martes, julio 29, 2008

Puerta


Entraste.
Ardiente, profundo, radical.


-pocas veces en la vida se puede-


Me hiciste el amor,
¡me hiciste el amor!
el amor férvido, violento, total.

Acá me tienen,
ya no estoy enamorada:
¡soy el amor!

Y
(a veces)
me dan ganas
de que
algún sediento,
venga y beba,
se vuelva amor
con el amor que hicimos
y me quedé yo.

En suma:
de que me vuelvan a entrar,
una entrada
ardiente,
profunda,
radical,
férvida,
violenta
y
T O T A L.

-por que estoy que quemo-

…pero sólo incautos rondan la puerta…



Pd. la foto la saqué de acá


domingo, julio 27, 2008

Silencio

"un recuerdo sólidamente fundado

fatalmente se acaba si no se lo renueva

es decir es tan frágil que dura para siempre

porque al cumplirse el plazo lo rescatan

los viejos reflectores del insomnio

bueno, tampoco es como fundar un estilo

sino más bien como fundar una doctrina"


Fundación del recuerdo - Mario Benedetti




La estrategia era perfecta.


Cada palabra una bala. Las ráfagas para instalar la ternura en tu pecho (y puedas, así, inmolarte, victorioso y sonriso). Los misíles para matarte (y que revivas al día siguiente, siendo otro). Las bombas para sacudirte las ideas y el incendio general de tus poblados para que te quemes la vida (y sepas que estás en ella). Yo, kamikaze en estado de esquizofrenia (con tus ojos en mis bolsillos), todo una mujer minada -tocarme era un peligro, lo sabes- bajo una sencilla demanda: este amor será total o no será. A muerte o nada. Amarte o nada.

Lo sé, lo sabemos bien.

Invadí todos tus territorios (si, sin permiso, con alevosía, agresivamente) y, ahí, he librado mis más terribles batallas; las más complicadas (y a veces dolorosas) guerrillas, con paciencia, con violencia.

Yo sé que mis conquistas te daban pavor; cuando te sometías al amor, a zarpazos te quería, como fiera; hasta meterme en vos, hasta sembrarme en cada parcela de tu comarca, hasta tomar posesión de lo que me pertenece de cada territorio y sembrar en su lugar una palabra (esta vez de ternura).

La estrategia fue perfecta. Quedaste como presa ante mi mirada, todo un rehén de mi locura: me tomaste y me bebiste, explotamos. La artillería que venía luego era, aún, más terrible, implacable y radical. Te lo advertí en plena explosión: ¡Retiráte! ¡Retiráte o te amo!

Levantaste bandera blanca…

...y salí desterrada a este terrible exilio de mi misma.

Tú lo pediste: paz, orden, remanso, desarme total: silencio.


martes, julio 22, 2008

Río

Cuando se muere alguien que nos sueña,
se muere una parte de nosotros.


Miguel de Unamuno



¿Qué será de mi

cuando, quien me esté soñando, se despierte?

¿donde me quedaré?



Si la que me sueña soy sólo yo

--y encima me miento—



Despierta, ya.

Podría pensar

que nunca existí/

que no exististe/

que jamás existimos.



Peor aún,

podría despertar sin recordar que estaba dormida.



Nacer no basta, hay que hacerse (pedagogía del oprimido).

Hacer no basta, hay que soñarse (pedagogía del desvelado).



Quizás, como no puedo, despierto.



Me soñaba

¿sigo soñando?

¿alguien lo hace por mí?



¡Ah! opresor insomnio,

que me retienes aquí

entres las paredes de mis días

estás mutilando la memoria.



Pero algo recuerdo...

no corrió tu vida en vano

estaba yo para soñarte

estaba conmigo para beberte

estabas contigo para vivirte.



¿Me extrañará el río de tu vida?



¿Y si me lloras, volverá a fluir?

¿Y si fluyes, volverás en ti?

¿Y si vuelves, volveré a dormir?

¿Y si duermo, volveré en mí?



(por si vuelvo, ve quedándote aquí)

lunes, julio 14, 2008

Drexler



El año pasado no fue. Yo estaba recién llegada y mi amiga Mena me llama para preguntarme si me animaba a ir a ver a Drexler, yo tenía clases con Manuel A. Garretón lo cual implicaba que tremenda locura era sencillamente imposible ¿quién se daría el lujo de perderse una clase de Garretón? Aparte, 17.000 pesos (35 dólares) son mucho para una estudiante recién llegada. Ni modo.

Pero después de los comentarios del año pasado, no pasaría otra vez, no señor. Ese tal señor Drexler y yo debíamos volver a vernos la cara, debo admitir que cuando lo ví teloneando a Aute, en un concierto público, en Madrid, no me llamó mucho la atención, corría el 2001 y a mis 19 añitos no cachaba mucho acerca de la música de este uruguayo que recién comenzaba a sonar en el otro continente. Como siempre, o más bien, como últimamente, decidí ir al concierto sola, cada vez me da más lata andar planificando y esperando las ganas y decisiones de la gente, aparte, yo conmigo coordinamos bien la velada, siempre estamos de acuerdo en que acaba en el fondo de una botella de vino. Eso si, cuando salgo sola siempre ando cuidándome de no encontrarme con nadie, no vaya a ser que en una de esas tenga que salir con quien me encuentre y me deje plantada a mi misma. Eso, en Santiago, pasa con más facilidad, digamos que conozco a unas 40 personas, difícil encontrarlas en un teatro como el Caupolican y en una ciudad como Santiago; así, me fui solita al teatro.

Grande el Caupolicán, aún así no me fue difícil encontrar mi asiento (ciento y tantos) cada vez me vuelvo más experta en ser emigrante, las cosas grandes ya no me asustan y me manejo fácil hablando como shilena po. Así me senté en mi sillita, incómodas las sillas; imagino que alguien como mi amigo Edgar no hubiera aguantado más de 10 minutos, no se podía estirar las patas, y eso que yo soy cortita, pero ni bien estaba sentada la otra silla raspaba mis rodillas; al parecer, hace algún tiempo remodelaron el teatro y lo ampliaron poniendo sillas sobre el cemento, la jugada les salió pésima, uno de los concierto más incómodos a los que he asistido; bueno, ni modo, me pusé el mp3 en el oído y Vivanko cantaba “Negrita” (su primer disco es, definitivamente, inagotable) y yo miraba a la sociedad chilena yendo y viniendo, jóvenes, viejucos, pokemones, emos, harto punky, miles de pelolais, definitivamente Drexler tiene un público súper jóven, me pregunto si la gente que lo conoce lo conoció por la radio o, como yo, a través de la búsqueda de música latinoamericana ¿lo habrán conocido antes del Oscar, o después? ¿sabrán bien la historia con Antonio Banderas? ¿estarán enterados que es Uruguayo? ¿Sabrán que llegó a España por convocatoria de Sabina? ¿Sabina who? yo y mis prejuicios, cada vez me cuesta más entender a los adolescentes y, definitivamente no me entiendo con los viejos; pero, aún así, no me siento joven…entre este enredo y otros estaba pitufando existencialmente de lo lindo y de repente escucho: Veroooo Veroooo, dentro mío pienso ¿cuántas Veros habrán en el mundo? Que nombre más común…obviamente no pienso voltear, no vaya a ser que piensen que pienso que alguien me está llamando ¿quién va a llamarme si nadie me conoce? Nuevamente, Veroooo Verooooo. Pucha, encima la mina está se hace llamar como yo: Vero Vero, pobrecita, capaz si la encuentran en la calle la confunden conmigo, me río conmigo, sinceramente a mi me parezco muy graciosa y mi conmigo la pasa chancho cuando me pongo a pitufar este montón de pelotudeces.




Vero Vero!!!! Nuevamente, volteo a ver, más por curiosidad que por otra cosa; sabía que voltear pretendiendo que alguien me llamaba a mi era ilusionarme falsamente, pues eso sólo podría pasar, quizás, en La Paz y zas! la Chumi y la Mena, sentadas tres filas tras de mi y yo. Hey!!!! sonrío, hacemos un par de señas ridículas y empiezo a trepar las pequeñas e incómodas sillas para sentarme a su lado, esperemos que no venga nadie; con la Mena no nos veíamos hace años con lo que lanza su comentario preciso: si quedábamos para vernos, no nos veíamos weona. Tiene razón.

Nos ponemos al día con dos, tres cosas y se apagan las luces mientras la gente sigue llegando y acomodándose, grito desesperado de las compañeras chilenas; difícil distinguir si el que iba a entrar era Luismi o Drexler, recuerdo el fiasco que me llevé en Queretaro al ver a Delgadillo, me cargó tanto el público que terminé peleándome con el cantautor, hasta ahora no nos hemos reconciliado…Pero no era Drexler! Eran Paulinho Moska y un chango más que no me acuerdo, Moska es buenísimo tienen full energía y el otro chango no se queda atrás, al parecer Drexler los admira mucho y ellos tienen que hacer de teloneros c´est la vie, algunos se venden más y otros menos, pero eran considerablemente buenos, luego de derrochar tres canciones en el escenario, una mezcla entre bossa nova y rock, algo muy urbano, nos dejan con las puertas abiertas para el uruguayo.

Cha chan!!!!! Nuevamente el gritito muy a lo RBD y entra el mismísimo Drexler, guapísimo, se ve exquisito, un ternito negro muy sencillo y una humilde sonrisa de niño; había leído en alguna entrevista que uno de los objetivos de la presentación de este su disco “lado B” consistía en recuperar los sonidos y explorar en la música, así como recuperar la solemnidad del escenario, muy a lo Zitarrosa, se apaga el Caupolicán y todos, pero TODOS sacan su celular y apuntan al artista, flash tras flash, celulares arriba; yo, que sólo uso mi celular para hablar me quedo pensando que ya estaría bueno comprarse una maquinita, sin embargo creo que no la usaría, no me gusta que exista un filtro entre la realidad y yo, quería que esto sea entre él y yo, con suerte (y más que todo por necesidad) mis lentes estaban entre nosotros.



Empieza con unos acordes poco rebuscados, al tiro uno podía reconocer que se trataba de “me haces bien” y de repente todo el público se envuelve a hacerle el coro y, obviamente, emocionados empezamos con las palmas, mucha intensidad. El uruguayo se va dando cuenta de que hay que establecer las reglas del juego, pues se trata de un público muy intenso, aunque imagino que siempre lo hace así, y terminada la canción nos pide que nos ordenemos, que orientemos nuestra emoción a seguirlo, en vez de los aplausos, con unos chisqueos de los dedos (¡durante todo el concierto!) ya que lo desconcentraba tanta bulla, ahora, él es súper coloquial para hablar y tremendamente simpático, no había como decirle que no, o pensar que aquello era portarse pesado con el público, luego de reír tuvimos que acceder a hacerlo y limitarnos a seguirlo en los coros.

En general se nota que Drexler es un tipo súper inteligente, organiza rápido sus ideas y las expresa con muchísima claridad y simpatía es, definitivamente, exquisito; me encanto en él, algo que admiro muchísimo y que trato de practicar, fracasando con éxito constantemente en ello, y se trata de la economía de palabras. En su discurso mediato e inmediato todo tiene un propósito y un por que; a pesar que su discurso de forma total es un discurso simple y común, él logra complejizar las ideas en su simpleza absoluta y, definitivamente, comunica. Así, los tránsitos entre canción y canción eran un cuento aparte, no podría decir que se trata de profundos abismos de filosofía como los de mi novio Pedro (Guerra) o directos y explícitos mensajes como los de mi amigo Pedro (Aznar) son más bien algo así como capsulas de una claridad de pensamiento que lo envuelve.

Ya habíamos pasado por “Eco”, “Sea”, “Causa y efecto”, “Salvapantallas”, “Se va, se va, se fue” y se le ocurre invitar a las personas que tocaban con él (¿?) es decir, era evidente que estaba tocando sobre pistas preconstituídas, pero ¿eran estas en vivo? Tal cual, invita a un argentino y a un catalán que lo apoyan en estas labores y esa fue, a mi parecer, la parte más simpática del concierto, en los ojos de un músico aquello hubiera sido una odisea, a los míos era el trío más tierno del mundo. Uno de ellos tocó algo así como un sensor con las manos, la forma en que lo tocaba era como los vasos esos que están llenos de agua, algo así, sobre una especie de tablero que generaba un ruido medio cósmico al acercarse a él, maestría total el tipo en lo que fuere que aquello se llamaba; el otro tocó algo así como una calculadora gigante cósmica (si está leyendo bien) y hacía soniditos muy lindos: ti ti ti ti tiiiiiiii (esos de “Princesa Bacana”) Drexler, por el otro lado, tocaba la guitarra y el hacía las ecualizaciones en cuanto dejaba la nota pendiente, como la guitarra era electroacústica, podía sacar un sonido medio natural pero tirado a guitarra eléctrica, manteniendo la nota con un sintetizador y no sólo esa joyita, sino que, además, tocaron una canción en italiano, una canción muy antigua, de letra hermosa y sencilla. Definitivamente parecían la banda de los supersónicos en la Italia de Mastronianni.




Drexler es de discurso sencillo, realmente pensé que podría estar más cercano a él; no digo que me encuentre lejano, pero más que un compañero fundamental creo que es un gran contador de historias, un amigo, un cuate al que se admira. Su lógica es totalmente actual y esto, definitivamente pega, si tuviera que definirlo podría ser como un cantautor cosmopolita y es que en ningún otro o ninguna otra he notado el discurso tan nacido en el eje de las enormes interrogantes y pequeñas certezas que nos otorga la globalización; su misma historia da cuenta de aquello y se entiende que sus canciones, totalmente vivenciales, puedan servir de espejo a una sociedad posmodernista, globalizada y tecnológica. Quizás ahí está la explicación de la cantidad de jóvenes que acudían a él; sin embargo Drexler está claramente en su lucha, como una, y quizás ahí me identifiqué mucho con él; su lucha personal –esa que es de igual a igual con uno mismo- por recuperar los rastros del pasado, al final, en el centro Drexler es un tradicionalista nostálgico en las olas de una sociedad que no para y si bien no creo que reme tan fuerte contracorriente, creo que la tiene clara. Si ya sé, podría contar más del concierto, lo haré, pero está es la impresión más fuerte que me llevo de él, cosas que uno sólo percibe en conciertos.

Así entre chasqueos de dedos y coros que repetía el público –todas las canciones las terminábamos nosotros- haciendo juegos con Drexler que hacía sus solos mientras nosotros repetíamos las frases últimas de cada canción, transcurrió un concierto brevísimo (bueno, fueron 2 horas pero pasaron como si nada) y muy divertido. Hay conciertos que son intensos, otros más bien melancólicos, este era más bien terapéutico; de no ser Drexler el cantautor que es bien podría dedicarse a ejercer su carrera de médico, él mismo es como una terapia Zen, imagino que por eso pide tanta solemnidad del público, él mismo es parsimonioso y acertado.

El final fue lo mejor, entre que terminaba con “Todo se transforma” dejó a todo el público entusiasmado y después de tremendo bailón que nos pegamos, cantando a todo pulmón, comienza la típica “otra, otra” o “una más y no jodemos más” y sale Drexler con sus músicos, todos tenían una copa de vino, deja que lo aplaudamos de pie y se toma seco su copa de vino y toma la guitarra, viene “Guitarra y vos” y otra más y cada vez va subiendo más la emoción, nuevamente se despide; pero el público chileno se empecina “otra, otra” y luego de unos buenos minutos, Drexler vuelve a salir, con otra copa de vino, la cual se seca nuevamente y toma la guitarra, viene “Don de fluir” última bailongueada y se vuelve a ir; pero el público insiste reiteradamente y a Drexler no le queda más que salir con sus músicos nuevamente, todos ellos con su copa de vino y el con la suya rellenada, luego de tomarse seco la suya, se toma la del argentino, la del español y la de alguien más que estaba ahí: 4 secos de vino!!!!! Ni una hace eso, toma la guitarra y toca, ahora si, la última canción, se retira bailando y saltando jé ¿mínimo, no? Pero el público insiste nuevamente y ahora si pasan buenos minutos, casi 10, y la gente no se mueve, sale Drexler ya con pantalón y chompita (sin vino, claro, si ya se lo había secado todo) y se queda agradeciendo y hace señas de que no podía tocar, nos estaban corriendo del lugar, pinche boliche!

Y así, nos fuímos, luego de una noche de haber transitado entre los discos de Drexler y sus canciones más conocidas. Un concierto notable, sin duda, él es un tipo inteligentísimo, buen artista, sin embargo no alcancé a agarrarle el cariño necesario; no me malinterpreten es que aún no me ha dado el “compañerismo” que demando de mis autores; definitivamente no somos contemporáneos de espíritu, creo que él es un poco más adolescente o más viejo que yo, no estoy segura. Nada segura.
Pd 1. Están los videitos del concierto que les cuento, en el primero se oye lo que nos dijo de los aplausos y los silencios: nos llamó la atención, en el segundo nos hace acompañarlo con los chasquidos de las manos y en el último se nota el coro del público, en la canción "antes" de hecho, si escuchan bien estamos la Chumi y yo cantando, jé!

Pd 2.
Dejo el dibujito de Liniers ya que es la impresión que me deja Drexler y su cosmopolitanismo; si es que Liniers no es fanático de Drexler –cosa que dudo- estoy segura de que se identificaría mucho con él, dado que yo creo que se puede ubicar en el mismo lugar que Johansen y, como sabemos, Liniers y Johansen son ultra amiguis.

lunes, julio 07, 2008

Trois


Ya no podía más. El vino anoche ganó la batalla, por lo tanto, hoy, no puedo ofrecerte mis letras más frescas, quizás no lo sepas, pero mi objetivo es regalarte mis letras-mañana en este andar/amar, cualesquiera, las desordenadas, las pensadas, las soñadas, las que vengan. Bueno, anoche me perdí en el fondo de un par de botellas de vino, así que hoy me/te incumplo y te entrego letras un poco más contaminadas, pero no menos amorosas. Volvamos al vino, es decir anoche, alguien, por quien en otro tiempo me hubiera arrancado el corazón, me dijo –sin anestesia- te estás volviendo una mujer común. Hubiera preferido que me mate. ¿Una mujer común? Respondí agresiva: ¿te parece que una mujer común estaría haciendo lo que hago yo? Por supuesto que no, respondió, pero has cambiado muchísimo estas semanas. Respondí frustrada: tenemos que hablar.


Me dí cuenta de mi belicosidad (soy una guerra andando, todo un campo minado) se lo dije, le pedí disculpas, le dije que si, que había cambiado mucho, que veamos fotos, 2005, 2006, 2007, teníamos tanta historia, nos develamos, mutuamente, tantos secretos, cosas que no dices a su tiempo. Respecto a él, nuestro final esta llegando, lo veo, sus dedos ya no estremecen mi espalda, su boca ya no me llama, pero esto es ya desde hace tiempo y estamos en cuenta regresiva, y esto tiene que ser fugaz porque se está enamorando de mí, al nivel de que me ha prometido fidelidad y eso es ya mucha cosa. Me causa ternura pero a la vez rabia: amar a destiempo ¿acaso hay algo más terrible? Debería tipificarse como un delito de lesa relación. Pero no hay marcha atrás, esa sonrisa que lleno mis mañanas va a partir pronto de ellas.


Ahora, quizás lo que más me inquieta, es que él tenía razón yo ya no era la misma, no me molestó que me acusara de ser una mujer común, me asustó no ser la misma, peor aún, no ser mañana yo. Y tu tienes que ver todo y nada con esto, que pasa si mañana dejo de ser yo y tus ojos de amanecer ya no reflejan mi vida, si dejo de amarte sin límites ni tapujos, si empiezas a ser, sólo, parte de mi prisión de recuerdos, en la que mañana (no) seré si en mí no existes. Ah…que terrible pesadilla-condena. ¿Cuándo habré de partir? ¿Cuándo habrás de partir de mí? Por eso no quiero llegar a amarte, por la cuenta regresiva de tu partida. Carajo, me han oxidado tanto el corazón, que sus alas (que ahí están replegadas, lo sé) están tímidas, solo parten en/por/hacia ti.

No me gustan estas letras que plasmo, como ves, no tienen la frescura de la mañana, la inmediatez del abrir los ojos, ese espacio entre la realidad verdadera y la onírica, no; están hechas en la vorágine de la vida común-cotidiana, donde, te aseguro (aunque no lo sé de cierto) no pertenecemos. Voy a dejar de hipar estas tonterías, no me gustan. La conclusión: tengo mucho que aprender aún, mejor te beso ahora y parto a caminar este día.

martes, julio 01, 2008

Jaula

"L´enfer sont les autres". El infierno son los otros decía Sartre y pinta mi hermana Sarelisa todos los demonios. Mi amigo Utópico nace en una jaula y me dice que no estoy sola en la mía, aunque sea más negra la que habito. Mi amigo chileno Pablo escribe en su poesía que todos padecemos del síndrome de Down y estamos muertos sin darnos cuenta. Todo es trágico y negro, pero al final si bien quiero estar sola sé que no lo estoy y nace esta "Jaula".




Nacemos y somos de alguna jaula, crecemos y a veces distinguimos entre los barrotes y lo que se ve más allá difuso, si es así, somos como pequeños monstruos destinados a no ser lo que quieren que seamos; si ya jóvenes no conocemos bien nuestra jaula, difícil se nos hará dilucidar la salida ¡tamaña labor! nos resignamos a nuestras 4 paredes, las peleamos y defendemos, nos volvemos el barrote que habíamos logrado medio romper hace algunos años: el barrote que faltaba. Nos medio morimos para vivir en este mundo, cada uno en su jaula, todos las jaulas en una cárcel que defendemos a porfía; los que más la defienden ascienden a carceleros, el resto nos quedamos de barrotes, millones de barrotes en esta cárcel, tiesos, muertos y fríos; difícil saber si en ese frío metálico alguna vez habitó un hombre. Y luego parimos hijos, y nuestros hijos paren padres, y sonreímos; queremos creer que esto nos sacará de la cárcel, sin embargo cada día, mientras más felices somos, más condenamos a nuestros hijos al miedo y cargamos entre los brazos a una jaulita pequeña envuelta en ropaje y se la mostramos a todo el mundo, orgullosos de ser pájaros enjaulados que engendran pajarillos en jaulillas, mientras afuera acechan las aves de rapiña, por quienes –nos aseguran- es vital mantener/se (en) la jaula. Ellos son feos, negros, carniceros. Nosotros también, aunque nos digan que somos lindos, blancos y omnívoros (últimamente terrívoros). Y, en realidad, la única diferencia es que, los que vuelan:

son ellos.