lunes, octubre 30, 2006

Nuestro 16º lugar

Las buenas nuevas en torno a la democracia en Bolivia, usualmente son pocas. La última publicación de Reporteros sin Fronteras (RSF) anuncia que el irreverente y malportado corazón de América del Sur (léase nosotros) ocupa un cómodo lugar 16 en el ranking de países que gozan de libertad de prensa. Que tal? Primeritos hablando de naciones latinoamericanas.

Veamos un poco de que trata este rankeo. Data del año 2002, se lo realiza a través de un cuestionario, que es llenado por miembros afiliados a dicha organización (periodistas, comunicadores, juristas, defensores de los DDHH, instituciones que trabajan por la libertad de prensa) en los que se evalúa temas que van desde la muerte, persecución, amedrentamiento, clausuras injustificadas de medios, hasta aspectos legales (leyes, normas, decretos, instancias judiciales) que velan por la libertad de prensa en cada país del mundo. Los espacios que ocupó Bolivia cronológicamente son los siguientes: (2002 – 48º lugar, 2003 – 51º lugar, 2004 – 76º lugar, 2005 – 45º lugar, 2006 – 16º lugar).

La noticia es buena, sin duda. Y las repercusiones interminables. La peculiaridad viene del asunto aquél de que hay que defender aquello que está en peligro. Todo bien. En este caso la libertad de prensa, por eso la creación de instancias como los Reporteros sin Fronteras.

Pero que pasa cuando estas instancias se vuelven escudos de empoderamiento, y este empoderamiento se torna peligroso para los otros actores del suceso comunicacional de cada día, en este caso, el estado, y los consumidores (ojalá ciudadanos totales)? Que debemos hacer? Instancias de defensa de aquello que esté en peligro? Es decir, la dignidad, la inteligencia, la gobernabilidad, la democracia (¡!) por mencionar algunos.

Es cierto, existen los derechos humanos y entre ellos el derecho a la información y a la comunicación vienen emergiendo cada vez con más fuerza, sin embargo en la práctica –y también en teoría- los mismos funcionan para proteger al ciudadano (consumidor de información) del estado. La pregunta: y al estado, quién podrá defenderlo? Es que el estado necesita, ante los sucesos actuales que alguien lo defienda?. Vaya cuestionamientos.

Que curioso y paradójico. Bolivia se ve hacia fuera como el primer país latinoamericano en el que el poder constituido (objetivo) no amedrenta la libertad de prensa de los medios de comunicación y de sus actores. Sin embargo hacia adentro sigue rodando la interminable rueda, que a la cabeza del poder no constituido (subjetivo) amedrenta constantemente no solo al estado, sino también el espacio social y político del ciudadano, cuando no al ciudadano mismo.

Un afiche de Reporteros sin Fronteras dice lo siguiente: “Al ritmo con que matan a los periodistas en Irak, muy pronto tendrán que ir ustedes mismos a buscar la información”, es cierto hay problemas – y serios- con la libertad de prensa en el mundo. Pero los flamantes primero no abusemos pues, no vayamos al suicidio, que en este libre país conozco más de uno que va en busca de información por si mismo. Libertad de decencia, la llaman. De todas formas buenas noticias, uno hasta les cree, pues no es raro que seamos de los primeros en el rankeo “sin fronteras”, porque literalmente -y salvando excepciones-, no las tenemos.

14 Comentarios:

At 7:34 p. m., Blogger Marco dijo...

Señorita! que pertinente comentario/reflexión. Somos ya un coro (lo dije creo en "televisión deja de mostrarnos tu poto") y tenemos que cantar. ta muy bien lo de la libertad, pero no se olvide que la prensa tiene un límite: nuestros derechos.
Besos millones.

 
At 8:24 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

La libertad de opinión ilimitada e irrestricta es un derecho fundamental. Cualquiera que lo niegue solo puede hacerlo desde el supuesto de que posee la verdad absoluta y ¿quién puede decir que posee la verdad absoluta? ¿la izquierda, Marx, Evo Morales? Si un Estado no posee la capacidad para soportar una libertad de prensa que eventualmente lo aportille cotidianamente (con argumentos falsos o verdaderos), es un Estado sin poder. Y un estado sin poder se verá tentado a usar la fuerza, cual marido impotente golpeando a su mujer. En ese caso es mejor mirar al Estado y preguntarse el por qué de su debilidad . Además la recepción del mensaje de los medios posee escasa influencia en el cambio de opiniones de las personas como se a demostrado en innumerables estudios electorales. Como comunicadora debieras saberlo Vero, la recepción del mensaje está selectivamente determinada por el contexto de tu "mundo de la vida", y no por la potencia del mensaje en sí. Pensar lo contrario sería substantivizar las comunicaciones.

 
At 3:29 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Marco: Pues si como coro cantamos, namás que la canturreadas no se me da mucho, así que mejor escribimos nomás.

Anónimo: Estoy totalmente de acuerdo con tus apreciaciones, y claro es cierto que muy pocas veces los mensajes de los medios influyen directamente en el resultado electoral (Evo, Autonomías, Lula por irnos a lo más próximo). El dilema no está en que no influyan o lo hagan (algunas veces lo hicieron: caso Rocha) el punto es que la existencia de los excesos en la comunicación no se determine por su grado de efectividad. Es decir, no porque no tengan grandes efectos, quedemonós tranquilos y que existan. Porqué por su misma naturaleza de derecho tiene que estar enmarcado en ese ámbito " de los derechos" y saber que no es el único, que tiene/debe convivir con otros derechos. Es cierto que el estado tiene que ser fuerte, allá el quién lo defienda o verá él como lo hace (solo planteó la inquietante interrogante, porqué alguna vez que intentó hacerlo con sus armas - legales - no lo ha logrado, pero que lo resuelva el gobierno de turno, este u otro). Que digan lo que quieran, pero que respeten su cuna (el derecho del otro) a mi me faltan al respeto (con sus excepciones), por eso mi conciencia me lleva a hacer este tipo de simples comentarios. Yo defiendo la libertad de prensa como razón de hacer, no como excusa de haber hecho.

 
At 8:55 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

El que acude a los medios de comunicación en busca de "la verdad" o de la información "verdadera" está acudiendo al lugar equivocado. Solo la pluralidad de opiniones motivadas por los diversos intereses y puntos de vista nos puede aproximar a algo parecido a eso, y no hay nada peor para el acceso a esa pluralidad de visiones que anteponer su existencia al derecho del ciudadano de ser informado con "la verdad" porque ese derecho tendría que ser administrado por alguien. El administrador de derechos por excelencia es el Estado y eso implicaría que tal organización tendría que definir lo que es la información verdadera y lo que no. En lugar de acallar (o regular) a las voces existentes, por suponerlas parciales, multipliquemos las voces, o mejor dicho, diversifiquemos la escucha. Te recuerdo que los mismos alegatos contra la prensa que hoy en día hacen los del gobierno del MAS fueron hechos de forma calcada hace cinco años por el entonces ministro de "información" Walter Guiteras. Posteriormente lo hizo también Sánchez Berzaín, cuando directamente ordenó dinamitar una estación de radio y confiscar una edición entera de El Pulso con el argumento de que entregaba información incompleta, vulnerando el derecho de los ciudadanos a la "verdad". Es por eso que el derecho a la libertad de expresión irrestricta es basal y no puede subordinarse a ningún otro, ni siquiera al derecho a la información verdadera porque nadie puede hacerse cargo de administrar ese derecho sin caer en la parcialidad.

 
At 5:30 a. m., Anonymous Ericka dijo...

Amiga, comparto contigo tu opinión, no sé mucho de derechos, no se mucho de casi nada en realidad, pero se lo que me molesta, la subestimación del público. Un abrazo gigante, el domingo conviteamos?

 
At 4:00 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Anónimo: Agradezco, sinceramente, tus apreciaciones, das unos ejemplos bastante ilustrativos. Sin embargo sigo creyendo que la regulación (en cualquier forma, autorregulación, por ejemplo) es necesaria, lo cuál no es sinónimo -ni mucho menos- de acallamiento, creo que ese es el reto. La pluralidad de "verdades" es necesaria, pero insisto DEBE hacerse en el marco de su propia naturaleza, los derechos. Dejo una cita de Sartori, que viene bien al tema en cuestión: "La libertad de pensamiento postula que el individuo pueda abrevar libremente en todas las fuentes del pensamiento y también que sea libre para controlar la información que recibe en forma escrita y oral; y ello carece de valor si no está basado en un anhelo de verdad y respeto por la verdad: la verdad de lo que efectivamente sucedió, de lo que es cierto que se haya dicho o escrito. Si falta la base de este valor - el respeto y la búsqueda de la verdad -, la libertad de pensamiento fácilmente se convierte en libertad de mentir y la libertad de expresión deja de ser lo que era. No podemos impedir de modo alguno que la libertad de pensamiento y de expresión se transformen en libertad para propagar lo falso; no obstante, tenemos el derecho y también el deber, de pensar mal." El tema es tremendamente multifacético y acá estoy para el debate, un saludo agradecido por los comentarios.

Ericucha: Querida, nop no nos vemos el domingo, la salud me anda jugando malas pasadas, y una pre carnavaleada puede terminar conmigo. Eso si, a ponerse las botas desde diciembre, bailen por mi más, y gracias por las visitas.

 
At 4:14 p. m., Blogger cheqa dijo...

yo creo que la noticia es buena siempre y cuando sea bien manejada...por ejemplo en mi país si hay libertad de prensa pero de la pagada...es decir puedes ser el mejor reportero, hacer el mejor artículo que si al dueño del canal no le gusta ni modo, no va...y es ahí cuando se debe recurrir a las páginas virtuales de palabras independientes...aún no los han metido presos por eso sé que aún hay "libertad" pero depende también de quiénes observamos esa info..no es lo mismo aguantarse las mentiras a determinar "hasta dónde debemos aceptar las verdades..."

abrazos periodísticos desde mi cheqa..

 
At 9:16 p. m., Blogger Estido dijo...

De hecho, la noticia es buena, sobre todo, porque proyecta una imagen de nuestro país distinta de la habitual. Sin embargo, como bien reflexionas, esto tiene también sus sombras; hya tanta libertad, que se puede insultar al presidente sin el menor sonrojo; y aunque el presidente merezca ser insultado, no se debe olvidar que él es, precisamente, el Presidente; es decir, aquel a quein hemos (o han) elegido por mayoría para dirigir este país. Esto, sólo por citar un ejemplo. Muchos casos se han visto en los que la honorabilidad de las personas ha sido dañada en primera plana, y como para reparar el daño cometido, los medios de prensa publican una satisfaciión y aclaración en un desapercibido recuadro de laguna sección poco leída. Obviamente, si yo fuera uno de los dañados, y reaccionara (naturalmente) ante tal atropello y falta de ética, rompiéndole la cara al malnacido periodista, nuestro país pasaría a la posición 97.

 
At 2:17 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Vane querida: El asunto mediático nos preocupa, por lo visto a todo el continente. Sé bien que tu eres una de las tantas buscadoras y generadoras de información "alternativa". Y así está la cosa ahora. Un besote.

Estido: Buenísima tu ilustración final, pero ni se te ocurra materializar tremenda locura, sufrirías un linchamiento de talla mayor, el mediático. Un abrazo.

 
At 5:35 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

El anhelo de verdad y la verdad son consas distintas. Justamente es el anhelo de verdad lo que debe hacer que la libertad de prensa sea irrestricta. Si sólo la verdad se comunicara, probablemente no comunicaríamos nada, porque ¿quién tiene la verdad? No estoy de acuerdo en que regulen la comunicación y los medios arumentando que defienden mi derecho a la verdad.

 
At 1:57 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Anónimo: Pues algunos creo que si lo estamos. Aunque claro nunca seremos todos, eso mismo es parte de la democracia pues. Un saludo

 
At 3:24 p. m., Anonymous luis dijo...

señorita, he quedado conmovido con su llamada...y justo hoy leí este post...siga su camino, se lo merece y libre esas batallas diarias por lo que cree....sabemos quie puede, yo se que puedes...

Besos

 
At 5:55 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

Así es. La democracia es el intercambio libre de opiniones y puntos de vista, en "anhelo" a la verdad, en un proceso constructivo de discusión crítica de argumentos. Eso es muy distinto de regular a través de la categoría jurídica de derechos, garantizada por un ejecutivo encarnado en una administración burocrática, aquello que debe ser tildado de verdad y aquello que no. El aprendizaje no se logra prohibiendo las opiniones erradas, sino asegurando el libre ejercicio de la recepción y la crítica de las mismas.

 
At 6:38 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Lu: Los caminos de la vida...buaaaaa jajajjaja ya ando mejor che, peor que la tristeza es la rabia creo, pero es más motivadora, ni modo a segir librando batallas cada minuto, cada segundo, desde cada trinchera, te extraño harto che...hoy me dió extrañitis por mis hombres...todos estuvieron conmigo hoy...besote.

Anónimo:Aún tenemos puntos en desacuerdo. Nunca hable de términos jurídicos soy devota de las autoregulaciones, de las introspecciones y pues de los DDHH, hay que saber interpretarlos, hay que saber crear mecanismos, no hay que bajar ni los brazos, ni la guardia, insisto en defender mi espacio, pero creo que este diálogo democrático nos lleva a cada vez más coincidencias, quién sabe...en fin...es miércoles y toy súper cansada. Saludos.

 

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