lunes, julio 07, 2008

Trois


Ya no podía más. El vino anoche ganó la batalla, por lo tanto, hoy, no puedo ofrecerte mis letras más frescas, quizás no lo sepas, pero mi objetivo es regalarte mis letras-mañana en este andar/amar, cualesquiera, las desordenadas, las pensadas, las soñadas, las que vengan. Bueno, anoche me perdí en el fondo de un par de botellas de vino, así que hoy me/te incumplo y te entrego letras un poco más contaminadas, pero no menos amorosas. Volvamos al vino, es decir anoche, alguien, por quien en otro tiempo me hubiera arrancado el corazón, me dijo –sin anestesia- te estás volviendo una mujer común. Hubiera preferido que me mate. ¿Una mujer común? Respondí agresiva: ¿te parece que una mujer común estaría haciendo lo que hago yo? Por supuesto que no, respondió, pero has cambiado muchísimo estas semanas. Respondí frustrada: tenemos que hablar.


Me dí cuenta de mi belicosidad (soy una guerra andando, todo un campo minado) se lo dije, le pedí disculpas, le dije que si, que había cambiado mucho, que veamos fotos, 2005, 2006, 2007, teníamos tanta historia, nos develamos, mutuamente, tantos secretos, cosas que no dices a su tiempo. Respecto a él, nuestro final esta llegando, lo veo, sus dedos ya no estremecen mi espalda, su boca ya no me llama, pero esto es ya desde hace tiempo y estamos en cuenta regresiva, y esto tiene que ser fugaz porque se está enamorando de mí, al nivel de que me ha prometido fidelidad y eso es ya mucha cosa. Me causa ternura pero a la vez rabia: amar a destiempo ¿acaso hay algo más terrible? Debería tipificarse como un delito de lesa relación. Pero no hay marcha atrás, esa sonrisa que lleno mis mañanas va a partir pronto de ellas.


Ahora, quizás lo que más me inquieta, es que él tenía razón yo ya no era la misma, no me molestó que me acusara de ser una mujer común, me asustó no ser la misma, peor aún, no ser mañana yo. Y tu tienes que ver todo y nada con esto, que pasa si mañana dejo de ser yo y tus ojos de amanecer ya no reflejan mi vida, si dejo de amarte sin límites ni tapujos, si empiezas a ser, sólo, parte de mi prisión de recuerdos, en la que mañana (no) seré si en mí no existes. Ah…que terrible pesadilla-condena. ¿Cuándo habré de partir? ¿Cuándo habrás de partir de mí? Por eso no quiero llegar a amarte, por la cuenta regresiva de tu partida. Carajo, me han oxidado tanto el corazón, que sus alas (que ahí están replegadas, lo sé) están tímidas, solo parten en/por/hacia ti.

No me gustan estas letras que plasmo, como ves, no tienen la frescura de la mañana, la inmediatez del abrir los ojos, ese espacio entre la realidad verdadera y la onírica, no; están hechas en la vorágine de la vida común-cotidiana, donde, te aseguro (aunque no lo sé de cierto) no pertenecemos. Voy a dejar de hipar estas tonterías, no me gustan. La conclusión: tengo mucho que aprender aún, mejor te beso ahora y parto a caminar este día.

3 Comentarios:

At 3:36 p. m., Anonymous Luis dijo...

Hay alguien que si mfue muy muy afortunado en su vida....

:-)

 
At 7:41 p. m., Blogger utópico dijo...

no seas tan asi, sete nomas como eres, yaaaa!

jajaja


que triste che... me dejaste pensando l aotra noche en esto, y bueno. no tengo nada que decir, solo que no busques respuestas... porque no hay, asi que no plantes preguntas... y vola o trata de hacerlo, que es lo unico que los jilgueros sabemos hacer.... medianamente bien.

saludos!!

 
At 7:31 p. m., Blogger La Vero Vero dijo...

Lui: Definitivamente, alguien es/fue muy afortunado en mi vida: yo misma, afortunada de vivirme :)

Utopo: Paceñitoy, no hay respuestas y sobran las preguntas. Lo que si hay son hojas y hojas en blanco, que debemos escribir cada día, sin caer; es decir: volando.

Saludangos!

 

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