Constituyente vs. Mundial


Frío de julio en la punta de los dedos de los pies, bolero futbolero en la computadora. Susurra: Todo score es volteable. Pienso: parece ser cierto, memoria (de corto plazo). Últimos dos domingos. Veamos:
Hubieron/hubimos quienes antes del 2 de julio lamentábamos un score como este: Constituyente 0 – Mundial 1. Sin embargo (y sobre el tiempo de alargue) la victoria masista consolido un gol anunciado, que todo buen “sangre azul” festejo en sus silencios.
Aunque algunos políticos (monolíticos) y analistas (fatalistas) se resistan y adopten una oxidada actitud bulímica -tragarse todo para vomitarlo- respecto a los resultados. Aunque se empeñen en hacernos creer que la realidad es la verdad. El gol fue dicho, el ganador: el cambio.
Por otro lado, en la misma última semana se vio decaer la razón primitiva del juego de millones -no de dólares-: el corazón. Mientras por estas coordenadas no dejaba de doler el latinoamericano que todos llevamos dentro y los ojos fatigados de millones seguían una final más, que no todos hubiéramos querido ver.
Pienso luego de la resaca futbolera/electoral y concluyo: los resultados no mienten. Constituyente 1 – Mundial 0.
Sin embargo, esta claro que todo score es susceptible a un cambio, en cualquier minuto, lo cuál solo nos demanda mas corazón sobre la pelota y sobre la conciencia.
Hubieron/hubimos quienes antes del 2 de julio lamentábamos un score como este: Constituyente 0 – Mundial 1. Sin embargo (y sobre el tiempo de alargue) la victoria masista consolido un gol anunciado, que todo buen “sangre azul” festejo en sus silencios.
Aunque algunos políticos (monolíticos) y analistas (fatalistas) se resistan y adopten una oxidada actitud bulímica -tragarse todo para vomitarlo- respecto a los resultados. Aunque se empeñen en hacernos creer que la realidad es la verdad. El gol fue dicho, el ganador: el cambio.
Por otro lado, en la misma última semana se vio decaer la razón primitiva del juego de millones -no de dólares-: el corazón. Mientras por estas coordenadas no dejaba de doler el latinoamericano que todos llevamos dentro y los ojos fatigados de millones seguían una final más, que no todos hubiéramos querido ver.
Pienso luego de la resaca futbolera/electoral y concluyo: los resultados no mienten. Constituyente 1 – Mundial 0.
Sin embargo, esta claro que todo score es susceptible a un cambio, en cualquier minuto, lo cuál solo nos demanda mas corazón sobre la pelota y sobre la conciencia.


Kamchatka : Un lugar para resistir.

4 Comentarios:
Que score mas se podía esperar...mi queridísima sangre azul.
Otra vez somos MAS mon cher ami. :)
la cheqa también analizó los "scores" (puto inglés no sé cómo se escribe!!), así que le invito a visitarme...
Me doy la vueltita inmediatamente :D
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