De la semana pasada
(2 artículos -o intentos de-, sobre algunas percepciones acerca de lo acontecido la semana pasada)
El efecto Alasitas
La verdad es que nunca me había percatado de la tremenda afinidad de la actual cámara de senadores con la idiosincrasia paceña hasta el anterior miércoles, día en el que se eligió de presidente de la cámara alta un senador de alasitas haciendo honor al día del Ekeko que se celebraba ayer en la ciudad de
Cuando me refiero al señor Villavicencio como un senador de alasitas esta claro que no hago alusión a su talla física, empero si a su talla representativa. Y es que los motivos para preocuparse no son pocos; la democracia, como sistema político, se balancea en el entendimiento de las mayorías y minorías, se entiende que las mayorías deben gobernar, esto sin olvidarse y respetando siempre los derechos de las minorías. Hasta donde mi ciclopédica ignorancia me permite entender, la democracia no tiene como voluntad de existencia el gobierno de las minorías respetando a las mayorías (en esta figura apoyada por ellas). Parece ser que las voluntades democráticas no solo no se configuraban en el imaginario colectivo que hizo que en 1989 terminara gobernándonos, por 4 años, la minoría; sino que actualmente parece ser que el imaginario colectivo de la cámara alta tampoco tiene dichas voluntades configuradas, pues tenemos en la presidencia, por un año, al único senador de una fuerza política, esta vez de forma ilegítima.
Porque ilegítima? Veamos. El señor Villavicencio obtuvo 4,740 votos en la última elección en el departamento de Pando, esta claro que este departamento tiene todo su derecho, en democracia, de elegir a sus representantes departamentales (2 por mayoría y 1 por minoría), así como todos los departamentos. Pero la lógica representativa de la cámara alta del órgano legislativo, a su vez, concibe que su presidente (el tercero en la sucesión presidencial) tiene que ser representativo de una voluntad nacional, esto a través de la voluntad de la mayoría de los votos de los senadores. Hasta acá todo bien. Es decir si Podemos (13 senadores) o el MAS (12 senadores) hubieran accedido a la presidencia hubiera sido legítimo, pues un puesto NACIONAL de tamaña importancia hubiera sido además representativo. Pues, a pesar, de que se vote por la persona para la presidencia, en realidad se está votando por la fuerza política, que al tener varios representantes se legitimiza para representar al país con uno de sus miembros, que responden a un proyecto político por el que mucha gente en el país (más de 5.000 al menos) votó. Por eso pregunto: cuán representativo de país es que el actual presidente electo presida la cámara alta cuando representa a un proyecto político y una visión de país por el que a nivel nacional solo votaron unas cuantas personas?
El senador Villavicencio no tiene la culpa, por supuesto, de que nuestra Constitución no prevea este ajedrez político y que asegure términos de representatividad nacional solo al poder ejecutivo y no así a la cámara alta, lo que si habría que prever en el futuro, y en el marco de
Veamos un poco estos fantasmagóricos movimientos en un pequeño muestreo de los sucesos políticos de la anterior semana. El día miércoles 24, Podemos, UN y el MNR lograron otorgar la presidencia del senado nacional al único senador de UN a través de un acuerdo, literalmente, de último momento. Con sus peros, todo bien hasta ahí. Es decir, al parecer el MNR hizo un “mea culpa” de su decisión de llevar a Santos Ramírez a la presidencia en la última gestión y decidió participar en/con la oposición. Bueno. Sin embargo, apenas dos días después vimos como (y este suceso ya no fue tan mediático como el anterior) el MNR dejaba de lado a sus aliados políticos en el senado, para reincidir con el oficialismo, esta vez en la Asamblea Constituyente, donde mientras sus aliados UN y Podemos esperan la modificación del reglamento de debates, el MNR decidió empezar a participar del mencionado cónclave y obtuvo la vicepresidencia de varias comisiones, entre ellas: la de autonomía, recursos naturales-tierra-territorio, judicial y estructura del nuevo estado. Que tal? Poco después comprenderíamos el voto de este partido político para la presidencia del senado, cuando el día 26 nos enteraríamos de las firmes intenciones del único senador de este partido de presidir la comisión de Constitución –encargada de los juicios de responsabilidades- a cambio del mismo.
En el contexto actual existen varias lecturas de democracia: 2/3, simple mayoría, representatividad, voto(s); todas ellas se ponen en juego en las decisiones de congreso y de la asamblea constituyente. Sin embargo hay, dentro de ellas, una no-lectura, pues se ve que poco o nada les interesa la gobernabilidad y la democracia a grupos políticos tan pequeños que con una votación mínima configuran (o más bien desfiguran) el escenario político nacional una y otra vez, hará falta preguntarse de donde viene esta mano invisible? No lo creo.






Kamchatka : Un lugar para resistir.








