jueves, marzo 12, 2009

No estarás solo

A veces vuelve esto, esto, lo innombrable, lo que ya no existe, vuelve con su urgencia por manifestarse, por recordarse y atropella cualquier circunstancia. Atropellada ya, no sé que decirle, desde que se fue me he vuelto una muda; manos rotas, un desastre total, pero vuelve y me exige decir, me exige escribir, sino es así se queda por días, lo conozco y es un doble filo, moviliza e inmoviliza, alegra y apena, abraza y suelta.

Dice mi autor que un sentimiento tiene que ver con la persona que somos, no sirve en todas las ocasiones en las que vamos siendo y este, el innombrable, retorna cuando ya no soy ni la sombra de lo que era; súbito y radical llega a visitar a este mudo, manos rotas, ofuscado, malhumorado y rabioso remedo de ser humano que soy algunos días, con la buena nueva de que dentro del monstruo existe, obstinada, una sonrisa: la sonrisa de que existes.

Y de repente vuelve ese manso caleidoscopio, ese tierno vaivén de infiernos y paraísos, esa radical montaña rusa de sentimientos, esa inagotable orgía de primaveras y otoños; en fin, esa linda espera tras el dintel de abril que es la vida.

Me habla también mi autor (volver a él es síntoma de una vuelta en mi) de la constante necesidad de invención de la palabra cuando, lo que realmente pasa, es que únicamente falta la palabra para que exista la realidad. Y en eso estamos, construyendo realidades, recuerdos de estas realidades, el excitante viaje al pasado, la hermosa expectativa del mañana; la mágica realidad de este día. El milagro de crecer buscando ser uno mismo. La suerte de darse cuenta. La ofrenda eterna que es la vida.

¡Qué linda promesa la incondicionalidad!. Qué fortuna conocerla de cerca. Qué riqueza tener en quien depositarla. Qué insalvable sentimiento que se hace más fuerte en su ausencia. A veces, lo confieso, pasaba noches pensando que podías estar sólo, terminaba la breve angustia y empezaba el sueño con la certeza de que eso nunca pasaría.

No estarás sólo.

Desde que nos reencontramos, yo tampoco.