viernes, marzo 30, 2007

Fadocracia/Diatriba contra los tontos

"Aquí, detenerse/callar es morir"


FadoCracia

José Luis Exeni R.


Respetos guardan costillas. En la bella ciudad de Tarija, un sufrido-veterano periodista está siendo objeto de inusual discriminación y odio por el solo motivo de hacerse llamar “Rata Buey” (su otro apodo, menos provocativo, es Julio Haragán). Pero el problema no es tanto el nombre, sino la devaluación del oficio. Este colega ha recibido ultrajes varios por su bisoña defensa, en un artículo, del Prefecto para quien trabaja. Hay quienes lo acusan de vulgar mercenario. Otros, menos radicales, dicen que sólo es un bufón. Yo me quedo con lo de Rata Buey. Como sea, lo más preocupante es que el perioficialismo, en faena de vocería-escolta de poderes/patrones fácticos, confronta hoy en tierra chapaca un serio síndrome de intolerancia. ¿Y las libertades de expresión y de prensa? Pregúntenle al canallita (perdón: canillita) de la Plaza. Guardémonos, paisanos, de que el autoritarismo y el compadrerío pesen más que el pluralismo y la democracia en el/nuestro (Nuevo) Sur que –como asegura Benedetti y canta Serrat– también existe.


Diatriba contra los tontos


Títeres. Enanos.

No divisan nada mas allá

de las cuerdas que motivan

sus movimientos (y palabras)


Bocones. Payasos.

Muñecos de ventrílocuo

delimitados de vocabulario

escasos de ellos mismos.


Hostiles. Tibios.

Militantes/irritantes del encierro,

no solo practican el silencio,

son, por vocación, silenciadores.


Para ellos, para todos ellos, les tengo noticias

(noticias desde la sala de redacción)


Una flor no hace primavera, es cierto

- y menos entre tanta espina-


Pero, en alguna estación de la historia,

la buena palabra fue sembrada

regada de rotunda sinceridad.


Y, mañana,

la primavera de la vida

-la verdad, día a día-

aunque, la sigan callando.

Florecerá.


jueves, marzo 22, 2007

Mientras tanto

(La anterior semana, después del concierto del Papirri, andabamos hablando acerca de su nueva canción "Hay que tomar partido" con unos amigos, a veces, la terrible verdad que nos negamos a ver termina dejándote en el piso al saber que quizás lo que uno hace por lo que cree nunca es suficiente, y si bien no es fácil hacerlo, es importante renovar/refrescar/reafirmar constantemente las ideologías de uno. Sartori define a las ideologías como: un conjunto de ideas e ideales que se vuelven creencias; y si bien luego les da palo a las mismas, me encantó la definición. Asi, le explique al Germán lo difícil que era para mí expresar lo que siento como motivación más fuerte en la vida, en letras (que las uso constantemente) y luego de haberme desnudado de mis debilidades, decidí enfrentarlas, porque aunque cueste trabajo, hay cosas que hay que decirlas, por las que hay que jugarselá, por las que hay que tomar partido. Para vos Germán, no será lo mejor, pero es lo mío.)


“En una época de universal engaño, decir la verdad constituye un acto revolucionario”

(George Orwell)


Por tener tantas deudas con el pasado

o acumularlas –paso a paso- con el futuro

el caminar diario se asemeja a un puño alzado

la rutina campeante a un pensamiento duro.


…mientras tanto…


Pues no hay mausoleos que olviden

ni clases sociales que determinen mi pertenencia

los muertos que en mi memoria viven

gritan que pertenezco a la clase humana por excelencia.


Hago patria en el camino o vivo mi vida?

Si tomo fusil, avanzo, cuál es mi frontera?

Cuál es mi guerra? Cuál la puerta de huída?

Retumba en mi cabeza: no esta muerto quien persevera.


Será el recuento de destinos el que juzgue los caminos,

mi autodefensa decir: en aquel momento yo tomé partido.

Si la bifurcación de la historia empujo nuestros sentidos

poder susurrar –ante tribunales internos- así es como he vivido.


Por eso mismo hoy y siempre a tomar partido

radicalizar los ideales con bombas de verdad,

y de nuestra responsabilidad no habernos corrido

¡a estallar diariamente en ese simple acto de libertad¡


¡Ay conciencia! eres una implacable

sabes tu ahí adentro hacia donde dirijo mi canto

que no hay peor mentiroso que aquel que no hable

incluso sabes que a veces lo hago con llanto.


Sabes, mejor que nadie, que disparo mis ideas

–al menos- mientras tanto.

jueves, marzo 15, 2007

La era esta pariendo un corazón - Una crónica

Y sucedió. Silvio lo creyó en 1968 y lo afirmaba el 2007. Quiénes lo conocemos sabemos que el no cantaría una canción “de a gratis”, lo cuál hizo más gratificante aún escuchar, en su propia voz, decirle al cono sur que: “La era esta pariendo un corazón”.


Un nuevo abrazo tropero – El viaje y la gritarreada

Partimos el lunes 19 de febrero, mis compañeros de viaje: Claudia Daza, Cristhian Benítez, Mario Ramírez y Daniel Mattos. Tanto el Dani como yo llegaríamos medio resfriados y quemados, luego de haber pasado el fin de semana en Oruro. No importarían mucho las ojeras o el cansancio, pues ni bien llegando a El Alto ya habríamos planificado la próxima película que harían los chicos de Negro y Blanco: un thriller acerca del pepino asesino; esto luego de ver a un muñeco vestido de pepino ahorcado en una gasolinera, con tanta tintes de justicia comunitaria en los diarios no pudimos evitar preguntarnos: ¿Será una advertencia acerca de lo que se les hace a los pepinos pandilleros borrachines en carnavales?.

Las risas abundaron durante todo el viaje, las historias carnavaleras, los amores, las cervezas, las tonadas. Llegamos a Puno (y si algunos creen que La Paz es un pañuelo, créanme, el mundo lo es) así vimos subir al bus a Lauren y a Johan de Venezuela, viajamos juntos hasta Lima, comimos choclo con queso, vimos 5 o más películas (entre ellas estrenos como Babel), dormimos, seguimos charlando, cantando Silvio, emocionados por lo que nos esperaba. Para Claudia, Dani y Lauren sería la primera vez que lo verían y si bien el resto ya lo habíamos visto, nunca son suficientes las veces para verlo; ese momento ninguno sabía lo que nos esperaba. Siro nos espero en la Terminal, abrazos, maletas, taxi, cigarros, llegamos a la casa de Siro donde nos quedaríamos casi todos. Los Negro y Blanco se fueron con Claudia a la casa de Piero Montaldo (un cantautor peruano). Descansar y bañarnos, pero al rato ganas de ver más tropa, que si habían llegado, que donde estaban.













La gente empieza a llamar, quedamos en la noche, en la casa de Siro, una guitarreada tranquis. Llegaron gentes y abrazos, conocer y reconocer a la gente, los ecuatorianos que llegaron por montones, abrazo a la Vane y conocer a Lenin, a todos los nuevos troperos ecuatorianos. Llegaron los peruanos que conocía: Martín, Julio Alvaro, Piero, Guille; las que no conocía: Denise, Natalie y la sorpresa desde Cuba: nuestro Carlitos León (a quién Silvio denominaría el trovador inédito, días después). Más abrazos, cervezas, piscos, aquella noche no fue una guitarreada, fue una gritarreada y apenas era la primera noche.

La tropa espera a Silvio – Ya llegamos todos

El miércoles llegaría el resto de la tropa boliviana: Sergio Antezana y Vero Delgadillo, quedaríamos con el resto de ir a comer cosas de mar, jalea y esos bichitos, llegamos y ya estaban ahí nuevos rostros por abrazar: Oscar, Myriam. Luego de una ronda de interesantes conversaciones y ocurrencias de Carlitos León por un lado y de chistes auspiciados por el Dani en el otro, terminamos –quizás sin darnos cuenta- tragando groseras cantidades de bichos de mar; al Dani y a mi nos daría alergia (no sabemos si a los bichos o al smog) poco a poco la Vero Vero empezaría a perder la voz. Todos esa noche queríamos cuidarnos un poco, pues al día siguiente Silvio nos merecía en las mejores condiciones; extrañamente Myriam no fue a la descarga de la noche anterior y no pensaba ir a la de esa noche porque quería cuidar la voz, supusimos todos que habría concierto de ella pronto.



Así, entre paseos y más cervezas, cigarros y cantos decidiríamos ir en la noche a Barranco a conocer ese barrio (los que no lo conocían) y a tomar una cervecita. Nos encontramos con algunos troperos, otro grato encuentro: mi querida Giova Larco, con la última vez que nos habíamos visto había sido en Panamá (¡) en extrañas situaciones; otro abrazo y más conversaciones. Aquella noche con los ecuatorianos acerca de los modismos de todos los países: Perú, Ecuador, Bolivia. La cuota de humor la pondría el Marito Ramírez al imitarnos tan bien a los paceños (a los paceeeeeeeeeeeeños) , después de demasiadas risas y algunas cervezas nos iríamos a dormir para el día siguiente ver a Silvio.

Perú ha esperado por años el regreso de Silvio – La magia de ser tropero

Los días en la casa de Siro son asunto aparte, el despertar (o que te despierten) entre risas, desayunar juntos. Recuerdo bien despertar cada mañana y escucharlo al Dani y al Johan cantar Silvio, desde la más complicada hasta la más difícil, todo el día en la casa sonaba Silvio, todo el día en todo lado reíamos.

Nos fuimos a almorzar y a comprar algunas cosas que nos faltaban, entre eso nos damos cuenta de que a ningún genio de la tropa boliviana se le ocurrió llevar una bandera de Bolivia, así que fuimos a hacer una bandera, después de tanto correteo en medio del calor, lograríamos hacer dos. Cansados, volveríamos a la casa a alistarnos, pues toda la tropa debía encontrarse ahí para ir juntos al Jockey.


Seis de la tarde y la gente empieza a llegar, más abrazos con la gente que no habíamos visto, puros nervios, empezamos a tomar taxis, no sin antes brindar por lo que nos esperaba, con un vinito. Llegamos al Jockey, había tropa por todo lado, más abrazos postergados: Gis (mi hermana halcona), mi Jorgis, Patty, los Berolatti, el Marquitos, mi Kike, Lina. Entramos con el Dani y nuestra banderita, nos dimos cuenta de que estábamos súper cerca, llegaron dos personas a nuestro lado: Lauren y Johan estaban ahí merito. Era al aire libre, que lindo, podríamos fumar un cigarrito y escuchar a Silvio en vivo. ¿Qué más se puede pedir? Empieza el concierto. El orden de las canciones fue el siguiente.

  1. El escaramujo
  2. En el claro de la luna
  3. El papalote
  4. Judith
  5. Sinhué
  6. El día en que voy a partir
  7. Son desangrado
  8. La era esta pariendo un corazón
  9. Canción del elegido
  10. El colibrí
  11. De la ausencia y de ti
  12. Ángel para un final
  13. Gaviota
  14. Días y flores
  15. Pequeña serenata diurna
  16. El necio
  17. Óleo de una mujer con sombrero
  18. Quién fuera
  19. La maza
  20. Menos mal
  21. Ojalá
  22. Casiopea
  23. Playa Girón
  24. Te doy una canción
  25. La canción de la trova

Quiénes lo conocen y lo siguen comprenderán que en realidad el concierto se debería haber llamado: “Todas las canciones que usted jamás pensó escuchar en la voz de Silvio”. Y es que era maravilloso, yo recuerdo (entre las pocas cosas que recuerdo, fue más bien onírico el momento) que Silvio empezaba con una nota y yo le decía al Dani: Canción del Elegido, yaaaaaaaaaa! Y al rato empezaba Silvio: siempre que se hace una historia… O recuerdo decirle al oído, de la ausencia y de ti, yuuuuuuuu! Te imaginas si fuera? y Silvio otra vez: ahora solo me queda buscarme de amante…

Pero la emoción no terminaría ahí, yo, en lo personal. Reventaría en sueños y en esperanzas y la primera lágrima-sonrisa brotaría al oír de la voz del mismo Silvio decirnos: LA ERA ESTA PARIENDO UN CORAZÓN, NO PUEDE MÁS SE MUERE DE DOLOR Y HAY QUE ACUDIR CORRIENDO PUES SE CAE EL PORVENIR. POR CUALQUIER HOMBRE DEL MUNDO, POR CUALQUIER CASA. Luego vendrían más lágrimas, la dulzura de Judith, El día en que voy a partir (mi favorita), el sabor y dureza del Son desangrado, la memoria de la canción del Elegido, la nostalgia de la Ausencia y de ti, la bala de la Gaviota, la entereza inigualable (y su rabia) del Días y Flores, la brevedad y certeza de la Pequeña serenata diurna, el Edgar y El necio, Chagall y la tetralogía en el Óleo de una mujer con sombrero, la canción que suena en colegio con Quién fuera, la percusión y fuerza de La Maza, la emblemática Ojalá, la ternura de Casiopea, la historia de Playa Girón, Silvio de antes y Silvio de ahora. Silvio de siempre en La canción de la trova (aunque las cosas cambien de color, no importa, pasa el tiempo. Si, pasa el tiempo)

Las sorpresas no solo estuvieron en las canciones, en pleno concierto Silvio agradeció a la gente que vino de muy lejos y no pudo menos que divisar nuestras banderas y saludar a Bolivia (ahí explotaríamos en gritos); luego, Silvio haría un paréntesis e invitaría al escenario a una Myriam Quiñones (a nuestra Myriam) nerviosísima, encantada/encantadora que saludaría a la tropa cósmica (ahí todos volveríamos a romper en gritos). Myriam cantó una de Chabuca Granda, una de César Vallejo (musicalizada por Noel Nicola) y para rematar Eva, de Silvio. Para terminar las sorpresas Silvio recitaría “Halt!” de Luís Rogelio Nogueras. Grande Silvio. Lo hicimos salir como 4 veces más, no nos cansábamos de gritar, Silvio se había dado completo en Lima. El público limeño y los extranjeros que fuimos estábamos infinitamente agradecidos.

Al salir emociones, abrazos, comentarios, sonrisas. Todos a la casa de Giova Larco. Tuvimos que tomar combis (minibuses) para llegar hasta ahí, había un montón de trovadores y guitarristas: Myriam, Pablo (Argentina), Piero, Marcos y Américo (Arequipa), Johan (Venezuela), los chamos (Perú y Venezuela), Sergio, Negro y Blanco y el Dani (Bolivia), Carlitos León (Cuba) y muchos más que seguro olvido. Cantamos como hasta las 8 de la mañana, estábamos tan felices.



Bolivia necesita mar (urgente) – Concierto Sin líneas en el mapa.

Al día siguiente aún de chaqui (más emocional que todo) nos embarcamos a la playa, nos encontraríamos ahí con Natalie, Myriam, Gise y Lina, llegaríamos al mar con Dani, Claudia Mendieta (nuestra hermana boliviana adoptada), Claudia Daza, Siro, Lauren, Johan, Sergio, Vero y la Vero Vero. Nos revolcaríamos en el mar como niños, algunas serían ofendidas por este monstruo de sal que a tantos poetas inspira, así la mayoría de las chicas (yo no jeje) nos mostrarían escenas entre graciosas y trágicas que nos harían entender que Bolivia necesita mar y urgente. Con el Dani jugaríamos a ser pajaritos en el mar y nos sumergiríamos en las olas una y otra vez, nos divertimos mucho.

Volvimos en la noche a la ciudad pues debíamos ir al concierto de los Sin líneas en el mapa (Eulogio y Luz) -como habrán leído hasta ahora ya iba una noche que no dormía ni un minuto- así que la mitad de la casa se quedaría a dormir; mi compinche Dani y yo JAMÁS! Así que luego de bañarnos y vestirnos partiríamos al concierto, un vinito, la luz baja, algo de tropa, oír a los Chamos y a Carlitos León. Luego, decidiríamos irnos a casa de Gis, la guitarreada con la luz baja, música argentina: tangos, Sui Generis, algo de Silvio; las risas -que a pesar del cansancio- no se acababan nunca, un roncito y se harían como las 5 de la mañana, el cuerpo demandaría algunos minutos de descanso. Volvimos a la casa, casi casi entre sueños. Acaso todo esto era real? Había demasiado amor en el aire.

Silvio quiero abrazarte tanto – Concierto Negro y Blanco

La rutina de todas las mañanas, desayunar, reír, tocar la guitarra, recordar el concierto, reír y reír y reír madrugadas sin ir a dormir. Terminamos de almorzar y luego de pasear por Lima nos veríamos en el Satchmo, hasta ese entonces era un rumor, en realidad pocos creíamos que podía pasar. Entramos y nos ofrecieron unos bocaditos y un refresco, hacía mucho calor, conversábamos y de repente Myriam nos dice: Silvio está llegando.

Y Silvio llegó. Yo lo había visto en Cuba el 2005 (así de cerquita digo, no?) ahora traía bigote, no podíamos creerlo, estábamos a menos de 5 metros de él, nos sentamos, empieza Myriam. Agradece a Silvio la disposición, presenta a los cantautores, abrazos van, agradecimientos (gracias Silvio), fotos, filmaciones.

Luego los troperos. Uno por uno. Silvio nos espero como 3 horas más o menos. Llegó nuestro turno, yo estaba feliz por el Dani, el Dani estaba nervioso, muy a su estilo le arrancó una risa a Silvio, le regaló el disco del Tigro. Mi turno, no recuerdo bien que dije, pero fue algo como: Silvio, soy Vero Vero y vengo de Bolivia, ya te había visto en concierto en Argentina el 2005 pero quiero agradecerte por este concierto en especial. Pero por sobretodo por haber tocado la “Era está pariendo un corazón” es importante que tú, después de tantos años y con todo lo que pasa en mi país y en todo el cono sur, nos digas que la “Era está pariendo un corazón” porque es la verdad. Gracias. Y regalarte además esta bandera en nombre de muchos bolivianos que siempre te esperamos.

Silvio revisó la bandera con gusto, no permitía que tocará el suelo, me abrazó y me dijo al oído: gracias a ti. Fotos, sonrisas, le dije a la tropabol que se acercará nos tomamos una foto con él. La reunión siguió un rato más, Silvio muy amable y paciente escuchó uno a uno, abrazó uno a uno. Puedo decirle a la gente que dice que Silvio está viejo o que es apático, que se equivocan. Silvio sigue siendo Silvio. Y si bien yo no soy una Silviófila -como varios que conozco- puedo decir que a ese hombre –y más desde Lima- lo respeto. Y si, en varios sentidos, me ha ayudado a ser una mujer mejor.













Bueno, alegría total. Salimos corriendo al concierto de los Negro y Blanco, otro concierto hermoso, los Negro y Blanco gustan mucho, pero mucho en Lima. Disfrutamos de mucha energía, las canciones que conocemos, público repleto, sonrisas. De ahí a la casa de Marce, la despedida: el reventón.

Lo especial de aquella descarga fue la presencia de los Silvio a la Carta que con todos sus instrumentos (flauta, bombo, guitarras y otros) empezaron a tocar Silvio a más no poder, bailamos, cantamos sonreímos. Ese día fué el cumpleaños del hermoso del Billy, mi regalo de este encuentro. Bailamos desde huayños peruanos, hasta ritmos bolivianos, la música no acababa, los brindis. Una pequeña ronda entre los que fuimos compañeros de viaje tantos días, todos los bolivianos y algunos peruanos, las alegrías, los sentimientos, lo hermoso de este sueño. Salud!


Inventario de sentimientos – Hasta siempre Lima.

El viaje de vuelta fue más bien cansado, debíamos dormir, eso no impidió que de rato en rato el Dani nos hiciera reír, llegamos a La Paz.

La tropa, esa locura colectiva, llena de soñadores y utópicos, de magas y hechiceros, de locos o terriblemente cuerdos (como dice el Billy), de sonreidores de profesión y de fabricadores de sueños, de amigos y hermanos. Es, hoy, mi hogar.

Silvio, aquél con el que varias veces he sido critica, es el mismo (con sus comprensibles distancias) muchacho joven que cree en la revolución y que muchas veces aporta a ella (ahora, desde su crítica). Ese muchacho, que cuando yo era muchacha cambió mi vida y me dirigió a casi todo lo que creo, todo por lo que apuesto y por lo que hoy muero. Silvio, te queremos, y es en serio.

Y yo, entiendo –quizás más que cualquier momento- que soy la misma caraluna de siempre. Como alguna vez me describí a mi misma y hoy, gracias a esos días en Lima y a Silvio, se que no mentía.


A pesar de los mares abiertos,

las montañas quebradas

y los ríos hundidos.



De la muerte muerta,

de la lágrima llorando.


Y aunque a veces lo olvide

-o lo niegue-



Parece que siempre soy la misma caraluna

que mastica los sueños

y se bebe la utopía.



La misma mujer-esperanza

que se quema cada día

de tanto vivir la vida


miércoles, marzo 07, 2007

Entre democracias y ratas

(Estimados lectores, es evidente que he tenido una diarrea de letras en los últimos días, el hecho de haber estado de viaje no quiere decir que haya dejado de escribir y si bien soy partidaria de dejar "oxigenar" los textos por un tiempo, tengo que abrumarlos en esta ocasión, estas fechas dan para hablar de todo. Lean, también, los posts de más abajo, los mismo harán -que de alguna forma- me amen, estos harán -en cambio- que...me lean. Buen provecho, ahora...mátenme.)


(En realidad) nuestra marca es la democracia

Que no se equivoquen los autodenominados auditores/exportadores de la democracia liberal representativa. Que no se equivoquen en sus reiterados juicios acerca de las democracias latinoamericanas. Que no confundan las formas con los fondos. Pero por sobretodo que –y de una buena vez- vean a la democracia a lo ancho, entendiéndola como aquél (anhelado) espacio en donde todo puede suceder.

Resulta que viene a ser la tercera vez que el irreverente corazón del cono sur demuestra una mala conducta en términos de democracia, otra alerta amarilla. Sin olvidar, claro, que los regentes de la misma (y de los derechos humanos) tienen la mira en todo aquél intento alternativo de ejercer poder. Y en realidad el problema no es precisamente el ver o no ver que algunas instituciones democráticas a veces tambalean, el problema es la vara con la que se mide las formas políticas de hacer democracia de nuestras sociedades latinoamericanas. Nuevamente, Estados Unidos sentencia el peligro de la democracia en Bolivia puesto que en la misma se intenta “debilitar a la oposición y eliminar los controles a su autoridad”; la afirmación –lejos siquiera de rozar una realidad nacional- no expresa en si misma nada, no es constructiva, no es propositiva, ni siquiera se puede creer que sea imperativa. Demuestra, solamente, la lectura superflua de la sociedad boliviana y su pensamiento, la sesgada información que recopila el servicio de inteligencia norteamericano, y la lectura monolítica y monocromática respecto a lo que entendemos – o entienden ellos- como democracia.

Revisemos un poco la afirmación del servicio de inteligencia norteamericano para, al menos tratar, de confirmar nuestras sospechas. Mencionan que el peligro de la democracia boliviana –en esta ocasión- reside en el debilitamiento a la oposición por parte del gobierno; para nadie es secreto que la oposición política al actual gobierno es más un concepto abstracto que una realidad, que en torno al tiempo de gobierno de la gestión Morales ha tenido que irse (re)construyendo múltiples veces; es probable que actualmente, con el giro de oposición política a oposición ciudadana (bajo la bandera autonómica departamental), exista algún intento –a veces hasta consolidado- de oposición al gobierno, por tanto en primer lugar no se puede acusar al gobierno de sabotear algo que no existe o peor aún que vive en el autosabotaje. Seguidamente, la declaración menciona que el gobierno pretende eliminar los controles a su autoridad, olvidando quizás, que los gobiernos precedentes al actual tuvieron que responder de forma violenta al inminente control social, mismo que determinó el ascenso al poder de Morales –entre otras cosas-, dicho fenómeno es reciente y producto de años de exclusión, en términos de participación ciudadana, en la vida política de nuestro país; olvidan, también, que uno de los principales planteamientos de reforma a la constitución, en el marco de la Asamblea Constituyente, y de parte de casi todos los frentes, partidos y agrupaciones, es la existencia de un cuarto poder.

En realidad, a diferencia de lo que menciona el presidente Evo Morales, yo no creo que al servicio de inteligencia norteamericano le falte inteligencia; por el contrario, me inclino más a creer que su miope mirada y su vocación imperialista les genera graves carencias, como la de una visión plural respecto a sus pensamientos –que paradójicamente los alejaría, precisamente, de la práctica de valores democráticos-. Así, una vez más el presidente de la república tuvo que responder a dichas alusiones advirtiendo nuevamente el peligro en el que se encuentra la democracia por influencias extranjeras más que por procesos –o no- internos. El problema –aparte de los mencionados anteriormente- son, en realidad, las tercas recetas a seguirse al pie de la letra (en términos de derechos humanos, democracia, economía) pues como cualquier buen cocinero deberían haberse enterado que los ingredientes en cada lugar son diferentes y, sin duda, señores, los bolivianos somos harina de otro costal. Sabemos, entonces, que no será la última vez que tengamos que disentir con el gobierno norteamericano que piensa –y nos quiere hacer pensar- o peor aún cree – y nos quiere hacer creer- que la democracia se remite a las prácticas liberales representativas, de la cuál ellos son celosos guardianes.

Por último, y también en aras de poder ilustrarles de mejor forma las nuevas prácticas democráticas y los nuevos imaginarios colectivos respecto a la misma les recomendaría ver el documental “Our brand is crisis” en el cuál se proyecta la rimbombancia con la cuál se hace de un pueblo un laboratorio de marketing político; el cuál nos (de)muestra que en gobiernos como el de Sánchez de Lozada la participación ciudadana se remitía a ser partícipe de un grupo focal y reflejar en él las aspiraciones de vida personal y colectiva, para beneficio de un candidato; participación ciudadana era hacerle conocer al señor Sánchez de Lozada que era lo que el pueblo quería escuchar, para que el lo diga y posteriormente aplique su “receta” a favor de nosotros que tanta falta nos hacía. Vaya formas de participación ciudadana, vaya formas de practicar la democracia, cuán segura estaba nuestra democracia en aquél entonces. O no?

Las ratas que el señor ha olvidado

Algunos pensarán que ya esta bueno que –de un tiempo a esta parte- el periodismo sea el blanco de todo tipo de dardos en su contra, y no es para menos; nosotros, los comunicadores tenemos que ser juez y parte de nuestra propia profesión, de nuestras propias vivencias y convicciones, de nuestra propia apuesta y ahí es donde nos jugamos todo. Por lo tanto en aras de defender la dignidad colectiva de los que la practican y de salvar la decencia de una profesión tan noble como es el periodismo, o de una vocación tan entrañable como es la comunicación; es que hay que seguir librando estas batallas, atentando siempre contra aquello que para nosotros es muerte: el silencio.

En este entendido no puedo menos que hacer pública mi indignación por la forma en la que fue tratado un colega al que admiro demasiado. Y en nombre de las “ratas gay” –nombre que le fue impuesto por su detractor- no me queda más que levantar la voz y decir que a nosotros –los jóvenes comunicadores- no se nos ha olvidado (un solo segundo) lo costoso de la libertad de expresión, es más –a diferencia de muchos conservadores- hemos sido nosotros quienes la creemos más amplia de lo que se muestra y luchamos por su reconocimiento como derecho a la comunicación en la actualidad.

Somos nosotros –hombres y mujeres- quienes hemos nacido y crecido en una sociedad cada día más liberada en la que el reconocimiento (cuando no enaltecimiento) del papel de la mujer en la sociedad es premisa diaria (lástima que el detractor haya leído de forma errónea el texto que atacó, personalmente le recomendaría una nueva lectura).

Somos nosotros quienes acudimos a la denuncia, y no a la recomendación de algún psicólogo, para emitir nuestros juicios y nuestras inconformidades; en todo caso hacemos uso de nuestra mejor palabra para aquello, no de la peor.

Somos nosotros los que reconocemos que el camino al periodismo es un largo caminar, que se edifica sobre la base de la moral (personal y colectiva) pero por sobre todo del DIÁLOGO.

Somos nosotros, pues, los que hablamos/escribimos por que nos lo grita la conciencia, no porque nos lo susurra una voz detrás del escritorio.

Por último –y que paradójico- somos nosotros (los pseudos-columnistas, los señoritos envejecidos, los autodenominados perio-distos, los ratas gay) los que cometemos, constantemente, el terrible pecado de la denuncia y el intento; pero a la vez enseñamos –en la escuela del periodismo cotidiano- que apostamos por el diálogo y no por el insulto, ojalá algunas –obviamente no todas- viejas escuelas aprendieran de nosotros.

Es probable que a todo ser que pertenezca a este nuevo/joven espécimen, el señor de los cielos lo haya abandonado, en realidad el abandono que realmente nos preocuparía es el de aquella señora de la tierra, la que algunos llaman inteligencia.

Nota: En este escrito no se ha insultado a ningún animal. Respetamos mucho a las ratas, el término peyorativo de "ratas gay" ha sido acuñado por el señor Julio Barragán.

Pueden ver el polémico artículo en este link: http://capitalinfernal.blogspot.com/2007/02/compadres-en-vivo-y-directo.html

Y la respuesta del señor Barragán en este link: http://capitalinfernal.blogspot.com/2007/03/sin-palabras.html


martes, marzo 06, 2007

Un intento de homenaje

"Homenajear a una ciudad, es homenajear a su gente" piensa la Vero Vero

1. La Vero Vero guarda entrañablemente entre sus cariños, uno muy especial por la valiente y aguerrida ciudad del Alto, la misma que con su sola existencia convoca a la acción y a la rebeldía.

2. Simbólica como ella misma, la ciudad donde a uno se le entumecen los huesos es –y ha sido siempre- un dispensador de enseñanzas constantes para esta orureña paceñizada.

3. La Vero Vero no ha tenido la fortuna de conocer la cantidad de alteños que quisiera, sin embargo significativos ejemplos de alteños que conoció en aulas universitarias de posgrado, en algún que otro blog, en la radio wayna tambo (y su sincera juventud alteña), en encuentros nacionales de dirigencias universitarias, en marchas y en centros de reunión política, hacen que ella –con toda su convicción y vivencia- apuesten por la gente alteña.

4. Entre sus vanos intentos por expirar toda la inspiración que la ciudad le ha dado, ha tenido la buena fortuna de encontrar en su recorrido diario por blogs amigos, una hermosa y tremendamente conmovedora reseña a dicha ciudad.

5. Lo mejor de dicha reseña/homenaje es que –como debe ser- al hablar de una ciudad se termina hablando de uno mismo, que es el caso del misterioso/querido señor K, alteño de nacimiento.

6. Así, la Vero Vero ha decidido hacerle un homenaje al señor K (que siempre se lo merece) y postear en su humilde blog su reseña/homenaje y, a la vez, utilizar –por vez única- la peculiar forma literaria de redactar novedades, impuesta por el señor K.

7. Les presento entonces, el post del señor K, en honor a la ciudad del Alto, en honor a su valiente y detonante gente y en honor al señor K.

Ciudadana V

Pueden visitar el blog del señor K en: http://culpinak.blogspot.com/


La ciudad K.

Los símbolos de la ciudad más joven y autonómica de Bolivia.
Bolivia -

Un poema para la que cumple 22 de años de edad en plena autonomía municipal. La que le vio crecer y la que le vio convertirse en ciudadano.

1. Desde hace 6 años que el ciudadano K. (44 años) abandonó el techo de Bolivia, como debiera llamarse la ciudad de El Alto, para radicar definitivamente en la ciudad de La Paz, la carie dental que atrae como la tierra prometida de los israelitas. "Una extensa altiplanicie: 351 kilómetros cuadrados forman parte del territorio de El Alto, ciudad ubicada a 4.100 metros sobre el nivel del mar."

2. El ciudadano K. vivió en El Alto desde sus 4 años de edad, cuando su padre fue arrojado de su trabajo de Correos por sus constantes borracheras, y sin lugar para vivir en la Hoyada tuvo que llevar a su familia a existir “desterrados” en lo más marginal de dicha ciudad: en la zona Los Andes.

3. El K. se educó y creció en esta ciudad durante más de 38 años. Allí vio nacer a sus sobrinas (J. y M.) y también morir en manos de un asesino a su hermano menor A.

4. Allí el K. moró en pobreza extrema y jugando con voladores, alimentándose sólo de libros Porrúa y revistas cómic chilenas Zig-Zag. 5. En sus barriales, a temprana edad, el K. se topó con Dios que venía vestido de Testigo de Jehová, de Mormón y de Católico. 6. Un día de esos, perdió primero a su madre N. que murió como una muñeca de trapo en la calle y a su padre C. que se sofocó en su propio envejecimiento en un cuartucho de tierra, en plena fiesta de San Juan.

La ciudad con potencial productivo y artesanal y, porque no, cultural.

7. Los 38 años que radicó el K. en El Alto jamás su familia pudo adquirir bienes ni heredar ningún terruño. Fueron sólo inquilinos o habitantes de la errancia.

8. A pesar de todo eso, El Alto ha marcado al K. tanto en su lenguaje como en su espíritu, porque de lo alto viene la bendición del cielo.

K.

Las Iluminaciones pertenecen a La Razón que ha dedicado un suplemento especial a El Alto.

6 de marzo (y a tirar pa´ adelante)



Y bueno pues
un día mas
que se va colando de contrabando

Y bueno pues
adiós ayer
y cada uno a lo que hay que hacer

Tú enciende el sol
tú tiñe el mar
y tu ves cordero que obscurece el cielo
y tu ve a blanquear:
la espuma y la nube,
la nieve y la lana
y tú conmigo a cantar la mañana

Tú a dibujar
el trigo y la flor
tú haz este viento
dales movimiento
y tú les das color
tu amasa los montes
tu al pozo a baldear

Y tú conmigo,
y el gallo a cantar
que hay que empezar
un día mas

Tire pa´ adelante
que empujan atrás
y póngase el calcetín paloma mía
y véngase a cocinar el nuevo día
todo esta listo el agua, el sol y el barro
pero si falta usted no habrá milagros

Si le falta usted a un mundo enfermo y con canas
quien va a hacerle la cama y quien
le peinará la frente y quien le lavará la cara
si falta su risa para echarlo a andar
venga conmigo y el gallo a cantar
que hay que empezar
un día mas
tire pa´ adelante
que empujan atrás.



(Hace exactamente un año por esas cosas que uno no entiende -y que a veces es mejor no intentar hacerlo- llego a mi vida esta personita feliz, que aunque en tamaño es pequeña, en espíritu es gigante. Tan gigante es aquél guerrero espíritu de la Valentina que -como misión en el mundo- ha llegado a tocar todas las vidas que la circundan, de una u otra forma. En mí caso ha llegado a hacer mis soles más brillantes, mis mares más azules, mis sonrisas más amplias, mi fé más fuerte. Así que hoy ella no cumple solo un año acá, cumplimos todos un año de tenerla mejorando nuestros días, renovando nuestras fuerzas y fortaleciendo nuestros esperanzas. Hace como 5 años no pensaba tener una hermana así que adopté una, la cuál me dijo una frase que para mí significaría hermandad por siempre. Hoy, se la digo a la Valentina, pues ante su grandeza me doy cuenta que ella -como reparadora de sueños- es una gigante y que yo..."No hago magia hermanita, pero te quiero tanto") (El texto de abajo es parte de un -intento de- poema que escribí cuando ella nació, dejo la parte más importante, pues hace alusión a que el tiempo nos enseñaría quién es ella, y está claro que a un año lo tenemos más claro que nunca.)

(...)

Haré para ti un refugio

unas palabras correctas

una vida de ensueño.

Así como una vida,

un sueño.


Porque no hay más nada que hacer.



Y sabremos con el tiempo

que ha nacido la mujer

la niña del tiempo:

Valentina,

voluntaria confesa de la vida

militante constante de la lucha

contra la desdicha,

la vejez,

la rutina,

los días,

los años,

la vida,

la nueva vida.