Dejar ir y dejar venir
Este post promete ser largo, y tal vez hasta aburrido. (Y los dibujos, como siempre, son de Liniers)Resulta ser que los regalos este año fueron múltiples y maravillosos, mi gente -mi hermosa gente- esa que cree, que sueña, que lucha, que levanta el puño ha sido lo mejor de este año. Mis amigos y amigas, esa constante en mi vida que hace que mis días sean maravillosos, no me ha dejado un solo día sin descubrimientos y agradecimientos; la misma gente es la que me ha permitido hacer ofrendas constantes a todos y a todo, durante todo el año. Sin embargo hubo una persona, que fué lo mejor de mi 2006, un descubrimiento hermoso, un ser hecho de sonrisas, al que -lamentablemente- conozco muy poco. El 6 de diciembre escribí el primer poema que publico, era una exigencia a su presencia, necesidad de verlo, y es que siempre hubo una paradoja entre él y yo, pues yo...yo soy muy intensa y él...él es muy tranquilo. Y de alguna manera siempre fuí yo la que dió el primer paso, el primer riesgo, la primera palabra, las cuáles agradezco, pues a mi manera, en poquito tiempo fui tremendamente millonaria. Hace dos días me enteré que el no vendrá pronto, como yo pensaba, que no lo veré quién sabe hasta cuando, y si quiero seguir viendo su sonrisa, tendrá que seguir siendo en sueños: de ahí nació el segundo poema, lo escribí hoy. Y bueno no es para tanto, tengo todo lo que me diste, y te dejo partir, y sonrio. Te quiero (más de lo que te lo digo) y espero verte pronto.
AGUARDA (6/12/06)
Entrelé nomás hermoso,
la vida es así,
sino es usted, será otro,
que pase por aquí.
Así que decidamos de a buenas
que el tiempo, con todo puede.
Le entra usted
o le entro yo,
o así de plano,
le entro por los dos.
Y tras garantía de mi honra
asumo que usted es calmo mar
y yo explosiva pólvora
y nos echamos a nadar.
Y fundimos de una vez por todas,
nuestras materias primas,
y mientras la marea marea,
enredamos las olas.
Y de noche,
reventamos en tsunami,
para -al fin juntos-
brindar por el derroche.
NO VENDRÁS (30/12/06)
Aunque decirlo me mate,
la verdad es que no vendrás.
O me muera previamente,
es la verdad nomás
Esperancita vestida de enero,
lugares que no visitarás,
todos mis esfuerzos, mi tiempo,
el verano en que no estarás.
Lo malo de esta circunstancia,
-en todo caso lo peor-
es que ya no me alcanzan las ansias,
se me esta acabando el amor.
Y, para serte sincera,
cada día estas más lejos,
yo en la mía, tú en tu tierra,
los kilómetros ya son verdaderos.
Pocas cosas tuyas tengo en mis manos
y entiendo que debo dejarte ir
te tengo pendiente – también- mil regalos
que inventé ,como te soñé: a morir.
Hasta siempre agosto.
Hasta que vuelvas a mí,
-hasta siempre hermoso-
aunque no sea enero,
te esperaré en cada abril.
Y que como hace 48 años, sigamos haciendo patria a cada paso! cada primero de enero.
Salud! Pan! Amor! y Patria!





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