miércoles, noviembre 22, 2006

El día en que murió el diálogo

La democracia patas arriba, eso es lo que es. Tenemos (mala) suerte de vivir en este tiempo, con sus peros, tiene cosas alucinantes; – que no dejan de incitar algunos morbosos placeres – por poner un ejemplo: quién diría que algún día veríamos a un Doria Medina en huelga de hambre, o a la gente de la CAO y de Confeagro bloqueando caminos y provisión de servicios. Nuestra política tiene de todo, menú completo. El MAS los (a)rodillo.

Recapitulemos.

Durante la última veintena de años, el panorama deliberativo del país no ha hecho otra cosa que estereotipar la imagen que podemos tener de nuestra democracia. A tal punto que tenerla patiarriba (y a nosotros con cara de circunstancia) nos hace pensar que estamos bordeando los límites que nosotros mismos le hemos puesto.

Tal vez volteando un poco la tortilla, podamos todos comprender (actores y/o espectadores) que las arenas decisivas de nuestras vidas y destinos terminan siempre reduciéndose a una pulseta por el poder que, con sus miserias incluídas, poco ha cambiado. Pues, con gustos y conveniencias propias, todos hemos acomodado a nuestro favor el discurso democrático; y nuestra cultura política, su fiel lazarillo, no se queda atrás. Este intento, por supuesto, no es la excepción.

Sin embargo, si en algo básico deberíamos estar de acuerdo es en los valores que componen una cultura democrática –que debería ser madre y no hija (reconocida a conveniencia) de nuestra cultura política- y entre ellos como uno de los más primordiales, a las acciones deliberativas, al diálogo pues.

Porqué si bien muchas cosas están cambiando en el país, en el marco de la legitimidad, muchas otras no han cambiado nada, ni parece que quisieran hacerlo, nuestra maleada práctica política por ejemplo nos hace pensar que no eran precisamente los políticos los podridos (con hartas excepciones, pero salvando a la generalidad) sino que nuestra política es la que está podrida (que no es lo mismo que nos tenga podridos).

Y así en un ámbito de descomposición, podemos (no) entender que los fines y actores han cambiado, los caminos/prácticas para nada. Y surgen un sinfín de preguntas, pero ocupémonos de una por el momento: la comunicación es un insumo para la política? Porque a saber, para marketearla, lo es. Para denunciarla, comúnmente. Para emitir mensajes ideológicos, la mayoría de las veces. Pero para actuar de premisa básica en su (de) generación, casi nunca. La comunicación y la política se reúnen varias veces y en varios ámbitos, sin embargo parece que no asistieran a su más importante reunión, al génesis de la política y democracia. Un simple diálogo.

9 Comentarios:

At 2:40 p. m., Blogger cheqa dijo...

pero si me parece leer la historia de mi país..
que latinoamerica sangra..la hemorragia nunca para..

abrazos pidiendo libertad desde mi cheqa..

 
At 4:37 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

La comunicación, el diálogo, no soporta incoherencias. Volcar la tortilla puede ser interesante como interpelación, como la pista que nos permite descubrir prácticas "podridas", pero no es suficiente. Creo que es hora de pasar de la descripción a la prescripción.
Me gusta tu blog, lo estaré visitando. ¡Adelante!

 
At 6:58 p. m., Blogger Marco dijo...

El diálogo y las patas arriba. Já, dá risa y miedo, pero es cierto.
El diálogo en bolivia en una cosa muy complicada y extraño.
(Leíste la "diatriba contra el diálogo" que escrbió sexeni?)
Te la recomiendo.
Besos.

 
At 10:42 a. m., Blogger Vero Vero dijo...

Cheqa amiga: Compartir nuestras vidas nos hace ver (y no es la primera vez) nuestras similitudes como países. Una cosita más, tu cheqa ya es libertad.

Daniel: Tienes toda la razón, mientras se generen o generemos espacios de cambio,haremos algo al que el denominativo "suficiente" le quedará pequeñisimo. Lo sé. Se hará. Bienvenido y gracias.

Querido Marco:El diálogo es pues un sujeto extrañísimo por estos lares. (Sip, leí la diatriba, el Joseph Lewis de alguna u otra forma me encuentra (o lo encuentro?), cuando de lectura se trata)Abrazos.

 
At 8:53 a. m., Blogger Juan dijo...

Querida vero vero: La verdad que ya hace mucho, es más, creo que nunca he pensado la democracia como lo cierto de lo que pretende. Es que creo que nunca hemos sido libres y que las personas que surgen y dirigen el actuar de nuestros países (digo nuestros porque te escribo desde Argentina) responden a un núcleo minoritario que tiene la formula ya concebida mucho tiempo atrás.
Desde el surgimiento de la historia de mi país es que estamos sometidos al mandato del “establishment”, y por supuesto tocándonos la peor parte. Creo que esa categoría la poseemos todos los países latinoamericanos.
Democracia creo que no existe y si una de las peores dictaduras, que es la del intelecto. Ahí nos dan con los garrotes más fuertes. Nuestros dirigentes son fieles trabajadores de aquella macabra logia que pretende, en son de sus privilegios, gobernarnos soberbiamente para la conveniencia de sus necesidades. Ahora si hablo por los dirigentes de mi país, porque no conozco muchos de los otros.
Te aseguro que cada vez se hace más difícil vivir bajo las reglas de esta mentira, y que los medios sigan alimentando la mentira, y que sigamos paralizándonos por encontrarnos solos, que nuestra generación se preocupe por cuestiones demasiado frivolas, y que el problema de fondo quede como una cuestión pasada, la cual enterrada en el olvido tranquiliza los caminares.
Bueno, simplemente agradecerte por los escritos, y a la coincidencia por encontrar tu blog. Espero visites mis pensamientos, desde argentina un afectuoso saludo…

 
At 1:24 p. m., Anonymous V dijo...

alguien a quien admiro mucho propuso hace poco que en tiempos donde es más fácil subirse a la violencia, hay que ser radicales por la PAZ... es una provocación al diálogo...
un abrazo,

 
At 2:16 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Juan: Vaya, me sorprenden bastante algunas de tus apreciaciones. Ojalá la dictadura del intelecto existiera y es más nos dominará, de esta forma probablemente algunas de las acciones gubernamentales gozarían de un tilín de coherencia que tanta falta nos hace al tiempo de gobernar pueblos como los nuestros, simple lógica, simple diálogo. En el caso de los dirigentes de un país como Bolivia, te sorprenderías de ver como han cambiado las cosas y como menciono en el post, los actores. Sin embargo hay algunas cosas que no cambian, cosas que tienen que ver más con ciudadanía, cultura, el accionar de todos nosotros respecto a algunas cosas. Lo de que nuestra generación piense solo en cosas frívolas, mira que te sorprenderías como la esperanza va convirtiéndose en semilla en este mundo que es el blog, pero por supuesto que hay gente que piensa en sus banalidades, como nosotros pensamos en las nuestras, las de estar escribiendo estas letras, total cada uno hace su luchita, lo importante es hacerla no?

Realmente que linda coincidencia y gracias por la visita.

V: Tocasha, Amén...
Otro abrazo

 
At 3:47 p. m., Anonymous Manuel dijo...

Un buen lugar para debatir. Buena noticia. Unas observaciones: no estoy de acuerdo en que sea nuestra política la podrida, me parece un juicio amplio y severo.¿Qué política está podrida? ¿La insitucional? ¿La de la sociedad civil? ¿Ambas? ¿Cómo se efectúa tal diagnóstico?. Queda mucho que decir ( a favor y en contra ) del diálogo......Saludos

 
At 6:21 p. m., Blogger Vero Vero dijo...

Hola Manuel, evidentemente es un juicio amplio (por lo que lleva detrás y espera por delante) y severo (porque es la forma en la que se hacer las cosas) sin embargo no pretendo que tenga ningún tipo de validez de otro tipo que la subjetiva, pues es solo una simple apreciación. Que ojalá, solo demuestre mis carencias al momento de juzgar y no una realidad, ojalá. Gracias por la visita y pues si, hay muuuuuuucho que decir acerca del diálogo, ese formador de culturas que genera espacios comunes, por tanto vitales.

Ah! y lo de política podrida iba de forma institucional y desde el ejercicio de la ciudadanía, pues como digo los actores son otros y otros ahora, habrá que pensarlo no? A dialogar, entonces.

 

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