martes, diciembre 23, 2008

Vuelvo

Quiero creer que estoy volviendo

(Mario Benedetti)



Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo



hay tanto siempre que no llega nunca

tanta osadía tanta paz dispersa

tanta luz que era sombra y viceversa

y tanta vida trunca



vuelvo y pido perdón por la tardanza

se debe a que hice muchos borradores

me quedan dos o tres viejos rencores

y sólo una confianza



reparto mi experiencia a domicilio

y cada abrazo es una recompensa

pero me queda / y no siento vergüenza /

nostalgia del exilio



en qué momento consiguió la gente

abrir de nuevo lo que no se olvida

la madriguera linda que es la vida

culpable o inocente



vuelvo y se distribuyen mi jornada

las manos que recobro y las que dejo

vuelvo a tener un rostro en el espejo

y encuentro mi mirada



propios y ajenos vienen en mi ayuda

preguntan las preguntas que uno sueña

cruzo silbando por el santo y seña

y el puente de la duda



me fui menos mortal de lo que vengo

ustedes estuvieron / yo no estuve

por eso en este cielo hay una nube

y es todo lo que tengo



tira y afloja entre lo que se añora

y el fuego propio y la ceniza ajena

y el entusiasmo pobre y la condena

que no nos sirve ahora



vuelvo de buen talante y buena gana

se fueron las arrugas de mi ceño

por fin puedo creer en lo que sueño

estoy en mi ventana



nosotros mantuvimos nuestras voces

ustedes van curando sus heridas

empiezo a comprender las bienvenidas

mejor que los adioses



vuelvo con la esperanza abrumadora

y los fantasmas que llevé conmigo

y el arrabal de todos y el amigo

que estaba y no está ahora



todos estamos rotos pero enteros

diezmados por perdones y resabios

un poco más gastados y más sabios

más viejos y sinceros



vuelvo sin duelo y ha llovido tanto

en mi ausencia en mis calles en mi mundo

que me pierdo en los nombres y confundo

la lluvia con el llanto



vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo.




martes, diciembre 16, 2008

Desapego

¿Caben dos años en tres maletas, en una única alma?


Sí. Convencerse que no cabe todo. Empacar sólo lo nuevo. Nostalgiar, por última vez, lo que se queda -bajo inventario-.

Y, sin voltear, (que la sal será…)

¡Soltar todo y largarse!

jueves, diciembre 11, 2008

Soledad


Renunciar a la especie


Como causa/consecuencia.


La soledad, ese engendro que palpita.


¿Para qué los otros?


Mamíferos cotidianos, no saben de que estoy hecha:

yo tampoco sé,


pero me quedo.





Quedarse no basta, hay que hundirse.


Silencio.


-que no me entre/tengan, yo sola quiero tenerme.-

-que no me dis/traigan, yo sola me he traído.-


Silencio he dicho ¡carajo!


Nada nos distrae, nada nos entretiene. Caminamos, enamorados, mi engendro y yo. Y tendremos hijos, como quien tiene orgasmos. Mis orgasmos conmigo serán mis hijos, nuestros hijos. Y cada orgasmo será como abrir los ojos a un poco de Cristo: a la corona de espinas. Y tendremos más y más hijos, más y más coronas, cada hijo con su corona.


Y cada orgasmo con su espina.



sábado, diciembre 06, 2008

Lila

Allá por el 2004 --un día de esos feos previos a la navidad—mi mamá llegó a mi casa con una bolsa plástica blanca; dentro de la bolsa había una gata pequeña, bastante blanca y traviesa, cachorrita, como asustada y de pelos parados. Tardamos aproximadamente dos semanas en ponerle nombre a mi gata yo no me decidía entre Lila (dado que el morado y su gama son mis colores favoritos) o Yolanda (la canción de Pablo, dado que yo pensaba amarla así de eternamente a mi nueva hija) al final estaba por ponerle Yolanda solamente, pues lo de Lila era casi como un capricho y una de esas noches que el afamado director de teatro já! y hermano del alma Eduardo Calla me hace un espacio en su apretada agenda tomamos unas cervezas verdes en el Green y nos fuímos a su casa a escuchar música, cuando no sé por qué extraño motivo le dije que escucháramos una de sus canciones favoritas “quizás, quizás” en la voz de Lila Downs, pues hablábamos de la cantidad de versiones que tenía esa canción. Fácil escuchamos esa canción unas 20 veces, la escuchamos, la cantamos, la bailamos y todo eso un par de veces más. Varios tintos encima había decidido el nombre de la gatita sin más razón que la que otorga una buena y etílica divagación pre-sueño(s).


Al día siguiente –y como está normado cósmicamente que no hay que desdecir las palabras/promesas que el vino saca para fuera—no tuve más remedio que ponerle a la gatita Lila Yolanda. Y así se quedó hasta hoy, Lila Yolanda (Rocha Fuentes, obvio). Y ese día en plena resaca mas con el peso librado del bautizo a la Yola, volví a poner el disco “Border” (el único que tenía de Lila Downs) mientras oía “perhaps, perhaps” pero bueno ya que estábamos ahí dejé todo el disco a ver que onda mientras mi recién adoptada hija y yo leíamos el periódico en el hall. Y así, escuché el Border unas 20 veces, lo escuché, lo canté, lo bailé y todo eso un par de veces más.





Hace poco llegó a visitarnos mi amiga Mónica desde el mismísimo defectuoso (o sea el DF de México) y desde que mi hermano se fue a vivir para allá este año he vuelto a sentir el llamado de siempre que me hace mi Méxicolindoyqueridosimuerolejosdeti; pero ya, la llegada de la Mónica terminaría por sellar ese llamado de la tierra donde uno ha dejado raíces de un pasado mediato. Y su llegada me trajo mucha de la nostalgia que ella ya traía de su segunda patria y la mía. Lila Downs había sacado su último trabajo hace poquito, el disco “Ojo de culebra”, disco que estaba de moda entre nosotras jé! hablamos mucho de Lila toda la estadía de la Monica acá.



Hoy, por la tarde, estaba botada como lagartija en mi cama haciendo una investigación casi a nivel científico sobre las tribus urbanas en Chile (tema que también abrí como preocupación con la Moni) y empieza el programa de radio “Cangrejo Azul” que dirige ella haciendo, hoy, un especial de Lila Downs, de 4 horas!!!! dirigido por el grupo de seguidores de Lila “Una Sangre”. Yo, pecando de sincera le digo a la Moni, que tenía una weba del tamaño de un mall chileno y que estaba pensando no ir al concierto de Lila Downs, que, por favor, me animaran, pues sabía que si no iba me arrepentiría. Total, durante todo el especial se dieron el gusto de aconsejarme tiernamente, de recomendarme que vaya, de pedirme educadamente, de advertirme de las consecuencias de no hacerlo y la Moni, encargóse de mentarme la madre indirectamente si es que no iba al concierto já!




No me quedaba otra, cargué con mi cuerpo hacia la ducha, salí corriendo, agarre, con dolor, dinero y me dije, ya! salgo ahora ya! y zas! me fui sin mirar atrás, aún no estaba segura, aunque los “Una Sangre” celebraban mi partida mientras se preparaban para terminar el programa por allá.



Mientras esperaba el metro, repasé en mi cabeza lo que debía hacer: Baquedano – cambio de línea – dirección Escuela Militar – tres estaciones – bajar Pedro de Valdivia, el mismo camino que hacía a la alianza francesa y ya está. Y mientras hacía eso pensaba lo bien que conozco esa zona –durante un año pasé clases de francés dos veces a la semana por ahí y, además, es la zona por donde los chicos, el Pedro y el Rolo, toman su copete saliendo de la oficina los viernes es, también, la zona por donde vive el Chiclo- y me vino una prenostalgia de mi llegada. Resulta que ese mismo repaso, hoy tan cotidiano, de cómo llegar al Teatro Oriente, qué línea de metro tomar y demáses fue una de las primeras experiencias intensas que tuve en Santiago en junio del otro año cuando me lancé a ver a Pedro Aznar, en aquél entonces hice una crónica del concierto, como hoy. Acabo de (re)leer la crónica ese día estaba cerrado el metro, jugaba Colo-Colo, hoy ocurrió lo mismo para el regreso.





La cotidianidad está plena de señales.



Entré corriendo y había aún entradas, así que me fui a mi asiento, fila L, número 31. Me senté y como era tarde empezó el concierto apenas apagué el celular. La Lila hermosa, inaguantablemente hermosa, con sus cuarenta años encima y una energía de 10 años y su típica vestimenta como testimonio vivo del registro histórico de sus queridas culturas. Energía total, la gente estaba loca, yo misma me volví loca, L-O-C-A, no paraba de cantar y saltar (pobres los españoles de mi lado) y en una de esas Lila invita al escenario a Joe Vasconcellos para tocar “Justicia” esa notable canción de Enrique Bunburi, grabé un video de la canción ya que mi amiga Melo me había recomendado sacar muchas fotos pero, claro, como soy yo y para no fallarme en mi chapulinesco estilo, olvidé mi cable usb en La Paz por lo que no puedo poner ni las fotos, ni los videos en este momento.



Lila es el paradigma de la mujer multifacética, su integralidad artística es asombrosa y su consecuencia discursiva trasladada desde su conocimiento como antropóloga es admirable. Total en escena, de hecho me quedé sin espacio en la cámara y pensando en borrar otro video, tuve un momento de decisión respecto a un video del concierto de Fito Páez que podía borrar, se me vino a la cabeza la entrega de Lila, como disfruta el escenario, lo que no me hizo sentir ni la genialidad musical de Páez en su momento, pero prefería guardar la cámara y tratar de no hacer comparaciones que nada que ver. Pero a medida que Lila más se apoderaba del escenario más pensaba yo, la energía era desbordante, el público 100 puntos, recordé mucho a Pedro Aznar y esa fuerza multifacética/pluricultural que, también, proyecta y no pude evitar pensar en Sabina cuya última presentación (en el concierto del cumpleaños de Allende) me dejo con un sabor a boca de poca entrega en el escenario que, claro, entiendo, pero no puedo evitar evocar cuando vea una Lila que te incendia el cuerpo con la sencillez de su trabajo tan original.



No fue por nada más que la misma Chavela dejo en sus hombros el peso de la canción femenina mexicana. Rápido comprendí todo. Lila no hace sólo música, se dedica a hacer, sobretodo, energía, y de la buena.



Volvió 3 veces a escenario, el público estaba extasiado, fue una locura total. Al salir me fui caminando lento, con el teléfono en la mano pensando en las señales y mientras recorría el concierto de Aznar en la cabeza me decía a mi misma que había ido a ese teatro sólo dos veces, cuando llegué a Santiago y ahora que me iba. Ataba tantas cosas, este exceso de señales, mi capacidad intuitiva que, últimamente, me asusta y llama mi papá, mientras pasa un auto lleno de colo-colinos, exactamente la misma foto de hace más de un año, cuando había llegado.



Después de todo tanta señal debe decir algo pensé. Vuelvo a mi casa, pronto se acaba el año, mal que mal, aquella piel con la que llegué a Santiago, "se me cae, se me cae como la culebra".


Pd. La última foto es la única del concierto de anoche, hace ratito me enteré que mi amiga Loreto estuvo ahí también y ya nos pasó unas fotitos.



jueves, diciembre 04, 2008

Quimbando




Mis compadres de "Chingando" van a estar en concierto esta noche, en el aniversario de la entrañable radio Cepra-Cepja, que van a trasmitir en directo desde las 19:00 a través de la FM 90.3 en Cocha, el concierto será en el Salón Principal de la Radio. Les dejé un pequeño adelanto de la presentación de la radio y va el afiche.





Y para los que no vayamos comiendo ansias en vano, tengo la "autorización" pero sobretodo la obligación de poner en conocimiento de la sociedad boliviana, já! que
el esperado nuevo disco de mis cumpas de Quimbando será presentado en GRANDE el día 6 de febrero en el centro Patiño de Cochabamba.

Allá nos vemos, el primer concierto que programo para el 2009. Genial.


Mucha mierda, compañeros.