hechos violentos que se suscitaron en la ciudad de Cochabamba. La violencia desatada entre cocaleros y “jóvenes por la democracia” ha dejado un saldo trágico, que todos conocemos, y mucho temor en la ciudadanía, a tal punto que los medios y sus miedos se han dedicado la jornada de ayer y hoy a fungir como emisores de paz y buenos deseos.

Este tipo de resultados se venían venir y ahora (hoy) que todo el mundo se echa la culpa, podríamos aprovechar esta coyuntura y ver que los culpables son más y más variados de lo que se creía. Las irresponsables/inconstitucionales medidas del señor Mesa al respecto de la elección de prefectos ya nos anunciaban desestabilizaciones de este tipo, los resultados de las elecciones de 2005 las confirmaban, la pregunta (en ese momento y olvidada hasta el día de ayer) sería: como un pueblo u otro (en referencia directa a La Paz y Cochabamba) pusieron dar su voto a traidores y asesinos de la talla de Manfred Reyes Villa, es parte del juego democrático responderán los más seguramente, sin embargo no dejo de creer que es parte de la irresponsabilidad del votante boliviano, cuyo voto no es más que un premio o un castigo, jamás una convicción, menos una consecuencia.

La democracia: aquella pelotita en la que se centra el juego político y que hoy llena la boca de todos y muchos a conveniencia. El ejemplo es claro: el voto del pueblo cochabambino vale para el Sr. Reyes Villa cuando se trata de mantenerse en el poder, sin embargo es totalmente invalidado cuando no responde a sus intereses autonómicos y coqueteadores con la media luna. La irresponsabilidad con la que emitió sus declaraciones, la forma en que minimizó el valor de la voluntad popular es vergonzosa y no es de extrañarse –ni era difícil de pronosticar- que este estallido se produjera en uno de los lugares en el que aún mantiene algo de poder uno de los iconos más vigentes de la antigua política.

Lo cierto es que por más acciones de buena voluntad o buenos deseos –que indudablemente tiene la mayoría de la ciudadanía- estos asuntos y saldos son irreversibles, la ciudadanía absorta e indignada pregunta y critica al gobierno, sin poder ver (o viendo de forma miope) el hecho de que las armas de fuego que se decomisaron pertenecían a ese grupo amorfo, y conformado de un día para otro, denominado “juventud por la democracia” –cuyo nombre nos recuerda tanto a los rasgos fascistas de la juventud cruceñista- que ensalzan banderas de paz (sobre los palos que usaron), el nombre de la democracia (que el prefecto que defendían desconoció al pretender llamar a un referéndum que ya se hizó) y de la clase media (a la que usted y yo pertenecemos). Yo no sé usted, pero por mi parte conozco a los jóvenes de la cuadra en que vivo (clase medianos todos) y tengo la seguridad absoluta de que lo último que harían sería alzar una ramita para defender la democracia, sé que no los veré en la tele batallando y peor en las listas de los muertos que dan los periódicos, no necesito que me responda, pero si hágaselo a usted mismo, y los de su cuadra, su barrio, lo harían? Entonces la pregunta, quiénes, de donde y a quién representan estos jóvenes?

Hubieron el día de hoy ante los trágicos saldos infinidades de muestras de solidaridad y de buenas intenciones (de esas que empiedran el camino al infierno) en medios de comunicación, en conversaciones en el trabajo, en el hogar, en el país. Que el gobierno comete sus errores, sin duda, que la culpa se reparte entre varios es cierto también, la diferencia estará en como sabemos medir a uno contra otro teniendo como parámetro las estaturas morales y la memoria histórica. Y ahí si vayamos al debate, pero con nuestras posiciones sinceras no con las que nos venden los medios, ni con las tibiezas asesinas de proyectos que caracterizan a nuestra clase media. Es por eso, y como se van pintando las cosas tal vez es momento de algo más, de que aquellos que tenemos (algo) más vayamos asumiendo responsabilidades y actitudes, el no hacerlo, eso si que es lo mortal para nuestro país y para el proceso por el que la mayoría votamos y decidimos aceptar.

viernes, enero 05, 2007

Poesía

Para ella, que muchas veces (sino todas) nos salva


Como llegas escondida,

doblegada tras tu huida,

transtornada, excluida,

bar fondo de esta vida.


De retorno o de ida,

vas revuelta en la ira,

de los hombres, las mentiras,

sus verdades y sus días


Comono raptada.

Comosi herida.


La palabra toma vida,

se hace refugio:

poesía.

miércoles, enero 03, 2007

El monstruo de varias cabezas (y una colgada)

El inevitable balance de fin de año nos factura un saldo favorable a nivel mundial tras la muerte de dos de los hombres más nefastos que ha conocido nuestra historia moderna. Lo curioso es que tras la muerte de cada uno, el mundo reclamó la forma en que estos se fueron, bajo el argumento de que la historia no habría cobrado cuentas pendientes con estos intentos frustrados de personas.

Las contradicciones personales y sociales que convellan hechos como estos son múltiples, oscilan entre el humanismo y la barbarie, la justicia y la venganza, las formas y las culturas. Que si a los pueblos directamente afectados les hubiera gustado tener a Pinochet o a Hussein en las manos para ajusticiarlo a su manera? Por supuesto. En cambio, las decisiones divinas (por aquellos divinos del cielo y por los que creen serlo en la tierra) se nos adelantaron y tomaron decisiones que no tuvieron nada que ver con el sentir de millones de personas en 2 lugares totalmente distintos del mundo. Es cierto que son varios los dilemas morales que circundan las opiniones respecto a este suceso sin embargo, la valoración es más simple de lo que parece. Consideramos cierto que todos los humanos del mundo merecen igual trato y son iguales? Claro que si. Que un humano que hambrea y es asesinado, se valora de la misma forma que un (pseudo) humano que mata por petróleo, gas, o por último democracia? Pues no. De nuevo la pregunta, son iguales?

Sin embargo, parece que ser que los supermanes de la democracia, nuestros héroes todopoderosos – que prometen salvarnos de la pobreza y la tristeza- necesitaban “un colgado” antes de terminar el año 2006, carne de cañon para su engullidor sistema. Y en un remedo de juicio –digitado desde ya sabemos donde- en el cuál se juzgó uno de los pequeños genocidios que cometió este delincuente del oriente; se decidió que la horca era el lugar perfecto para reivindicar el derecho de todo ser humano a la justicia (occidental, por supuesto), a la libertad (de caminar, no de comer, claro), y a la democracia (de urna, no de sociedad, of course). La pregunta: Porque a tremendo criminal no se le juzgaron violentos y nefastos hechos como la invasión a Irán en 1980 o la sangrienta invasión a Kuwait? Es claro, tal juicio acarrearía tremenda mala publicidad para el hijo de quién fue el co-autor de las mismas, curiosamente, el verdugo del amigo de su padre, y ¡Dios nos salve de tremendo bochorno publicitario¡

Las noticias que llegan desde el Oriente, nos anuncian que se están colgando a los genocidas, en cierta forma a los bolivianos debería alegrarnos, pues tenemos uno, fresquito y escurridizo, en la mira. Pero no seamos ingenuos, serán los (autodenominados) justicieros de a tierra quiénes decidan aquello, no casi el centenar de almas que yacen en la historia de nuestro país.

Que Hussein es un nefasto remedo de persona que merecía morir, es cierto. Que Pinochet también lo merecía, cierto también. Este monstruo asesino de nuestra historia y nuestros pueblos, es un monstruo fornido, regordete y de varias cabezas, basta con que una se apague y la otra se cuelgue? seguramente no, pero algo es algo.

En cierta forma Estados Unidos tuvo que ver con la invasión a Irán y a Kuwait, con la dictadura de Pinochet, con la de Bánzer ( y todo su plan cóndor) con la muerte de los mismos irakíes que mueren y celebran en estos días. La pregunta: Y para este sistema genocida y sus fieles servidores, cuando les espera la horca? Por el momento, el solicitarles visa para ingresar a nuestro país es un buen paso, al menos en términos de seguridad nacional. No lo digo yo, lo dice la historia.