jueves, septiembre 27, 2007

La culpa es de todos



¿Tiene usted la capacidad para imaginar que pasaría mañana si es que se decidiera juntar todos los televisores y demolerlos en la ciudad de La Paz? La verdad es que mi capacidad imaginativa se encuentra abrumada ante tal desafío. Imagino algo parecido a Springfield, niños inmolándose, adolescentes poniéndose delante de la maquinaria demoledora, adultos y señoras copetudas llorando cuál Magdalenas, los políticos rápidamente ideando formas de evitar la demolición (y de paso reclutar simpatías), todos enarbolando los derechos a la información, educación, comunicación y demás ones. Caos total.

Pero pueden estar todos tranquilos, los próximos meses no se demolerán los televisores paceños sucederá algo más trágico pero, por supuesto, a lo que daremos menos importancia. Sólo demuelen el Kusillo.

Inauguraron el Kusillo cuando yo tenía 12 años y fui allá en tres ocasiones, una en intermedio (con mi colegio) otra en la universidad (con mis amigos) y otra cuando trabajaba en un voluntariado con niñas (post universidad) y siempre prometía volver.

Los que me conocen saben que me adjudico el papel de “pasada de moda” o de “tradicionalista” y hoy siento más que nunca que es así, no sé, no tengo idea de si existen espacios interactivos tan educativos y entretenidos como el Kusillo en la actualidad y si existen desconozco si niños mocosos con madres de pollera –que se cruzan directo del Laikakota- disfrutan en él. No lo sé. Solo recuerdo el Kusillo que con su diversidad y su variedad era un patrimonio paceño y, mañana se cierra.

En nuestros años universitarios cuando pucho en mano reflexionábamos sobre las clases de comunicación y educación, nos sorprendíamos por la experiencia que representaba el Kusillo y decidimos ir a visitarlo con la Mariana y el Marce, ya en otra etapa, una más analítica. A la mierda con el análisis y la observación, nos pasamos una tarde entera conociendo(nos) con todas las posibilidades que nos brindaba el lugar. Juramos volver a ser niños cada vez que se pudiera, ser militantes firmes con los proyectos innovadores, apoyar iniciativas de educación y comunicación reales. Salimos de ahí creyendo en la comunicación, creyendo en la educación, creyendo que era posible ser distintos, que era posible aprender jugando, apagar la tele, encender la mente. Prometimos volver.

Nunca más lo hicimos.

Por eso, Mandy, es nuestra culpa.

Por no haber vuelto, es culpa de todos.

domingo, septiembre 23, 2007

Ya es primavera

(Esto fue escrito la madrugada del 21, después de haber revisado los diarios del jueves y haber sido abofeteada en la dignidad por estos remedos de humano que, desde el norte, se siguen burlando de nosotros. Ustedes saben de quienes hablo, aquellos profesionales de la huída/cobardía en clave de helicóptero.


Al día siguiente era primavera que, por una suerte de dictatorial calendario me imponía la felicidad y las flores. !Carajo! me dije a mi misma. Amo a potencia y sin palabras, pero hoy no quiero hablar de eso porque...nos siguen pegando abajo. No pensaba publicar el "escrito" me parece pésimo, pero, lo hago porque es sincero y solo eso lo hace hermoso; reparo, entonces, ¿Quién puede gritar amor cuando el mundo suspira mierda? El mucho amor, me digo a mi misma -tal vez me falte enamorarme mas, será eso posible?-

Afortunadamente, el mismo 21 se hizó casi-primavera...mi Perú suspiro dignidad (ojalá pronto la respire, no solo suspire)...al final quizás si se hizo esa pequeña, pero verdader, flor. Quien sabe...quien dicta)



Ya es primavera

-dice el calendario-

y aunque lo entendiera

por ser necesario.


No puedo.


No sé acercarte la mirada

no tengo una sola utopía

no se me ocurre decirte nada

…como, diablos, podría…


Si,

se están burlando

mientras seguimos esperando.

Nos están mirando

mientras seguimos sangrando.


Y me pregunto:

¿es verdad que el amor convierte en milagro el barro?


Pero, ¿a este fango?

a este fango de 67 almas

que nos miran

-vigilantes-

que nos piden

cuanto antes:


¡No olvidar!


Les gritamos en aras de la justicia

¡traguensé una a una sus quejas!

que ante su nefasta malicia...

!Hasta es generoso permitirles las rejas!


Esa será la primavera:

el nacimiento de aquella flor

-una pequeña pero verdadera-

que liberará la palabra amor.

miércoles, septiembre 19, 2007

Un país tropero - Canto Arena

Si bien este encuentro era el séptimo que se realizaba en La Habana, nunca antes se había hecho algo similar al campismo que viviríamos desde este día. Eso si, muchas veces y de variadas formas se había especulado en la tropa acerca de cómo sería un país tropero y, extrañamente, este campismo prometía darnos una probadita de aquél sueño.

La cita era a las 10 de la mañana y esta vez si había que ser puntuales. En mi cuarto español-boliviano, Mai tuvo un problema durante toda la noche que no le/nos permitió descansar como hubiéramos querido, así que Mai después de tomar la decisión de adelantar su viaje y de que hiciéramos todo un recorrido a primera hora por 23 para cambiar el boleto y por pabellón Cuba para comprar algunos recuerdos, ella decidiría quedarse, con
Caro, en La Habana durante el día y yo debía partir; era un hecho que ya estaba atrasada y, claro, Manuel (el más puntual del cuarto) ya había partido a parque Lennon con todas sus cosas arregladas. Me apresuré a poner un par de cosas violentamente en la mochila y a tomar una ducha, casi volando llego a parque Lennon y sin que pudiera saludar ni nada, Vani me mete en un bus pequeñito y al momento de cerrar la puerta (o casi sin hacerlo) el busesito empieza a partir. Tuve suerte de llegar a ese bus, aunque no sería el último, Kela y Jen tampoco habían llegado y Vani se quedo esperándolas. En mi bus íbamos Yanita, Gishell y yo, claro que mucha gente más; pero las recuerdo a las tres porque tuvimos una charla muy muy hermosa, acerca de las mujeres que somos, que queremos ser, lo que hacemos y soñamos, como y cuanto queremos, eso termino por afirmarnos como hermanas. Y la unión Argentina-Boliviana-Puruana se hizo.


Después de recorrer un hermoso paisaje habanero llegamos a “Los Cocos” y en cuanto llegamos se nos indica que debemos dejar las maletas/mochilas en el cuarto de tele (que tenía aire acondicionado) y esperar a que Hugo hiciera toda la organización para repartirnos en las cabañas. Creo que tengo recuerdos de La Habana donde hacía mucho mucho calor, pero el día de la espera por las cabañas no se compara a ninguno, ya que tuvimos que esperar tanto y recuerdo que luego de casi una hora u hora y media, alguien hace el comentario: ¿Y si dejamos las maletas afuera y nos metemos a esperar en el cuarto con aire acondicionado? Jé. Así que sentados en el calor del patio empezamos a conversar y a botarnos muertos por el sol habanero, el paisaje rezaba un montón de gente tirada en el piso, en ese momento, los que quedaban en pie, iniciaron otra de las canciones emblemáticas del encuentro que decía:

“Un peruano se divertía en el encuentro de los troperos, como veía que resistía fue a llamar otro peruano” “Dos peruanos se divertían en el encuentro de los troperos, como veían que resistían fueron a llamar otro peruano” “Tres…” Y así, se iban sumando…bueno…se iban es un decir, cada uno iba lanzando al peruano que veía cerca hacia la ronda. A pesar de que eran once, solo encontramos a 8 en el camino, así que una vez más Perú había complotado contra nosotros y nos arruinó el cantito, ya que nos tuvimos que callar ante la ausencia de peruanos.



En eso llega el mejor, único e inigualable organizador de organizadores. Por supuesto hablo de Hugo. Hay que aclarar que “organizador” no es la principal cualidad de Hugo, quien más de un corazón tropero ha debido robar y llevarse al menos las miradas pecaminosas de toda tropera que lo abordará. Hugo es, pues, el número uno en el “Top Five” de cueros del encuentro. Esto puede sonar dictatorial es cierto, pero que yo sepa no había ninguna tropera que estuviera mal de la vista, aparte de que esto es conversado señoras, no se hagan. Bueno, así Hugo nos organiza y empieza a nombrar los responsables de las cabañas para que nos aunemos a los mismos.

Y yo que me había encomendado al Siro, casi me quedo sin cabaña!!! Hasta que Siro molesto me dijo: Ya paraté no? Y fuimos a ver donde nos quedaríamos, 76 sería nuestra casita los próximos días, viviríamos con Marce (Bolivia) y Fernan (Cuba).


(miren que cosita más bonita...tiene Oswaldo en sus manos)



Las cabañitas eran muy bonitas, tenían su refrigeradorcito, un livingcito, sus camitas y un baño, era como jugar a las casitas y éramos (al menos todos los extranjeros) vecinos. Al frente nuestro estaba la cabaña centroamericana y la chilena-española, los lugares donde pasaría el resto de mis noches-madrugada. Todos, en sus respectivas cabañas nos dispusimos a acomodarnos, a dejar las cositas; yo, bueno todos, pensamos inmediatamente en agua, ya sea en la piscina o en la playa, así que en menos de que pudiéramos acomodarnos, trajes de baño para todos y afuera. Obviamente yo, no podía menos que tomarme una chelita antes, así que voy a buscarme una al bar.

Buenas señor, me da una cerveza por favor?
No tenemo ceveza.
No tienen cerveza? Jumm (y me dirijo al restaurant)

Señor buenas, me da una cerveza?
No tenemo ceveza.
NO TIENEN CERVEZA!!!!!!!!!!!

Claramente no había sido la única que había ido en busca de este líquido elemental en La Habana (aunque, claro está, el líquido elemental por excelencia es el vino) entonces me encontré con Pedro, Rolo y Manuel, con quienes compartíamos el asombro y ya pensábamos en que íbamos a hacer, en el campamento no había cerveza. De repente un señor se acerca a la barra y le pasa un pack de chelas al que atiende y le dice: Chico, tu me las puedes guardar? Y le preguntamos al señor donde las consiguió y nos dice que saliendo como unos 100 mts. más allá. Vale, salimos y compramos, pero no podemos vivir saliendo y comprando…Pero si en el cuarto hay refrigeradores!!!! Misión bucanero: todos a la cabaña 34 (la de Manuel, Pedro, Rolo y Pablo), llegamos y plop! El refrigerador no funcionaba. Desmotivados, frustrados, preocupados y consternados hacemos algunos intentos con Pedro y Rolo, pero nada, el refrigerador no funcionaba y no había una razón evidente. Pero claro, Manuel no iba a claudicar. Y vaya que no lo hizo, en un arranque de antojo fue a hablar con la “muchacha simpática que nos dio las cabañas” y volvió con la solución; casi sin decir nada ante la mirada de mis amigos chilenos y la mía, movió el refrigerador al cuarto, cambió de enchufe y charararán!!!!!!! Voilà. A comprar cervezas. Pedro que se queda haciendo un sudoku y yo, con mi valiente amigo español y el Rolito a comprar las chelas. Esas chelas serían las culpables de que pase hermosas y eternas tardes en la cómplice y emblemática cabaña 34.

Mientras la cabaña 34 y yo estábamos en misión bucanero, el resto de la tropa estaba remojando en el mar o en la piscina. Digo remojando porque en realidad lo que hacíamos lejos estaba de ser nado o baño en el mar, era ir a remojar, pues la gente se metía al mar y coño! se quedaba a vivir ahí, charlando, riendo y pasaban las horas y todos remojábamos ahí, parece que solo cuando uno ya estaba muy muy arrugadito se miraba los dedos y decía: coño, me parece que voy afuera. Pero antes nada señores.

Bueno, yo que fui a espiar (en traje de baño) a los troperos me acerco a Igor y Mariana que estaban remojando a Micaela y nos ponemos a hablar en eso llegan mis hermanas Gish y Nathy y me dicen que si no me voy a meter al agua y empiezo: No chicas es que ustedes saben, la verdad es que yo, quien sabe mas tarde…NADA! En menos de lo que pensaba yo era una tropera remojada más. Se empieza a acercar la hora de la cena, así que a empezar a salir del agua y una duchita, yo salí con Rafdil (con efe), Eduardo, Martha y Ricardo hermoso, nos bañamos un poco, una secadita y a comer.

A cada “responsable” de cabaña se le daban cuatro tickets cuando se acercaba la hora de una comida, así que el Marce me pasa mi ticket y me fui a comer con los peruanos si no me equivoco, pero eso ya sería entrar en mucho detalle; acá lo importante es que la cena de esa noche, ropa vieja, estaba D-E-L-I-C-I-O-S-A. Insuperable, la comida en el campismo fue de los mejorcito: el congri, la mermelada, la carnecita, las galletitas…

Luego de la cena se nos avisa que tendremos la descarga (guitarreada) en la sala de video y todos nos separamos por grupos, yo me quedé bailando ahí en la puerta con un grupo de cubanos y en cuanto me dí cuenta, todos habían volado a sus cabañas, a la playa, a la sala de video; así que me dirijo a mi cabaña para pegarme una ducha y cambiarme e irme a la sala de video. Me puse un vestido largo verde porque ya era de noche y no estaba en los planes más agua, me peiné y toda la cosa y me dirigí a reclutar gente a la cabaña centroamericana, ese día si mal no recuerdo era el cumpleaños de Ricardo, así que en su cabaña había una pequeña fiestecita con ron guatemalteco y dulces de allá. Yo que no soy muy dulcera, amé esa suerte de dulces con manies y masas, pero por supuesto que amé más el ron guatemalteco, una delicia. Luego me pasé a la cabaña del frente a invitar a mis amigos chilenos y españoles a que degustarán de lo que se servía en la cabaña del frente, yo ahí me puse con el singani y por supuesto todos aportaron con algo de lo que había en la pequeña fiesta. Estuvimos ahí riendo y comiendo un par de horas hasta que vinieron por nosotros a decirnos que ya había gente en la descarga. Así, poco a poco empezamos a dirigirnos a la sala de video y empezamos a guitarrear, la cosa se puso medio rara cuando empezó Parra a tocar temas de Juan Gabriel, la decatropa presente; lo que no sabíamos era que nos esperaba uno de los momentos más inolvidables del encuentro. Rafdil hace una imitación insuperable de Juan Gabriel, lo mejor fue el cierre; al parecer esta imitación es un clásico de la tropa venezolana, así que no podíamos menos que matarnos de risa con el espectáculo, hasta que Igor entró en él (en el espectáculo, claro) y ambos cerraron el mismo con broche de oro. Esa imagen vivirá en los ojos de todo tropero que estuvo ahí presente, jé!


Luego, decidí salir a caminar, mientras algunos aún guitarreaban, en el camino me encuentro con Ricardo, Oswaldo y Rafdil, al frente estaban el Rolo, Pedro, Manuel, el Bola y la Mapito. Así que con una chelita que me invita mi amigo Rolo me quedo ahí hablando. Es vox populi en la tropa que Rafdil es: socialista, chavista y coñomadre; así que ante tal currículo yo necesitaba saber que se pensaba en Venezuela de Bolivia (ya que sé de memoria que se piensa en Bolivia sobre Venezuela). Me sorprendió mucho su respuesta, y nos pusimos a hablar de los procesos (claramente distintos) que acontecen en nuestros países. Estábamos en lo mejor de la charla a la cual se había sumado también Ilo, cuando un contingente de troperos se dirigía a la playa a terminar la noche, eran como las 4 de la mañana. Vinieron mis amigos peruanos a decirme que vaya con ellos, pero yo estaba charlando a gusto, así que les dije que los alcanzaría luego. Pero los peruanos estaban convencidos de que eran más en el encuentro y de que su voluntad tendría que materializarse y haciendo uso indebido de la fuerza entre el Billy y el Wayqui me levantan de plena charla sin darme paso a que me despida y me cargan hasta la playa. Alcancé a disculparme con mis interlocutores gritando: “No me voy! Me llevan!”


En cuanto llegamos a la playa todos hablaban de meterse al agua, pero por favor, eran las 4 de la mañana. Pero también era cierto que a esa hora el alcohol escaseaba y Nathy, desafiando a la mar se mete al fondo del agua con la última botella de pisco que sobraba y grita: “El que quiera pisco que venga”. No faltaron algunos intrépidos que se lanzaron al agua sin dudarlo, pero yo pensé que podría conseguir pisco de forma más fácil, así que le digo al Pedro si podía ir por él y que caminemos un poquito en el agua, él, que tenía los mismos intereses que yo, me acompaña. Y cuando estábamos estirando la mano para alcanzar el pisco, el Wayqui y Hugo tiran a Pedro al agua y lo sumergen totalmente, yo salgo corriendo. Obviamente el Pedro se sentía traicionado, pensaba que yo sabía lo que le iba a pasar, pensaba que yo había complotado para sumergirlo en el agua. Así que tuve que demostrarle que no era así metiéndome al agua y consiguiendo pisco para ambos. Y ahí se quedo la tropa, estaban Manolito, Nathy, Gish, Kela, Jen, Hugo, Pedro, Rolo, Manuel, Caro, Mai, Parra, Rafdil y Aufry, Glenda, Wayqui, Billy y algunos más que ahora no recuerdo, estaban todos ahí remojando hasta el amanecer. Yo me fui a la playa, pues estaba con el vestido que era muy incómodo mojado y ahí con el Pedro, el Rolo, la Mai, el Pablo y el Manuel nos ponemos a guitarrear, muy chilena la guitarreada, por cierto.

Yo no sé exactamente que pasó con toda esa gente que se quedo remojando, solo sé que se echaban unas risotadas cada cinco minutos casi de forma obligada, luego me enteré de que Parra había contado chistes toda la noche, durante casi 2 horas y mantenía a todos muy entretenidos, lo bonito era que como la marea había bajado y ya eran como las 6 de la mañana, pero aún no amanecía, la gente de había echado de panza en el agua y estaba juntada alrededor de Parra, eran –literalmente- una masita de gente remojando. A lo que Pedro, muy acertadamente, dice: Míralos, parecen foquitas. Y me dio un ataque de risa.


Fue, literalmente, el sol quién nos tuvo que botar del mar y de la playa, tipo 7 de la mañana dijimos: ya está bueno y nos levantamos para ir a desayunar. Lastimosamente, el desayuno lo servían como a las 8 y entre tanto ajetreo una buena opción era dormir, sin pensarlo dos veces me fui a la cabaña puruana a acudir a mi cita con Morfeo entre los arrulladores ronquidos del Wayqui y el Billy, quienes –encima- tienen el descaro de decirme a mi que ronco. Pero que más daba, había que dormir.

jueves, septiembre 13, 2007

Suicinato

Hay días
en que en ti habitan
mas seres que tu mismo
o tu mismo, pero diferente.
Que al final es lo mismo.

Y esos días
en que te leo en letras de otros
y veo tus ojos en cualquiera
no me queda claro donde te he perdido.
Como.

Son días de extrañar
de imaginar lo terrible
días en que te encargas
de cumplirme la pesadilla.
Y desaparecer.

Y necesito tanto encontrarte
que busco la piel que te cubre
la voz que te hace sonido
las manos con las que conoces al mundo.

Y me siento mundana
Huérfana

Aspiro con fuerza
puro gas lacrimógeno

Lo único claro es que
-a kilómetros de distancia-
no te han dado ganas de respirar.

Y me estás ahogando.

miércoles, septiembre 05, 2007

La era está pariendo un corazón - Todas las voces todas

Era jueves, día central, a levantarnos temprano. Claramente se especificó: “Al que no llega a las 10, lo dejamos”. Con ese panorama el cuarto boliviano-español voló (literalmente) al Pabellón Cuba -lugar de encuentro- llegamos como a las 10:15: ¿y si nos dejaron? Que va!!! La tropa estaba ahí, y aún había que esperar…y vaya que esperamos! Las esperas por lo general son agobiantes, a nadie le gusta esperar y el panorama no era prometedor, los buses parecían tardarse y luego no llegarían definitivamente.

Para cada encuentro tropero existe un comité organizador, el de este año estaba conformado por Vani, Carlitos, Hilda e Ilo, Mandy, Didi, Hugo, Ania, Manolito, Glenda (sé que me estoy olvidando de alguien pero es solo por falta de memoria, sépanlo desde ya) y el comité se encarga de definir como, cuando y donde vamos a convertir el milagro en barro. Ese día, por los buses, fue el día que más se evidenció que algo no estaba saliendo como estaba planeado y los organizadores estaban más que preocupados y movilizados. Tal vez nunca lo decimos públicamente (bueno, si lo hacemos) pero nunca esta demás mencionarlo. Señoras y señores: estamos tremendamente agradecidos de que pongan su esfuerzo, tiempo, pero sobretodo su corazón para organizar a decenas de gente que está muy mal de la cabeza; no tenemos (ni tendremos nunca) como pagárselos, solo con eterno agradecimiento y amor y bueno, cuando se dé la noche, ron. GRACIAS

¿Qué hacer con tanto tiempo de espera? Pues cantar. Maire, Siro y Victor (te extraño, amigo) comenzaron con la canturra, mientras otros íbamos por el desayuno (cerveza, por supuesto) y/o nos ahogábamos en calor habanero. Silvio, Silvio y más Silvio. En medio de Silvio se nos pide silencio, Manolito se para al medio del mar de gente que estaba botada en la esquina y empieza: “Señores, los buses están atrasados y vamos a tener que esperar un rato más, por favor si van a comprar algo no se tarden que tenemos que estar todos juntos, para irnos al día central” Todos aplauden, echan porras -que gente más loca, pienso, se nos dice que vamos a tener que esperar más y lo festejamos- (en realidad quizás festejamos el solo hecho de existir, en ese segundo, en La Habana). Oswaldo que estaba tras mío, rememorando a Les Lethuiers, festeja: “Momo! Amigo! El pueblo está con usted!” como me reí. ¿otra cervecita no? Y, claro, a seguir cantando.
















Un rato después Vani (o fue Glenda?) nos pide silencio, que va a hacer un anuncio. Oswaldo nuevamente: “El gobierno de Momo ha caído…” Coño! que manera de reír. Vani nos avisa que los buses no vendrán por nosotros, pero que ya han solucionado esto de forma alternativa y que los buses de la Sinfónica llegarán pronto. Festejo masivo y a seguir cantando. Llega el primer bus. Se sube el primer grupo de gente, ahí entran los venezolanos y el cuatro de Eduardo, que imagino le dió música al camino. Yo, me empiezo a mandar besos tras la ventana con mi sobrina Micaela.

















Al rato llega el segundo bus y nos subimos el resto, ahí va la guitarra, a seguir cantando. Yo aproveché el camino para dormir, que aunque esa palabra no existe en el diccionario tropero alguna vez recordamos que es una práctica común entre las personas y se nos antoja recordar que se siente cerrar los ojos. Me hicieron muchas fotos, ah! Aquello también es ley tropera: al que se duerme se lo inmortaliza con Morfeo. (Se imaginarán lo inmortalizado que está Siro). No por nada la célebre frase de Oswaldo: ¡A dormir a Guatemala¡ Algo de lo que hasta ahora me queda duda es quién me puso mi credencial que ni lo sentí, pero alguien se tom
ó el trabajo de pasarme la credencial por el cuello mientras estaba dormida. Llegamos.
















Debíamos caminar un trecho corto y hermoso, la madre naturaleza, el aire puro, los árboles. No son de papel, son de verdad. En el camino encontramos mangos, los cubanos expertos en el asunto nos pasan los que ya están maduros, a pelarlos y a comer, el mango más delicioso que probé en mi vida. Ni bien termináramos nuestra frutita llegamos a la entrada, pero antes de entrar se nos entregaba un coco, que te abrían ese minuto y al que le echaban ron adentro, no se imaginan lo delicioso y refrescante que fue aquello. A acomodarse pues ya estábamos retrasados.





















Momo sería el maestro de ceremonias, yo estaba en el baño y escucho que se van a presentar a los países por orden alfabético. Gracias Yanita por haber ido, de lo contrario me hubiera perdido la presentación pues hubieran entrado directo a Bolivia jeje, no es cierto. Gracias Yani por ir. Por llevarnos un poco de la amada argentropa a La Habana.

Empieza Shanita, con su acento argentino y la bandera celeste y blanca en la espalda. Te queremos Shanitaaaaaaaaaaaaaa.

Después veníamos nosotros, los bolivianos: Marce, Sheila y yo. Paréntesis, Gracias Marce por haber ido y haber sido Bolivia a mi lado, te quiero harto amigo. Comienzo yo, dije algo más o menos como esto “Les traigo todo el abrazo de la gente de la tropabol, de la gente de Bolivia, es la primera vez que somos tantos troperos bolivianos en un encuentro en La Habana y eso me emociona, aunque ninguno vivamos en Bolivia ahora. Como saben vengo de Santiago así que me fue súper difícil conseguir la banderita, la whipala la compré en Santiago y la banderita (roja, amarilla y verde) llegó desde Perú, Y nada que sepan que los quiero mucho”. Luego viene Marcelo que rememora el primer encuentro en La Habana, allá en 1997, la gente que ya no está pero está siempre, la gente que aún queda, la historia de la tropa. Y luego Sheila. Ovaciones!!!!!!!!!!




Colombia. Carito y su Colombia, se acerca Caro al micrófono y saca su bandera, todos quedamos sorprendidos al ver que saca una bandera rota y que estaba deshilachándose, jaja nadie lo dijo pero lo pensaron, y resulta que era un poncho!!! con los colores de la bandera colombiana, a más de 30 grados de calor, Carito se viste de su país. Inevitable mencionar los conflictos del país hermano, Caro nos cuenta que esperaba mucho este viaje, que llevaba ahorrando mucho tiempo, que está muy feliz y emocionada. Aplausos, te queremos Carooooo!!!!!!!!!


Chile, el país que me acoge. Rolito, Pedro y Javier. Ahí, como siempre, el Pedrito muy nerviosito y el Rolo que me enterneció de sobremanera al elevar ante todos su condición de ciudadano del mundo y decir que soy yo su evidencia: su hermanita chilena (tanto te quiero Rolito), luego Javier con su enorme compromiso y su convicción plena en la patria grande. Chi chi chi, le le le. Viva Chile!!!!! (como voy aprendiendo eh?)


El Salvador. Victor y su inagotable ternura. Alguien grita ¡Vale por dos! Y Victor, siguiendo la broma: es que como no pudimos venir más, vine yo que represento a varios. Nos cuenta que es muy tímido y habla un poquito de la tropa. Fanfarrias!!!!!!


La madre patria. España. Esperanza, Laia, Mai, Manuel, Pablo, Anna y Laura. Empieza la veterana/beterana Esperanza, fue cortito…dijo algo como que no vino a hablar sino a sacar fotos. Luego hablo Laia y luego Mai que empezó con que no quería hablar y cuando lo hizó no paró!!!!! Le sigue Manuel que dice: “Yo soy muy tímido, de hecho no vine antes a un encuentro porque me daba vergüenza” jajajajajajaja notable frase querido Manu. Le sigue Pablo, canario. Después Laura desde Girona. Y luego Anna que no quería hablar y al final dice: “ Yo no voy a ser como Mai que dice que no quiere hablar y luego se suelta todo un rollo” y efectivamente, hablo muy poco. Óleeeeeee.

Guatemala. Las dos cosas más hermosas del encuentro y del mundo: Richie y Oswaldo. Oswaldo como siempre habla de que no trajo bandera porque no cree en ellas y reclama a Victor no haber subido juntos, pues Centroamérica es un solo país. Habla mi Ricardo, habla mi Oswaldo. Y el público enardecido le pide a Oswaldo que baile, pues Oswaldo no solo es conocido por sus históricas frases o por que es la joya del Petén sino también por su única y peculiar forma de bailar. Oswaldo no nos complace. Que hermosa es Guatemala.


México!!! Mi Méxicolindoyqueridosimuerolejosdetí. Martha nos habla bajito y en su dulcemente ronca voz calmada sobre lo que es la tropa, está feliz, estamos todos felices. México es un gran país.


Purú!!!! (esto va a ser largo) se suben todos los peruanos (es decir, el 50% del encuentro) Jen, Kela, Guille, Siro, Julio Alvaro, María, Wayqui, Billy, Gishell, Nathy, Igor y Micaela. Los peruanos en el encuentro no solo fueron muchos (todos) sino que además parecía que se reproducían al contacto con el agua, cerca estuvimos de algún conflicto de orden internacional ante la sospechosa invasión peruana a la isla insurrecta. Comienzan a hablar. Otra frase notable del encuentro fue la descarada frase que dijo Jen: “Estamos felices de estar aquí a pesar de que es tan difícil llegar desde Perú” (Jum?????) “Si, se nota!” grito desde la tribuna y de ahí salen mas voces “Menos mal que es difícil, porque sino…” y todos nos reímos. María se emocionó mucho, las primeras lágrimas. Yo también me llamo Perú!!!!!!!!!!!!


República Dominicana. Que siempre esta muy bien representada, a pesar de que extrañamos al Dr. Correa y a nuestro Cristhian Brito, nos mandaron a Ángel y a Rossemary. Ángel es un chiste andando, hizo reír a todos en el encuentro, no recuerdo bien que dijo al hablar, pero recuerdo que reímos muchísimo. Y la hermosa Rossemary, que, en silencio, se fue ganando corazones troperos por donde pasaba. Candelaaaaaaa!!!!


Venezuela. La amada tropa venezolana: Rafdil (con efe), Aufry (con Paula en camino), Eduardo, Martha, Mariana y Micaela. Pasa nuestro amigo Rafdil, coñomadre, socialista y chavista, Eduardo y Aufry, Martha nos envía el saludo de la república bolivariana de Venezuela en la que su presidente Chávez se hace presente en estos hermanos venezolanos. Luego viene Mariana. Hace unos meses nos enteramos que Roque Quenza (el creador de los premios unicornio, antiguo tropero) había fallecido en Venezuela e, inevitablemente, Mariana tenía el deber (todos lo teníamos) de recordarlo; así, en un hermoso escrito, Mariana nos dice algo más o menos como lo siguiente: “Una tropera, Soledad Eguren, definió hace tiempo que un tropero es alguien a quién le gusta la música de Silvio y que nunca estará solo. Ahora que partiste Roque, ya no le tendremos miedo a la muerte, pues sabemos que alguien nos espera y que tampoco allá estaremos solos” Y fue el momento. Una lágrima-cómplice rodó mi mejilla, no era sola o exclusivamente por la partida de Roque. Sino haber comprendido, de verdad, en ese momento que no estoy ni estaré sola. Que la docena más grande del mundo es mi casa. Que, efectivamente, sin más méritos que el de abrir el corazón y ser yo misma, soy parte de la hermandad del éter. Recordé Santiago, mi casa en La Paz, la lejanía de lo mío, estar otra vez en Cuba, coño! Poder soñar, oler y sentir una piel, sin prisa, sin horarios, sin tiempos para querer. Y agradecí a la vida ser tan generosa conmigo y los míos.

Y ahora con ustedes Cubaaaaaaaaaaa. No podría mencionar a todos los troperos cubanos aunque quisiera porque son muchísimos, de hecho fue la única tropa en la que no hablaron todos, Vani tomó el micrófono, también Carlitos, Pedrocub, Maricusa, Malena, Sandra y algunos troperos más. Los encuentros en Cuba son muy distintos a los otros encuentros precisamente por eso, porque son en Cuba; pero además porque hay muchos troperos cubanos, repletos de historias e inagotables sonrisas, hijos e hijas, madres y padres, esposos y esposas, hermanas y hermanos, primos, sobrinos, tíos, al final todos son la tropa cubana. Cuba Va!!!!!!!!!!!!



Terminada la presentación de las tropas nos disponemos a almorzar (ya hacía hambre) las mesitas están predispuestas, todo muy bien organizado y coordinado, en la parrilla hay brochetitas de celdo y caldosa (que casi casi se asemeja –en términos de sabrosura- a un anticucho), al medio una cervecita, luego viene el plato principal: Celdo con congri (arroz con frijoles negros) y unos pepinitos, todos a devorar la comida. En la sobremesa, mientras conversamos, se acerca a la mesa peruana-boliviana Frank (bueno, se acerca es un decir casi casi lo obligamos a venir porque Nathy quería conocerlo, mentira, bastó que lo llamáramos) las preguntas obligatorias, Cuando vas a Perú? Cuando a Bolivia? Y, a pesar de que no se lo pregunté, parece que le dí penita a Frank que viene el próximo jueves a Santiago. Fotos y más fotos.


Como ya veníamos atrasados y el lugar tenía un tiempo de reserva nos tenemos que devolver a La Habana, abandonando esa deliciosa brisita que corría por debajo del techado y la naturaleza que nos envolvía. Así que (y empieza nuestra comandanta): Señooooooooooores los que tomaron la guagua grande a este lado por favor, los de la guagua chica acá conmigo, todos retornan como vinieron, en su mismo orden, haciendo fila por favoooooooor. Y así, nos devolvemos a La Habana.

Llegamos cansados a Pabellón Cuba, a casita. Como mi hermoso Billy se estaba quedando lejos (en Villa Panamericana) nos dice que si vuelve a casa no lo vemos más y eran como las 17 horas, así que le propongo (de forma unilateral) que se quede a dormir con nosotr@s y que mañana temprano vaya por sus cosas. Billy acepta la propuesta, se lo comunico a Manuel y a Mai (ni siquiera consulté, que barbaridad) y vamos a darnos una duchita. Ya más tardecito, todos bañaditos y un poco descansados nos dirigimos a Fresa y Chocolate a disfrutar de lo que sería una hermosa e improvisada velada. No sé bien como fue la cosa porque llegué un poco tarde, pero en mi mesa estábamos Siro, Maire, Ricardo y yo (alrededor de todas las latas vacías de chela que quepan en una mesita) y de repente la gente que estaba fuera conversando empieza a entrar y a enloquecer, son troperos los que se van a subir al escenario, viene Parra y Martha lo va a acompañar (Martha que vozarrón!!!) escuchamos algunas tradicionales venezolanas y algunas las cantamos a coro. Luego se sube Caro al escenario y, apenas acompañada, empieza: “La era está pariendo un corazón…” Una canción cabalística para todo lo que en la tarde habíamos vivido/sentido. Luego sube Siro y vamos todos (recordando el 2004): “Déjame que te cuente tropero, ahora que aún perfuma el recuerdo…” hasta ahí todo bien, todos éramos un solo país cantando a gritos, hasta que empezó con las “puruanas” y no recuerdo más, pues empezamos a retirarnos jeje.

























Ya era un poquito tarde, es decir casi casi la hora de visitar a Lennon que a todo esto ya nos debía estar extrañando. Billy y yo emocionados pues al fin podría quedarse a carretear/pachanguear hasta tarde. Todos al Lennon. Comienza a pasar el ron blanco y Eduardo con el cuatro, de repente toda esta gente sentada en las graditas empieza a sentir “que algo pasa en su cuerpo, y no pueden parar!!!” Se ponen a bailar en pleno parque: Marlis con Rafdil, Juangui con Rossemary, Shanita con Ángel. Cuba con Venezuela, Perú con Dominicana, Argentina con Dominicada. Candela chico! Al día siguiente teníamos que irnos al campismo temprano (y ahí si nos iban a dejar, conste) así que todos fuímos a dormirnos temprano (lo cual comprenderán es un decir) para despertar al día siguiente e irnos a “Los Cocos”. Sin embargo ese día nos quedo la sensación de que esta era si está pariendo un corazón.