martes, abril 21, 2009

Requiém por el insomnio


(..nos hacían las noches tristes y los días felices...)

Esto de esperar toda la noche para poder estar a solas con el mundo mientras en otro lado del planeta ya están todos amaneciendo para concurrir a su cita diaria con él.

Y no hay realmente cuando conocer el silencio, como re-conocerlo, si no lo conozco (aunque me diga lo contrario). No hay cuando hablar con el mundo, aunque se tenga inyectado en las venas todo el insomnio del mundo.

Pero no me rindo y después de mi cita diaria conmigo – o, a pesar de ella-, después de cumplir con mi condena cotidiana de ser social, soy individual --o trato de serlo porque siempre estamos conmigo-- y vuelvo a escapar de la vista de todos (la del espejo es la que nunca rehuye). Y así, nosotras buscamos quedarnos a solas con el mundo, tipo 5 a eme; a ver si nos acorta el camino, nos cumple la pesadilla y nos muestra quien soy.

Sin embargo sólo me entrega preguntas y más preguntas (--cada día preguntas--). Preguntas que no conducen a ninguna parte. He paseado ya por esta espiral. He vivido ya este des-andar y aún así me asombro, he pisado varias veces mis huellas y sé que este camino lleva a todos los caminos y, que todos los caminos llevan a las respuestas que ya conocía, todas agotadas.

Y amanece, otra vez el día plagado de muerte y la noche envuelta en preguntas; mientras el mundo insiste en no quedarse a solas conmigo y mis respuestas, irónicas, me miran: ya tienen arrugas.

2 Comentarios:

At 4:29 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Tanta soledad no nos está llenando.

Han sido horas con mi ausencia (aún no logro encontrarme), minutos contando las nadas, agotado y cansado de girar las manecillas de mi City-Zen a la inversa.

Muy poc@s han compartido conmigo en el interior de este frìgido instante, pero todos hemos estado ahí (extrañando al dejavú) cuando asentimos la cabeza exhalando (a) un pasado/estado/presente. Ahora cabizbajo, de tanto nadar a cuestas, desfallezco en repris simultaneo.

Mas hoy no se si seguiré quedandome en mi sofá, sentado a la espera de algúna pulsación ajena. Hoy no se si seguiré aguardando por los latidos de este corazón enfermo, deshauciado. Hoy no se si seguiré tratando de madrugarle a este espíritu de puchos y de colillas en humo fosforecente. Pues será mejor -mañana nomas- entonces, que habrá que continuarle a esta pesadilla vital insomne. Así nos daremos un chance para re-vivir... Puede que ya -de pronto- despierte este (nuestro?) Fénix interno.


IV - MMIX
Choqueyapu River
Ciudad de Nuestra Señora de La Paz

 
At 7:07 p. m., Blogger La Vero Vero dijo...

Anónimo: Que días aquellos, en que la soledad nos empalagaba hasta el hastío, nos llenaba, nos habitaba, nos poseía.

Saludos.

 

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