martes, mayo 23, 2006

En nombre de la Tierra - Vergílio Ferreira [OPN]


Te perdono - Noel Nicola (cantada por Myriam Quiñonez)

"Lo que no te perdono
es haberme besado
con tanta alevosía
tengo testigos:
un perro
la madrugada
el frío.
Y eso si,
que no te lo perdono
pues si te lo perdono
seguro que lo olvido"




Por último – y para terminar con esta suerte de homenaje a Ferreira- debo. DEBO. Referirme al “En nombre de la Tierra”, que como reza la descripción del mismo texto es un libro lúcido y terrible sobre la vejez, el amor vivido en términos absolutos y la capacidad de la palabra para crear. En el que retrata a través de los recuerdos de un hombre anciano recluido en un asilo toda una vida de amores, todo un pasado de familia y de, vamos, esas cosas que si son trascendentales. El autor se empeña durante toda la obra en: Recuperar lo imposible de cuando amó y no de cuando el amor se hizo posible. Recurre, como es el estilo de Ferreira, el espacio infinito y totalmente poderoso del recuerdo en el que el anciano –al que incluso recurre dentro de lo que va recordando, no solamente para hacerlo- convoca a la mujer amada: Me gustaría tanto verte. En cualquier edad de la vida, que estarías en todas, porque en todas tengo necesidad de amarte. Pues sabe bien que la felicidad no es lo que nos pasa, sino lo que pasa en nosotros por ese pasar.

En las interminables/infernales noches que pasan en el asilo nuestro hombre cuenta una máxima, que probablemente es la que mejor resume el libro, dice: El amor es eso, querida, acumular al principio para poder ir gastando durante el resto de la vida. El uso de esos restos compone en su totalidad la novela. Un libro en el que uno se reconoce, pues – y redundando- los recuerdos los tenemos todos, esos morrales de imágenes, palabras, lugares, olores y personas que nadie más que nosotros conserva, son – aunque no los veamos- la constantes diaria (cuál motor). Después de todo: Se está bien allí, en el recuerdo.
(Los textos en cursivas son del libro "En el nombre de la Tierra" y la cancioncita la pusé por aquello del recuerdo, del perdonar y olvidar y del no querer hacerlo)

2 Comentarios:

At 3:37 p. m., Anonymous Luis dijo...

Que bien lo dices vero vero verito, pues yo tambien tengo testigos, un perro, la madrugada y el frio. Jamas me prestaste el libro.

 
At 3:38 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

jajajjajajjaja
jajajajajajajja
ay me hiciste reir
especialmente porque no hacía frío (mucho)
Tengo muchas mas promesas que hacerte. Besos

 

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