lunes, noviembre 24, 2008

La verdad

Aunque lo he ido masticando hace ya muchos meses creo que la única verdad respecto a este espacio es que quiero sacar a la tecnología de mi vida.

Hace tiempo sentía un cierto tipo de extraña admiración por la gente que sabe de tecnología y hace cosas desde una computadora, cosas como su vida y su trabajo, ahora siento pena y un día que me ví en el espejo resulta que yo me había convertido en una de esas personas; fue un poco que me dí cuenta porque ví el deterioro de algunos amigos a quiénes lo que había dentro de una computadora les provocaba rabia y yo los empecé a desconocer cada vez que la encendían. Fue, también, porque un día que traté de hablar con una amiga y ella muchas veces no me respondía porque estaba chateando, yo estaba llorando. Tiene que ver también porque la persona con la que pasaba horas y horas hablando de nuestro país, hablando mucho de libros, de filosofía, de economía (él no lo sabe, pero yo creo que lo intuye) está desaparecido y siento que me hace mucha falta, una real falta en mi vida.

Yo me enamoré por internet el 2001, tenía 19 años y a pesar que estaba terminando la universidad era bien chavita en términos de manejar/entender mis emociones, tenía un discurso maduro y mis actitudes eran inmaduras. Ahora, que he crecido, me asumo como la caótica combinación de madurez e inmadurez y, realmente, cada vez me importa menos andar fingiendo. Pero el asunto era que este niño y yo teníamos nuestra historia, luego lo conocí en México y lo quise, nos quisimos mucho. Pasaron muchas cosas entre nosotros pero con el tiempo la verdad es que he olvidado la mayoría; porque lo nuestro se fundaba en una relación que teníamos, la mayor parte por internet, ahí entendí que las charlas de chat se guardan muchas veces en el disco duro y pocas en la memoria; porque la memoria es más extrasensorial, va guardando sin que nos lo propongamos realmente; al computador basta con darle "guardar".

Meses después de que él terminó conmigo tuve que ir a estudiar a México, a Queretaro (él vivía en San Luis Potosí) y ni siquiera estando ahí lo extrañaba, de hecho ese tiempo que estuve allá no lo ví una sola vez aunque hablamos por teléfono y estábamos a dos horas de distancia.

Ahí entendí que en realidad nos habíamos construído mutuamente nada más que en castillos de ilusiones en clave de emoticon.

Y, claro, juré no volver a depositar mi vida a un computador. Pero mentía. Hace tiempo había ingresado a un grupo de utópicos a quiénes Silvio Rodríguez llamó la "Tropa Cósmica" y desde ese día esa ha sido mi casa, mi refugio. Sin embargo sólo permito entrar a mi vida a la gente que conocí en ese entonces, al resto la conozco en persona o, definitivamente, no la conozco y actualmente la lista de correos es sólo una herramienta, no dependo de ella para ser tropera ni para que mis hermanos se acuerden de mí y sepamos de nuestras vidas, de hecho en mi vida material estoy rodeada de troperos (no me dejan vivir! já!) soy parte de sus familias, de sus vidas, ellos parte de la mía; existimos de verdad porque así nos lo hemos propuesto.

Y luego aparecieron los blogs, debo decir que en el caso de concienciobediencia la tecnología creo la necesidad y acá, en este momento, estoy ejerciéndola, me pregunto, por ejemplo ¿realmente le interesa a usted, querido lector, que haya tenido un novio por internet a mis 19, eh? No sé...y cosas así que yo me pregunto muchas veces cuando termino de leer algún post o cuando termino de escribirlo: los porqués ¿debe haber por qués?

En general en mi vida siempre trato de justificar mis acciones me gusta tener el control de lo que hago y los objetivos claros, sé, también que la irracionalidad es un por qué válido y que hay que saber reconocer cuando dirige las acciones de uno.


Entonces, ¿será la eterna necesidad de comunicarnos? Y porque, entonces, le "comentamos" a alguien que escribe "estoy deprimido, ayúdenme" y no somos capaces de preguntar que le pasa a ese señor que tiene en la calle un cartel que dice "regálame una moneda, ayúdame" ¿no son, acaso, contenidos similares con soportes distintos?


Soy una convencida de la multipolaridad de las cosas pero también soy una convencida de que cuando algo en vez de darte, empieza a quitar, hay que saber decir basta.

Y, cada vez, me pasa con más frecuencia, que este espacio me quita (últimamente el sueño porque no sabía de que escribir y uno cree que tiene la necesidad de escribir) en vez de darme.

Que yo misma, en él, quito (le estoy quitando su tiempo) en vez de darle (algo a usted, a vos).

Lo que dan las cosas, personas, espacios, momentos nunca es eterno.




Pd. Les dejo un video que me muero por compartirles hace tiempo, pero que no sabía que ponerle así que no le pongo nada. Es Manuel García tocando una versión de Santiago de Chile de Silvio Rodríguez con un arreglo de "The Wall" de Pink Floyd que tocó en el aniversario de 100 años del natalicio de Allende. Una joyita.

Pd2. Espero alargar la reflexión luego, queda pendiente mi posición sobre el insufrible twitter y mi batalla resistente contra facebook, en todo caso por el momento, sobre estos dos instrumentos, sé que me estoy perdiendo algunas cosas pero que estoy segura que estoy ganando mucho más precisamente por perdérmelas.

Pd3. El asunto de Kamchatka es similar pero con otro argumento, más teórico, corresponde al experimento que ese espacio representa, al lugar al que quiso pertenecer. El novísimo "espacio público" se acerca más a una quimera que a una realidad. Hay que terminar de cerrar el círculo, hay que ser sinceros, pero cautos a la vez.

4 Comentarios:

At 7:28 p. m., Blogger La Vero Vero dijo...

Me acabo de releer y confirmo que soy una extraña combinación de tradicionalista fascinada por la tecnología.

Responderé pronto sus comentarios.

:)

 
At 12:04 a. m., Blogger CUCHITA dijo...

mucha gente se deja arrastrar por la ilusion de internet creo que todos pasamos por eso
saludoss

 
At 8:03 a. m., Blogger Koya Loco dijo...

el internet es mas barato que un psicoanalista! :) Sin dejar de ser peligroso y adictivo
salu2
K.L.

 
At 7:25 p. m., Blogger La Vero Vero dijo...

Cuchita: Si pues pasa, la cosa es no estacionarse en esa etapa, yo lo encuentro peligroso. Saludos!!!

Koya: Buena definición y sabia...a veces necesitamos parcharnos el ego y a veces sólo ser leídos/escuchados. Saludos!

 

Publicar un comentario

<< Home