Un año Concienciobediencia
Así, casi sin sentirlo, Concienciobediencia, como espacio virtual, fue más que todo una trinchera de un proceso interno sumamente fuerte. Por ponerlo de una forma, los cimientos ya estaban, solo faltaba revocar. No sé bien ahora si el espacio nació del proceso o el proceso fue motivado por el espacio, ahora no me importaría, por eso ya no trato de averiguarlo. Pues este espacio virtual no me ha quitado más tiempo con mis amigos, me ha regalado más amigos, un compañero, un cómplice, una hermana y un compadre. Y si bien, físicamente, si me ha quitado más tiempo con gente “que se pueda tocar” siento que me he ganado ese tiempo para conmigo, que me lo debía, pues debe ser el año en que más he reflexionado en mi vida, quizás por la necesidad de escribir, por las ganas de no errar, o por el simple y animal impulso de comunicar.
Con este espacio he redescubierto mi amor por las letras y mi carrera, he entendido cuán imprescindibles son en mi vida. Y pues hoy, este espacio cumple un añito. Desde el tiempo en que Concienciobediencia se autodefinió (septiembre quizás) he estado publicando solamente intentos de poemas, intentos de artículos, y uno que otro ensayo; por ahí alguna paja personal. Pues desde ahora esto ya no será así. He decidido que Concienciobediencia va a ser un espacio más privado, ósea para que ustedes público, vean/lean mi mundo privado (todo mal no?). Pues, entre tantas definiciones acerca del blog, de la era del blog, leí por ahí a alguien que decía que el blog no es más que la democratización del ego, acorde a la afirmación solo publicaré las benditas diarreas mentales que denomino poemas, ensayos, crónicas y situaciones personales.
Así pues, he decidido, con el paso de un año y mi actual cambio de residencia y emprendimiento de nuevo proyecto de vida crear otro blog. Algo así como regalarme un blog (que top no?) y cerrar un ciclo con Concienciobediencia que tanto quiero. Voy a pasar todos mis artículos al otro blog, incluso los que no son de comunicación, para dejar mi lado más personal/sentimental acá y pasar mi lado guerrero a mi alter blog (que han dicho), pero además la idea del alter blog es dedicarse completamente al ámbito académico de la investigación en lo que se refiere a la comunicación, pero específicamente a la comunicación política y a la comunicación y democracia. En un principio el blog esta bien modestito, primero por falta de tiempo y luego, como es lógico por falta de experiencia, su forma física y de contenido se visibilizarán a medida que adquiera su propia personalidad. Y, por supuesto, los posteos serán espaciados hasta que adquiera su propio ritmo y yo mi propio sitio fijo desde donde escribir(les).
Y bueno, a ustedes, mis cómplices lectores (silenciosos, susurradores, habladores y hasta gritones) muchas, muchas gracias por haber sido parte de este intento y proceso. Los espero con el mismo entusiasmo en
(Aquí, apagamos velita, comemos anticucho, tomamos vinito y decimos Feliz Año Concienciobediencia!)


Kamchatka : Un lugar para resistir.








