martes, abril 29, 2008

Abril


(como todos los años; este año para mi niña-esperanza, te estoy esperando)


El día primero

amaneces empachada de esperanza.


Te conozco!

eres la mujer que solía ser.


Todo este tiempo

(desde primero hasta último)

viví en los límites de mi vida

que es aquello hasta donde la vida

te permite ser,

te reclama ser.


Y aunque me niego

no quiero evitar tu paso por mi vida.


Lo que quisiste ser en todo lo que mi vida era/

incluso lo que sigues siendo/

al haberme sido/

la inevitable resaca de ser ahora quien soy

-el resultado de no ser la misma-

porque tu me fuiste.


Y aunque parezca difícil de creer,

abril tiene su fin.


Y, no se lo digas a nadie,

es mañana.

miércoles, abril 23, 2008

Despertar


-Despertá, dijo, mientras me daba un beso casi paternal en la frente.


- ¿Qué? Le dije con voz de madrugada, mientras sorteaba sábanas rojas para acudir hacia su pecho descubierto.


- ¿Recuerdas nuestra conversación? Ahí está sobre lo que puedes escribir, ahí está tu poema, dijo, señalando hacia el ventanal que proponía una obscura noche urbana alumbrada por la más redonda luna, que sonreía.


- Ya estoy despierta, le susurré, sin abrir los ojos. Y habiendo llegado victoriosa a mi destino, me arrullé: efectivamente ahí estaba el poema. Además, era un hecho, había despertado.

viernes, abril 18, 2008

Aniversario



No voy a hacer un post larguísimo como el otro año, por qué el mejor regalo que podía darme a mí misma –maquillar mis blogs—ya está hecho y quizás es hora de dormir (hacerlo alguna vez sería interesante). En el blog de Kamchatka podrán apreciar a la izquierda (obvio) múltiples cambios de enlaces e iconos que refuerzan, desde ya, la resistencia en la que se habita en dicho espacio. En el blog de Concienciobediencia podrán observar a la derecha (sólo por asuntos de diseño) variados cambios, entre los que destacan los personajes-maestros que dirigen las letras que (hace mucho no) nacen en este espacio, donde, simplemente, se expira lo que se respira del aire mismo al caminar, en estricto orden sobre lo que conciencia dicta.


Concienciobediencia de 2 años, Kamchatka de 1. Me habitan. Qué más puedo regalarme sino el firme compromiso de aplicarme con más frecuencia a la entrega de posts y a la de respuestas a sus comentarios. Gracias por ser parte de esta complicidad colectiva. Mil veces bienvenidos. Se renuevan compromisos, florecen puños, sangran letras. Acá se resiste desde la palabra (mientras tanto) y se obra con mandato concienciobediencial.

viernes, abril 04, 2008

Confusión

Ya no somos nosotros

aunque pretendemos.


Y que más da,

no podía ser de otra forma.


Es decir,

la vida esta siendo

la vida es

la vida había sido.


Volvemos/

vuelvo:

un poco más humana

--mi duende agonizante entre las manos--

Estamos golpeados

pero existimos

estamos heridos

pero cicatrizamos.


--Sabrán disculpar

la sobredosis de realidad--


Vuelvo/

volvemos/

volveremos.


Y será otro otoño

que cubra nuestras nostalgias

de lo que ya no tenemos

de lo que no volveremos a tener más


Somos, definitivamente, otros,

los que volvemos:

menos entusiastas

más serios

menos pelilargos

más soldados.

Por fuera estamos distintos.


Algunos –los otros-

llegan con retraso

siempre de forma reactiva

siguiéndole los pasos

a lo que desde siempre sembramos:

más entusiastas

tremendamente serios

bien pelicortos

asquerosamente soldados.

Por fuera son los mismos.


Llegamos todos

nosotros, los otros.

Nosotros mismos,

que somos otros.


Por fuera estamos distintos.

Por fuera son, exactamente, los mismos.

Vistos de fuera:

estamos todos confundidos.


Hasta que

los otros

-no nosotros-


--o quién sabe--




Nos revientan los ejes/

nos arrancan los ojos/

nos matan los hijos.

miércoles, abril 02, 2008

Nilo

Lo homenajeamos, a rabiar, durante dos días.


Nilo comunista, Nilo cantautor, Nilo maestro rural, Nilo padre, Nilo hermano, Nilo dirigente, Nilo preso. Todos los Nilos que habitan en lo que es la memoria del entrañable maestro chapaco. Todos, gozosos, recordamos la dicha de haber nacido en la misma tierra que sorprendió con su luz a nuestro inagotable cantautor.


A mi no me alcanza la voz y se me quiebran las manos de sólo intentar --sin éxito-- expresar el sentimiento del que fuímos --literalmente-- presos estos dos días.


Recurro a quien si sabe escribir. Para recordar no sólo a los maestros en general, sino --y, particularmente-- al fundamental Nilo, pero también para dar testimonio de la nostálgica urgencia de las Fadocracias.


Seguiremos tus pasos, Nilo, y tatuaremos en el alma tu, con seguridad, más revolucionaria consigna de lucha pues, y aunque a veces no la dejemos correr: la vida es linda.




FadoCracia
* José Luis Exeni R.

Poco antes de morir, el maestro de la vida, Nilo Soruco Arancibia, dijo en una entrevista estas hermosas palabras: “Me mantengo firme y consecuente revolucionario (compacto, confeso y convicto); de probada fidelidad dentro del ideal más noble que es la lucha contra la explotación del hombre por el hombre”. Y en efecto: se mantuvo así hasta el final, con ese compromiso ejemplar cuyo mejor testimonio, además de sus hermosas cuecas, es su historia de vida.


Cuando leí esas palabras, sentí un regocijo difícil de explicar. Mi corazón empezó a crecer y crecer, tanto que ya no sabía dónde terminaba. Y mi almita se agitó mucho: como señal de agradecimiento por haber recibido convicción tan fuerte en defensa del ideal irrenunciable. Y es que revolucionarios “compactos, convictos y confesos”, como el cumpa Nilo, seguramente son cada vez menos en este nuevo siglo.


No faltará quien les llame “dinosaurios” y sin pizca de duda pronostique su extinción inminente. Cosas de viejos necios, dirán otros. Trasnochados-anacrónicos, añadirán algunos más... Yo sólo quiero decirle gracias. Gracias, cumpa Nilo, por haber nacido; por ser el profesor que muchos hubiésemos querido tener; por habernos regalado tan espléndidas canciones; por haber luchado por su río, su sol, su tierra. Gracias, en fin, por haber sido, siempre y hasta el final, un revolucionario “compacto, convicto y confeso”.


Gente como usted demuestra que vale la pena cultivar la dignidad-vida y sentirse orgulloso por ello. Un Soruco (no cualquiera), querido trovador, tiene más mérito que los miles de arrepentidos-travestidos de toda laya que hoy niegan su pasado, abominan de su militancia y se sacuden de sus (ex)principios —concediendo que alguna vez los tuvieron— cual si se librasen de la peste. ¿Cuán difícil, en este tiempo “que está a favor de los pequeños”, es ser revolucionario? Suena a “superada” nostalgia. Pero los hay. Y de los mejores. Pienso en Saramago, por ejemplo, otro revolucionario sin atajos ni remordimientos. ¿Por qué quedarse “en la sombra”? Aunque ahora los rótulos muy poco signifiquen, se trata de no resignarse, luchar por la igualdad, ¡salir de la caverna!


“Y salir de la caverna —convoca el buen escritor portugués— es sencillamente abandonar la insolidaridad, dejar todo lo que nos paraliza y pasar a la acción. Esa es la única victoria que necesitamos en este momento”. Usted anduvo en ello, cumpa Nilo. “Compacto, convicto y confeso”. Por eso, ahora que estoy en su-nuestra tierra chapaca, quería/necesitaba rendirle este homenaje de admiración y respeto.


Gracias por existir. ¿La vida es linda? Sí, lo es. Dejémosla correr.


(Publicada originalmente en La Prensa del 30 de diciembre de 2007)