Es un papalote, no un boomerang
(Voy a dejarlos unos días, primero me voy al carnaval de Oruro, a hacer las veces de macho caporal -saltarín cuál canguro-; y luego me voy con parte de la tropa paceña a ver al buen Silvio; aunque hoy piense que no me alcanzan las fuerzas para tomar esos buses, son los planes que tenía, antes de conocerlo. Así, con el almita en las manos, parto. El título del post responde a aquello que escribes por escribirlo o lo haces esperando respuesta, cuando muchas veces uno se miente. No quiero mentirme. Quiero que esta conversación sea un tesoro que se lo lleve el viento cuál papalote, no un boomerang, que a la larga puede lastimarme. Alguien me dijo: que la única mochila que te lleves sea de ropa, no de otras cosas. Y tiene razón. Nos vemos en unos buenos días, si mis dedos no se escurren en alguna parte del continente)
Hola
¿Cómo estás?
Bien, en lo emocional bien. ¿Y tú?
Bien
¿Sabes que no pude dormir?, sufro de insomnio y anoche soñe contigo, por eso te llamé
Yo también quería hablar
¿Qué pasó la otra noche?
¿No lo sé, tú?
Tampoco
¿Raro no?
Rarísimo, pero ¿estás bien?
Si, bien. Pero ¿sabes? Si hubiera sido otro momento, yo hubiera...te hubiera buscado con todo.
Yo también. No sé. Una semana antes
O un día antes…
Si.
Bueno, pues ya pasó no? No es el momento
No, no es el momento
Y si…llegaras a ponerte celosa?
Arreglaré mis rollos sola no?
Y si…llegara a ponerme celoso?
Arreglarás tus rollos solo no?
Tienes razón.
Si, es lo que fué pero también es lo que no será.
Si. ¿Que pena no?
Una pena
Es triste
No, es tristísimo.
(El problema en ese momento, fue no saber lo triste que podía –realmente- ser)


Kamchatka : Un lugar para resistir.








