lunes, julio 30, 2007

El tiempo perdido para morirse

(Visitantes/habitantes de este espacio: dejaré Concienciobediencia y Kamchatka un poco (poquito) en reposo por quince días, mañana me voy a la Isla Insurrecta a abrazar a mi gente y a mis utopías, les dejo con este poemita. Cambio y fuera, hasta la vuelta)
Noche de octubre
en París
un parque lleno de flores
gato en la ventana
chascarro de gotitas del cielo
obscuridad total.
Demasiada belleza para aguantarla.

Ocaso de domingo
en la cama destendida
luego del mal amor
aliento a ron
y darte cuenta de que
ningún poema puede ya salvarte.

Jueves de oficina
sol rojizo de la tarde por la ventana
ninguna expectativa de salir pronto
problemas y puros problemas
ya no saber que hacer con tu conciencia.
Aniquilado por el tedio.

Víspera de navidad
mujer descalza
niño mocoso
viejas consumistas
y –como siempre-
politicos corruptos.
Demasiada mierda para soportarlo.

…podría haber sido cualquiera…

Pero ya valió.
Tus tiempos de morir eran otros
-tuviste todos esos años que me anteceden-.

Ahora: ya es tarde.

viernes, julio 27, 2007

http://fadocracia.blogspot.com

Uno a veces es muy ingenuo y, por decir lo menos, piensa que todos hablamos el mismo lenguaje. Así, hace un tiempo hablaba entusiasmada de una FadoCracia, a lo que mi interlocutor preguntó: ¿Y con que se come una FadoCracia? Internamente pensé: una FadoCracia no se come, se bebe; y en mi caso la bebo con litros de sal líquida.

Y es que a pesar de que la FadoCracia es por naturaleza un tipo de gobierno mejor definido por uno de sus habitantes como "el gobierno de los melancólicos, la hegemonía de la saudade, la tiranía de los sentimientos” es también un estado -así de radical, en ella se está o no se está-, una cuna, una tumba, tierra firme, cielo, destino, un anhelo, una condena. En fin, puede ser tantas cosas, puede ser todas o ninguna. La FadoCracia tiene por principio constitutivo las puertas semiabiertas y a veces abre las ventanas para mostrarse al mundo, el asunto es (como todo en la vida) encontrarla y no me refiero a un espacio físico o virtual, pues buscándola no es precisamente que uno la encuentra sino, más bien, se encuentra a si mismo.

Hoy, un chaqueño-checheno militante del insomnio (más conocido como ciudadano X en la blogosfera) nos invita no solo a conocerla sino a habitar en ella. Como todo nuevo traslado, la casa está aún medio vacía pero desde ya su habitante nos ofrece su “Espíritu de conversación”, que no es poca cosa, lo de beber va por cuenta del visitante: vino, lágrimas, vida, sé que todo será bienvenido.

Los invito, pues, a visitar este espacio (a los más intrépidos a morar en él). Bienvenida FadoCracia. Bienvenido Ciudadano X a la blogosfera. Los esperábamos hace mucho. Bienvenidos siempre.


martes, julio 24, 2007

Piensa Bolivia



La caricatura del imprescindible Liniers resume una situación cada vez más latente en nuestras sociedades, el asunto es que, uno al ver la tele (así sea apagada) ya no opta por mirar a la ventana, sino a querer tirarse por ella. Tan crónico es el asunto de la (des)información que recibimos que uno tiene que optar por hacerse su propia información, interesante ejercicio ese de pasar de sujeto-objeto receptor a sujeto emisor pero es lo que queda luego del casi generalizado fracaso de los medios (in)comunicación masiva que hoy se configuran más como espacios de farándula/farandulización, desinformación o confrontación -con sus respetables, pero mínimas excepciones- que como espacios de debate, reflexión o por ser más básicos de comunicación. ¿Que nos queda entonces?

Hace poco escribía en este espacio un post denominado “Réquiem para los jóvenes” el cuál lanzaba al espacio la provocación de ejercer el derecho a la juventud con premeditación y alevosía; derecho que se materializa en la batalla cotidiana de no permitirnos permanecer en el estado de las cosas establecido, independientemente de nuestra posición política. Una forma de resistir entonces, en términos comunicacionales, es generar información, análisis y debate.

Roberto Juarroz decía que “pensar en un hombre equivale a salvarlo” y tal vez tiene toda la razón. Pensando a Bolivia no sabremos nunca con certeza si la salvamos o no, o peor aún salvarla de que o de quien; aquellos misterios solo los sabe la historia. Lo que si sabemos es que habremos pensado a Bolivia por el infatigable/innegociable ejercicio cotidiano de amarla y de (como todo ser bienamado) buscar su bienestar.

Grandes noticias encierran este ejercicio. Por iniciativa de Sebastián Molina y Willy A. Acosta, Piensa Bolivia, un nuevo espacio de debate, se abre al cyber espacio. Veamos un poco de que se trata: “Piensa Bolivia es una herramienta, no es un medio. En ese sentido, el objetivo de Piensa Bolivia es reunir a una pluralidad de visiones con respecto al país, con coincidencias en los siguiente principios básicos: Democracia, Respeto, Tolerancia, Ciudadanía”

Vuela, entonces, la invitación a visitar el espacio y a (seguir) pensando a Bolivia, pensemos y pensemos mucho, gritemos. Que, insisto, no queremos silencio que de eso la historia ya nos ha dado suficiente.

jueves, julio 19, 2007

El Problema II

El problema no era haber callado mis sentimientos
o haberlos gritado con cada mirada,
no era problema que no me hubieras besado aquél mayo
si me bastaba con que sonrieras, y yo pudiera verlo,
cuando dejabas semiabierta la puerta de tu oficina
-o la de tu boca-

Nunca ha sido el problema no tenerte
si las 4 horas diarias en que el insomnio me dejaba en paz
viajábamos a Kamchatka, encontrábamos un Totoro
y resistíamos.

No fue el problema que todas mis amigas te odiaran
o que todos mis amigos te tuvieran celos sin conocerte.
No era problema que yo me autoconvenciera a cada segundo
que amarte era el mejor capital que tenía en mi vida.

No era problema que la gata ya no quisiera escuchar tu nombre
o que Lisboa y Cuba nos quedan ya tan cerca que nunca podremos ir.
El problema no es que se me haya acabado el amor
ni que tu siquiera hubieras notado aquello.

El problema es, en realidad,
haberme enamorado de mi misma,
de la que soy cuando me habitas
de aquella cuya misión en la vida
se resume en saborear tu nombre compuesto
¡y no querer abandonarme!

El problema no es ya no amarte,
el problema es amarme;
y no aceptar que debo dejar de ser yo misma
a través de tus ojos

…que ya siquiera me miran…

El problema es que no quiero dejarme
cuando, claramente, a pesar de todos los no-problemas

Sé,
–o quiero seguir convenciéndome-
que eres lo mejor que me ha sido cada día

Ó,
-que cada vez que lates-
el espejo me devuelve a la mejor
de todas las que he sido en mi vida
.

sábado, julio 07, 2007

El Problema I


(La Jardinera - Violeta Parra)

En realidad el problema no era
la falta de atención.
O las llamadas que nunca hiciste,
ni siquiera el semibeso del que nunca hablamos.
El problema no era, tampoco,
que te hubieras ido hace tiempo.

No eran problema, los daños,
tus manos y tus años,
las bandejas de promesas,
ni los besos en suspenso.

Que tus nostalgias inundaran mis días,
o que tuvieras solo dos segundos al año para mí
-uno por cada lágrima que se deslizaba por tu impecable fachada emocional-

No eran el problema mis excesivas llamadas,
las sempiternas noches en que besé tus ojos de perro
(la sal que bebí de ellos)
no eran problema los sueños rotos.

No era el problema mi firmeza incuestionable,
tu nombre tatuado en mis ganas,
tu boca que me llamaba a admirarla apasionadamente,
tus caderas que me traían como alma en pena tras tu vida.

No era el problema la incondicionalidad
que te prometí alguna noche que llovías.
Ni siquiera las miles de promesas de cuidar tu alegría
o el haberte querido tanto que nunca fuese suficiente.

El problema, en realidad, eran mis tontas ideas
de creer a pie juntillas
que podía salvarte de tus tristezas;
cuando, en batalla frontal contra ellas

…me habían ganado la batalla…

y hoy,
prisionera,
-mis carceleras son las promesas que no te cumpliré-
hurgo, desesperada, mis bolsillos
uno esta vacío,
el otro roto.