miércoles, octubre 29, 2008

Hálito



Hace rato que quiero escribirte así que mejor me apuro y empiezo sin más demora porque me conozco. ¿Sabes que me he enterado hoy con un poquito de tristeza? Que las brujas están de moda. ¿Qué cosas, no? Ocurre que a este paso no voy a estar de moda nunca o será, acaso, que estoy destinada a estar de temporada sólo en los otoños de alguno…si te contara de mis mil historias te sorprenderías, te sorprenderías, en realidad, de lo exagerada que puedo ser pues son pocas esas historias de verdad y, siendo tú, rápido tendría que categorizar las importantes antes de que te aburras de mis finales sin fin.

Tengo que confesar algo, también, y esto es casi para que me mates. Yo quería que el otro día, cuando jugamos frente a Perú, perdiéramos, creo que fui la única pelotuda que pensó aquello y ahora tengo cargo de conciencia por no tener cargo de conciencia! Pensaba, ilusamente, que, siendo el partido un día sábado, podía de alguna forma utilizar aquella excusa para escribirte, no sé, decirte que estaba tan triste por el resultado como aquél otro sábado en que la tristeza compartida era la pérdida ante Ecuador pero la efímera alegría era haber despertado juntos ¿te acuerdas? Yo lo pensé tanto mientras jugábamos. Pensaba “vamos a perder y escribo la carta” “vamos a perder y escribo la carta” y la selección viene a acabar con todos mis planes literarios en un dos por tres; ahora entiendo porque las brujas están de moda y yo no, aunque no por ello descarto los poderes oníricos que siempre he tenido, tú no me creías que había soñado las cosas –se notaba la cara de incrédulo, de niño- y si, aunque eres un niñito estoy segura de que te la pasas pensando de que la niña soy yo, con cada comentario que salgo, eso por un lado…

Y por el otro, mi patética afición por las noticias; nadie puede bajarse tanto tinto y amanecer para ver las noticias y leer informes de desarrollo humano por simple gusto, nadie, excepto la paranoica fuera de moda que se te ocurrió besar. ¿O fui yo quien te besó? Puede ser…no sería raro, yo no suelo perder las oportunidades, tú si? Yo creo que sí, eres una buena persona, casi un caballero. No es que me gusten, precisamente, los caballeros pero me gustaste tú y no hay que más hacerle.

Quizás en estos momentos que me lees sigues con la duda de si es a ti a quien estoy escribiendo, hazme caso, quítate la duda, eres vos, no es tan complicado. Quizás, piensas, también que hace un rato que no hablamos y ya no es cuestión de tiempo, vas a ver que va a pasar un buen rato antes de que hablemos, quizás más del que imagino porque igual sé que sí puedo ser una ráfaga por tu mente, sé que esto no te pasa mucho, como a mi. Es la diferencia entre tú y yo, tú eres algo así como más entregado a lo que el mundo es respecto a lo que sientes; yo, en cambio, soy más entregada a lo que quiero que el mundo sea respecto a lo que siento.

Voy a aprovechar estos meses que me quedan para ver más fútbol, que sé yo…aprenderme algunos códigos con los cuáles acceder a ti, a los recovecos que tienes entre tus múltiples rutinas, meterme ahí mismo en el péndulo cotidiano que es tu espíritu joven, entre tu tremenda egolatría y tu terrible solidaridad, a ese rompecabezas que eres vos, a cada noble piecita que te constituye y mueve tus latidos (irremovibles, irrefutables) comprometidos con todo aquello que compete a lo humano, a lo hermano.

Porque, dicho sea de paso – y esto por si nuestro partido de la selección de un sábado en la tarde no vuelve a ser más- sólo yo y mis desvelos sabemos cuanto era necesario bañarme en tu espíritu de niño real, cuán necesario era tu pecho seguro en mi memoria, lo vital que fue el partido Ecuador-Bolivia en mi historia y que me regales ese desprendido, preciado y necesario hálito de vida que me pasaste.

A besos.

martes, octubre 21, 2008

Ensayo al olvido


Ensayo al olvido
Autora: Sarelisa Rodríguez
www.sarelisa.com



Mi bienquerido cómplice, el único:


Han pasado tantos siglos en pocos meses que a veces me cuesta descifrar las claves que la vida me está mandando (o quitando) o, por último, sentarme a entender que está pasando. Comienzo por el regreso, para imprimir la certeza de que nunca me he ido, pero no estaba hasta hace algunos días. Y acá hay algo importante de lo que me he dado cuenta en este volver, dicen que todo pasa por algo, creo que es cierto. ¿Cuál es la medida?¿Cuáles los porqués? No tengo la más mínima idea, supongo que uno lo averigua con los (d)años encima.

En el último tiempo, muchas de estas mañanas en que el sol me apunta a la cara o el viento sopla mis oídos me he preguntado: ¿me habré muerto anoche? Y me recorre un frío en la espalda, pensando que mi pensamiento puede ser cierto y que esto es simplemente un sueño o un recuerdo. Pero, creo que básicamente he entendido que la voluntad no es tan grande como lo que realmente dirige al mundo: la suma de las voluntades. Ni siquiera la solitaria voluntad es capaz de matarse a sí misma, es decir: nadie se muere por que quiere ¡ni aunque lo quiera con todas las ganas! no se le puede decir al corazón que pare de latir, ni a la sangre que deje de circular, ni a los pulmones que dejen de respirar. La vida es tan compleja que se ha encargado de crearnos ¡dentro de cada uno de nosotros! un dispositivo de control de vida, no sólo uno, miles, cada una de las cositas que físicamente nos componen tienen una labor determinada para salvaguardar el ir y devenir (incesante) de la fe. Es como que la luz, la luz interna, estuviera resguardada por miles de guardiancitos (físicos) dispuestos a dar batalla cuando esta se acaba y mantener en pie a algo…algo que difícilmente se parece a un ser humano pero que –ya quien sabe cómo- late; hasta que la luz vuelva a prenderse y, poco a poco, retorne a su ciclo de intermitencias fulminantes en el sentir, a veces con mucha, a veces con poca intensidad. Por qué bien sabrás, las intermitencias de la fe son sólo balas, a veces de plomo, a veces de ternura.


He pensado mucho en nosotros, sobre cada una de las pequeñas cositas íntimas que compartimos y sobre las gigantes complicidades en las que nos sometimos por el simple devenir de nuestra no-historia. Atesoro dos, tres cositas simplemente; si bien nuestra no-historia fue diminuta/dinamita está claro que mi memoria no es mala, simplemente no es. Pero hay alguna especie de memoria-piel que trasciende todo tipo de memorias y es aquella que va haciendo tatuajes por capas en la piel, tatuajes invisibles, imborrables que son, simplemente, fulminantes, devastadores, son como cable a uno mismo. Aparecen cuando uno se está yendo por otros caminos, tomando otros sentires en la soledad del eje del ser y de repente todo se alinea para hacer brillar estos tatuajes: el sol, la mirada clara, el resto de los sentidos y florece la memoria de la piel y en este caso no se revive el momento, sino se lo vive; no se recuerda, por que no se puede recordar lo que nunca se olvida. Es un fenómeno tan extramundano como cotidiano. Demasiada alquimia, pero existe, ocurre.


Y tras un paseo por el cementerio de lo que pasó, lo que pasa y lo que no pasará, pero está pasando, me di cuenta de lo importante que es este aprendizaje. En realidad, vamos confesando, desde que decidí empezarlo ha pasado tanto tiempo y en todo este tiempo tenía como fin único seducirte, debo confesar que me apasionan tus caderas y que algo desastroso pasa con mi coordinación cuando miro tus ojos, confieso también que me seduce tu juventud y tus palabras que son un arsenal para hacer todo tipo de batallas; aunque en un principio, estaba apasionada por tus lágrimas. Es probable que no lo recuerdes por qué estabas muy dormido en aquél 2005 (esa noche y todo el año), te acurrucaste en mi pecho, me dijiste que te daba paz y llorabas; desde ese día debo confesarlo (y esto es imparable) he conocido la tristeza ¡cuanta tristeza cabía en tus ojos de perro!. Besé el resto de tus lágrimas que se escurrían de tus ojos mientras te aferrabas a mi pecho, tenía tantas ganas de llorar, tenía tanta sal en los labios, pero no recuerdo más, te dejé durmiendo y tú sólo sabías pedir disculpas. Quién sabe que rayos pasaba por tu cabeza que tantas veces me pediste disculpas por quererme, cuando en realidad el que perdía eras tú; te ibas perdiendo un poquito para meterte en mí. Yo soy la que debería pedir disculpas, por qué me he adueñado de ti sin tu consentimiento; pero eso tú lo decidiste al entregarte, y esta era una entrega sin derecho a devolución, entregaste tus claves y tus códigos, las llaves para abrirte el pecho; pecho que por fuera no reconozco muy bien -como debería ser lo normal- pero que domino casi con maestría por dentro, pues sé que, cómo y cuando te duelen las cosas con sólo cerrar mis ojos y acudir al alma. O, al menos pensé que lo sabía, ya no sé muy bien…


El aprendizaje también ha mutado, pero he tenido buenas noticias últimamente. Supongo que antes de que vengamos a esta tierra hemos sido asignados con algún alma guardián en algún lado del mundo. Parece ser que él es mi guardián hoy, el nuevo camino de esta ruta, tengo tantas ganas de hacer magia y parece que en sus ojos sé hacerla, no estoy muy segura; este asunto es mucho más complejo, voy a pensarlo con más calma, dejar un ratito de sentirlo y empezar a masticar la idea de que quizás esto que escribo es de verdad, aunque confieso que no puedo, esto, sea lo que sea, está pasando y no lo puedo parar. Pero soy capaz de hacerme a un lado cuando empiece la guerra, aún no me he recuperado del cansancio, he gastado toda mi artillería y cuesta mucho reconstruirla, pero eso no quita que en el horizonte, con los ojos grandes y la esperanza eterna me esperen…me espere, me esperes.


Mientras, los laberintos se quedan fijos, los caminos se reconstruyen, las señales van resucitando. Voy a dejarte tendido en la eternidad que es, al fin y al cabo, donde perteneces, donde te puedo extender, con todo lo poquito (infinito) que me diste para toda mi vida, tengo el poder de hacerte y de tenerte, ya te llevo en mis ojos. Cuanta luz había en este querer, miro para atrás y no hay una sola sombra, un solo bache; fui bastante inteligente y desprendida para administrar este amor que, luego -¡traidor!- simplemente, terminó administrándome a mí, pero está siendo generoso, poco a poco me va devolviendo mis territorios, dejando atrás los tuyos, dejando en mí, los nuestros.


A veces me da la impresión de que no me recuerdas mucho, o sea, en aquél momento, en aquél lugar, donde todo era aprendizaje, ese proyecto de ser tuya; quizás es tu forma de que yo no exista demasiado o quizás, simplemente no ocurre por qué la vida pasa demasiado deprisa que, con suerte, nos deja apenas transitarla, ser vecinos de ella, pero no habitarla, no hacerle el amor hasta morirse y resucitar en/por ella en un mismo minuto. Eso era vivir. ¿Será eso vivir?.


A veces te cuento demasiado. Perdón, es una forma de recordarme, autoconvencerme que eres lo mejor que me ha sido en la vida y de que, a partir de ti, soy la mejor de las que he sido en mi vida. ¿Habrá sido eso amor? Ni hablar, nunca te amé. Lo que yo siento por ti sencillamente no tiene espacio, tiempo o peor aún: nombre.

Te dejo un suspiro y media sonrisa.

Pd. pssst, oye, hoy, yo también tuve ganas de llorar todo el día, rompí como a las 20 horas.

miércoles, octubre 15, 2008

Paroles




En nuestro lenguaje hay palabras preciosas.


Yo tengo dos que me encantan.


Papalote

y

Zapatista


¿Y vos?

Pd. La pintura es de Klee.

miércoles, octubre 08, 2008

Agua

Resulta que siempre he sido un indómito caudal de agua bendita mezclada con hogueras de indomables llamas provenientes del infierno. Sin embargo, hoy, el infierno ha sucumbido a la calma (ayer no era así, lo juro) y soy pura agua, mi boca es agua, mi sexo es agua pero, sobretodo, mis ojos son agua; consumo y consumo libros de poesía y sólo sé dejarlos empapados, dejarlos inservibles; se acerca la gente ardiente de vida y tengo el poder de apagarla; el sol me alumbra la cara e inmediatamente rehuye el calor del nuevo día. Mis ojos son agua –y no hablo de estar llorando- es sólo, solamente, que por los bordes de los ojos se me está escurriendo el raudal que siento por dentro (¿dónde se habrá quedado la violencia del mar que solía ser?). No hay como detener esta sequía.
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Y como mi siendo es un estado líquido y yo, la Vero Vero, no cacho nada de nada últimamente, hoy, para ustedes, ¡un Meme! que me paso hace un chingomadral de tiempo mi amiga Ninoska y que, auspiciado por la ociosidad de la madrugada de un día miércoles, llega a ustedes de forma unilateral, unidireccional y sin ninguna cadena a nada, porque simplemente odio los memes; pero considero mucho que mi amiga Ninoska me haya pasado este que, aprovecho, de utilizar de forma casi terapéutica.

El meme (¿alguien sabe por qué se llama así?) original se llamaba “5 canciones que te levantan el ánimo” pero como en este blog se obedece a la nostálgica conciencia, a esta altura me receto 10 canciones para levantar el ánimo. Y punto, jé!

1. Nunca más - Atajo



“Nos han robado, nos quieren vender. Si nos seguimos durmiendo tu alma has de perder”

Esta canción en ritmo de Kullawada me recuerda las noches de Equinoccio bailando y cantando a gritos con entrañables amigos como la Vera, la Clarita, la Ilo y el Ari infaltables en las tocatas de los rebeldes compañeros de Atajo.

2. Ella – Bebe



“Hoy vas a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo”

Después de escucharla mucho (demasiado) como que hasta suena a canción de autoayuda femenina pero ¡que va! que mejor que estar, vino en mano, llanto en rostro, escuchando esta canción sabiendo que mañana ¡rau! el mundo va a seguir rodando. Lástima que luego se hizo demasiado popular cuando alguien de ATB (creo) conoció a Bebe y la metió en una publicidad de novelas. La canción la escuché por primera vez en una de esas partidas de póker interminables en la casa del Ari.

3. Three Hugger – Juno OST



“I wish I had hands, so I could hug you like a man” (desearía tener manos para abrazarte como un hombre)

Esa parte es súper linda, en la traducción es la víbora que le dice al cactus que quisiera tener manos para abrazarla como un hombre ¡plop! me parece tiernísimo porque al final le dice que igual puede abrazarlo con sus ojos (sino se pincha, po) y en todo caso es una canción que me recuerda mucho a la Valentina (mi hermanita) por su música y su ternura, es de Antsy Pants, por si acaso y me la presentó mi amigo Diego. En todo caso es una canción que se puede bailar algo así como rebotando.

4. Non je ne regret rien – Edith Piaff



"Aujourd’hui, ça commence avec toi” (hoy eso comienza contigo)

Cuando le conté de que hablaba la canción a una amiga me dijo: “!ah! es como ´my way´” no supe que contestar, sólo asentí. Luego pensé (asiento, luego pienso) y no es así pues la penetrante Piaff tiene, en su canción, un final distinto. Esta canción uno la conoce de siempre, pero se empezó a convertir en imprescindible en las clases de francés.

5. Boca Abajo – Habana Abierta



“hay quien dispara su poesía y hay quien te aprieta el gatillo”

Si bien en esta selección de canciones podría, fácil, entrar toda la discografía de Habana Abierta no tengo idea porque escogí esta canción, creo que sólo porque es una de las que más me hace bailar. Los Habana Abierta fueron el sound track de mi viaje a Cuba el 2007, los bailé tantas veces que cuando los escucho hasta ahora se me viene el sabor de ron y caldosa a la boca, jé!

6. Por qué cantamos – Juan Carlos Baglietto



“Cantamos por que el GRITO NO ES BASTANTE y no es bastante el llanto ni la bronca”

La letra es del imprescindible Benedetti y si bien la Sara González ha sacado una intensa versión de este poema musicalizado, cuando escucho a Baglietto me pasa algo indescriptible, su voz de violín irrumpe en mi almita sumándole la rebeldía de las letras del maestro uruguayo ésta canción me hizo detener (por un paco) una vez en La Paz mientras conducía “porque la radio estaba muy alta” ¡plop!

7. Chilotito tierno – Carlos Mejía Godoy



“Como un chilotito tierno fulgurante bajo el sol nace el Frente Sandinista mazorca y espiga de liberación”

Así como los Habana Abierta, los Mejía Godoy podrían entrar en este grupo con toda su discografía. Yo no sé que capacidad tan fuerte la de ellos que en cualquier tipo de agenda coyuntural siempre pueden recordarte la Nicaragua de Sandino. En realidad quizás debería haber puesto “Nicaragua, Nicaragüita” pero ya ven, es lo que hay. Esta canción me recuerda las guitarreadas en mi casa con el René, esta canción iba como a las 5:20 am, más o menos.

8. El Barzón – Maldita Vecindad



“Cuando acabé de pizcar vino el rico y lo partió, todo mi máiz se llevó ni pa' comer me dejó”

De la entrañable Amparo Ochoa, ésta canción la conocí en México el 2003 en un acto de los indígenas chiapaqueños, luego la volví a escuchar acá cuando vino de visita María Inés Ochoa (la hija de Amparo) y luego, cuando recuperé mi música caí en cuenta que la Maldita Vecindad había sacado esta versión en un disco de recopilación de canciones para el EZLN. La letra es genial es como un “A Desalambrar” teatralizado y mexicano y el ritmo en ranchera es notable pero la versión de la Maldita Vecindad podría ser hitazo de discoteca, jé!

9. A fuego lento – Rossana



“A fuego lento revoltosas, caricias que parecen mariposas se cuelan por debajo de la ropa”

A Rossana la amo desde ya por ser canaria, es muy amiga de mi Pedro Guerra y de quedarme con eso ¡candela pura! pero más allá esta canción en especial es la ¡neta del planeta! la conocí en el taller de teatro en la UCB allá por el 2001, una de mis compañeras era cantante y esta canción le salía preciosa, luego conseguimos el cassette (si pues mi petita tenía cassetera) y la poníamos siempre con los compañeros al subir de clases de “teoría de la imagen”.

10. Cimarrón – William Vivanko



“Aunque haya tormenta –ya todos lo saben- haremos el amor con luces naturales”

Vivanko la lleva, especialmente con este su primer disco, de ese disco podría también entrar “café”, “rotaburla” o “negra, sálvame” pero el cimarrón es un clásico de los cuatro vientos. Esta canción la conocí por el René pero es inevitable que la canten los “Chingando” en alguna de esas guitarreadas memorables (tipo 3:50 am). Dedicada a todos los gatos cimarrones novios de la Lila Yolanda, já!

miércoles, octubre 01, 2008

Post




Yo sé que debo un post sobre Bloguivianos, yo sé, también, que en mi casita de la resistencia no he publicado nada desde el 11-S y se o al menos me he dado cuenta de que la gente espera algo de estos dos blogs míos, al menos de Kamchatka.

Y la verdad es que no utilizo este blog para escribir nada de mi vida personal, pero que va! ésta vez me han dado ganas de escribir y escribir sin, siquiera, revisar la ortografía. ¿Por qué? No tengo la más mínima idea, pero creo que es importante que suelte todo este mes que se me atragantó en la garganta para bienvenir un octubre más que roza la puerta.

Creo que me he olvidado escribir, hace rato que no lo hago. ¿Escribir es algo que se aprende? Claro que sí, yo estaba aprendiendo pero zas! parece que he olvidado todo. Volveré imagino, pero ha habido una inflexión.

¿Qué tengo para contar? No sé, mucho o quizás poco. En tres meses más acabo la Universidad y me vuelvo a la Bolivie. Siento que he venido a cerrar puertas y así ya no quiero abrir otras; y soy tangencial en ello por eso, Pablo, si algún día llegas a leer este blog, la pasé chancho pero nop, no te voy a llamar.

Este año ha sido un dolor de cabeza en el sentido literal, lo de mi cabeza me preocupa ya demasiado, sobretodo por que está empezando a dejarme tumbada en cama a veces por días pero sobretodo por que está empezando a limitarme hacer algunas cosas, estoy saliendo poco e incluso casi he dejado de fumar, yo sé que eso es bueno, pero me emputa que sea por que "debo" y no por que "quiero". Pero septiembre, septiembre ha sido terrible, parece que cuando me empiezan las punzadas en la cabeza me desfiguro, hay dos personas que lo han empezado a notar: mi papá y la Glenda; realmente ya no sé que hacer, he dejado de quejarme pero se está empezando a notar, ayer hasta mi profesor se dió cuenta.

Bueno yo confío en que este asunto va a inflexionarse en diciembre, cuando vea a mi amiga Xime, últimamente he pensado tanto en ella y bueno también en el René, claro, pucha que los extraño, no he vuelto a tener amigos así aunque Chile me ha tratado súper bien. Nadie ha dejado raíces en mí aunque una amiga diga que yo si he dejado raíces, qué lindo, no? Al final uno se hace querer nomás donde va, recuerdo que cuando volví de México me pasó lo mismo, aunque esa vez una mujer se robó mi corazón. Tengo tantas ganas de volver a México, desde el 2003 que no veo a mi hermana Sara, yo sé que toda la vida me sería devuelta al cruzar una palabra con ella y, claro, como siempre lloraría. No puedo oírla y no llorar, soy un desastre.

Quiero ver crecer a mi hermana y ver nacer a mi sobrino.

Estoy peleada con septiembre del 2008, en general estoy medio peleada con el 2008, el año de la rata, definitivamente un año rata, aunque yo creo que es por que soy muy intensa, un año malo no ha sido pero estoy acostumbrada a vivir como montaña rusa y este año ha sido plano, fome, gris, no existe. No me gusta no estar enamorada, es horrible, será que 26 años de mi vida los he pasado enamorada? No sé...pero puedo decir, con seguridad, que he dejado de amar y de sufrir por un abandono anunciado y es horrible! fuera de la alegría y el dolor está la nada y el gris, lo tibio no es para mí. Yo le puse un ultimátum en septiembre, será el 2008 o no será y no fue, así de simple, algún día volveré a Lisboa y tendré que llorar en un acantilado por lo que él perdió, seguro que nadie le podrá dar tanta locura y poesía, lo bueno es que si alcancé a dársela, así que me quedo tranquila por qué yo también me quedé con mi buen pedazo. Él me cambió la vida y gracias a eso puedo cambiársela yo a mucha gente. El problema es que estaba bien dispuesta a bancarme el sufrimiento, las noches de llanto, las borracheras melancólicas, todo, me fuí tranquila, dispuesta a lidiar con un corazón roto (4 años no eran para menos) tenía preparado todo, a Chavela, Mísia, Manuel García, Tangos, Ángel González, todo, TODO. Y me falló, también, todo pues no pude sufrir, la verdad estaba agotada de querer, había querido tanto que ya no quedaban fuerzas para nada así que quedé en cero, horrible realmente.

Bueno ¿qué he hecho? He ido a Bolivia hace poco, justo la semana de los conflictos, por razones médicas y terminé estando allá por razones políticas y de vida. Jodido. Me quebré, me rompí; soy una egoísta no pude más con mi dolor ¿cómo podemos llegar a hacernos esto? Sigo con rabia contenida, no vamos/debemos olvidar septiembre 2008 en Pando, yo no lo haré. Y encima, me paralicé, no pude escribir más desde ese día, así que en un afán de desexorcizarme es que escribo estas líneas sin sentido. Si no amas en el mundo y pasan estas cosas tan mierdosas es fácil que te rompas, además, mi compañero de lucha se ha ido, ha desaparecido de la tierra, no sé donde lo he dejado...que puedo decir me rompí, sigo medio rota y he firmado adendum contractual con este proceso, estoy acompañada, seguro, pero me siento sola. No importa mucho, tengo muchos planes, quiero comerme al mundo.

De ahí volví a Santiago y me fuí a la playa, se puede decir que tomé vacaciones (3 diítas) no sirvo para tomar vacaciones, volé un papalote, me compré burbujas, salté en la playa y corrí con los pajaritos en el mar, bonito, pero estaba en la delgada línea de aburrirme y sentirme inútil, estuve 3 días sin leer noticias !3 días! No sé como no me enfermé o algo, pero al parecer sobreviví; así que para la próxima estoy avisada: se puede vivir sin noticias y leí a Pessoa en todo el viaje y nop, ya ni siquiera sus infiernos me seducen, quiero el cielo o el infierno, pero estar acá parada en mis dos pies en la tierra me descoloca es demasiada realidad. De ahí llegué a estudiar un montón para un mega exámen que se postergó y resulta que me entregaron notas del anterior semestre, muy buenas notas, mi promedio sólo sube y sube y a amor por la comunicación política también.

Bueno, por eso es que no he escrito. En Concienciobediencia por que estoy en una etapa gris y aunque quiero no me enamoro. ¿Es tan difícil que alguien me deslumbre? Creo que sí, se aceptan sugerencias estoy urgida de devolverme a mí misma y escribir, escribir sin parar pero lean nomás esto que escribo, es nada, la nada de la nada misma. Y en Kamchatka porque me rompí, me paralicé en términos de letras, pero septiembre ya se fue y no tiene permiso para volver nunca más.

Bienvenido Octubre.

Pd. No voy a mentirles, la foto es de hace un año, me la sacó mi amiga Espe en Cuba, pero me recuerda mucho a mi, a lo feliz que puedo llegar a ser.